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También Necesita Ocupación
Selección de ContraPeso.info
15 noviembre 2011
Sección: GOBIERNO, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Ray Nothstine. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

El autor es Associate Editor y Managing Editor de Religion & Liberty. El título original de la columna es Government Greed Needs an ‘Occupation’ Too.

El gran mérito del autor es señalar que si la codicia de las empresas necesita ser “ocupada”, también necesita serlo otra codicia mayor, creciente y menos motivo de noticia. Los detalles son locales, las lecciones universales.

En lo que se refiere a deshonestidad política y corrupción, el estado de Louisiana en EEUU es famoso.

El New York Times recién publicó un perfil de Edwin Edwards, cuya reputación le ha valido el sobrenombre de “Fast Eddie”, el rápido Eddie.

El ex gobernador del Pelican State, Louisiana, liberado hace poco después de una condena de 10 años de prisión por delito de crimen organizado (racketeering), quiere por supuesto volver a la arena política.

Un residente mostró el amor que muchos aún sienten por el ex legislador, cuando dijo al Times, “Todos sabíamos que iba a robar, nos dijo que lo iba a hacer”.

Edwards sirve como uno de los ejemplos más flagrantes de la codicia gubernamental, haciendo ricos a innumerables secuaces, incluyéndolo a él mismo. Pero no es el único.

El movimiento Occupy Wall Street pone su atención en la “codicia empresarial”, pero la variante gubernamental llama menos la atención de los medios aunque es igualmente condenable.

Expropiaciones abusivas, jubilaciones públicas infladas, gasto deficitario —lo que simplemente lleva a aumentos futuros de impuestos— y un código fiscal que desalienta el ahorro y la inversión, son sólo algunos ejemplos de la codicia gubernamental.

Charles Spurgeon, un predicador y evangelista inglés del siglo 19, una vez apuntó,

“Tú dices ‘si tuviera un poco más estaría satisfecho’. Cometes un error. Si no estás satisfecho con lo que tienes, tampoco lo estarás teniendo el doble”.

Hablaba él a la persona. Pero la advertencia del Spurgeon también aplica al gobierno que demanda más de la riqueza que debía permanecer en manos privadas, y más de la confianza pública.

Son alarmantes en verdad los excesos gubernamentales y la forma en la que sin misericordia se succiona el ingreso que debía quedarse con la gente común.

De acuerdo con el reporte anual Doing Business del Banco Mundial, los EEUU no están ya en entre los primeros 10 lugares del mundo para abrir una empresa. Ruanda está en un lugar más alto.

Hace medio siglo, los negocios se movilizaban con velocidad para ayudar a lanzar el mayor ejército de liberación en la historia del mundo. Ahora, el sector privado enfrenta un futuro incierto.

Hoy, el movimiento Occupy Wall Street y su cámara de reverberación en los medios denuncian a la América empresarial.

Sin embargo, admira también un pequeño titular en Bloomberg News sobre Washington superando a San José, California, el Silicon Valley, como la más rica área metropolitana de EEUU.

El paquete total de compensación de un empleado federal en la zona de Washington D.C. (el beltway) ahora excede los 126,000 dólares anuales.

Entre los empleados federales hay muchos trabajadores esforzados y patrióticos, pero mientras la nómina federal coincide crecientemente con un sector privado que disminuye, los empleados federales están moviéndose con velocidad al grupo del 1% más rico.

Quizá más preocupante es lo dicho por el presidente de la Cámara de Comercio de D.C., quien declaró, “Wall Street se mudó a la Calle K”, donde están las oficinas de cabildeo.

El aumento gigantesco de leyes y reglamentos federales ha causado un aumento en el número de cabilderos y abogados que se hacen cargo de los tentáculos de largo alcance de la burocracia gubernamental.

La codicia de cualquier tipo debe denunciarse. No siendo ella única de los negocios ni del gobierno, su presencia perenne ilumina el corazón constante de la humanidad. Por esa razón, los Padres Fundadores de EEUU entendieron que el poder del gobierno debe ser limitado y la virtud magnificada.

Durante la bendición en la Cena Anual del Instituto Acton, hace poco, el Reverendo Ren Broekhuizen ofreció esta cita muy famosa de Abraham Kuyper:

“No hay un centímetro cuadrado en todo el dominio de la existencia humana sobre la que Cristo, quien es soberano de todo, no grite: ‘¡Mío!’”.

Imploró a los reunidos a realizar su propia justa “ocupación” de Wall Street, del gobierno, los negocios y toda la sociedad.

También recientemente, con 84 años, el ex gobernador Edwin Edwards bromeó con simpatizantes y se deleitó en la luz de los reflectores durante el desfile de la International Rice Festival en Crowley, Louisiana.

Después de Katrina y el derrame de petróleo de BP, fue aparente para los habitantes de ese estado que era tóxica la forma antigua de hacer las cosas. La codicia y la corrupción intensifican el sufrimiento en tiempos de crisis.

Mientras EEUU enfrenta su crisis económica actual, la experiencia de Luisiana es educativa. Las soluciones pueden ser no encontradas en el poder centralizado y la regulación pesada, lo que hace posible y premia la codicia del gobierno, sino en la elaboración de una legislación realista y un nuevo impulso a una cultura de la virtud en negocios y gobierno por igual.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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