Leyes naturales del poder

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La primera ley del poder establece que él tiende a crecer sin límites —es decir, dentro del poder está una semilla de crecimiento incontrolable.

La segunda ley del poder establece que conforme crece el poder, después de un cierto punto mínimo aceptable, la libertad desciende en el mismo monto en el que crece el poder.

El corolario de ambas leyes establece que para tener libertad todo arreglo político debe implantar estrictos controles que impidan que el poder crezca —sin ellos, la libertad desaparecerá gradualmente.

Una comprobación de lo anterior es el crecimiento del gasto gubernamental, como en el caso mexicano:

«El gasto total del sector público representó el 27 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2015, la proporción más alta desde 1990, año a partir del cual se tiene registro en las Estadísticas Oportunas de Finanzas Públicas. […], 25 años atrás el gasto representó 22.2 por ciento del PIB, cinco puntos porcentuales menos que el registrado en 2015.». el financiero.com.mx

Es posible concluir que la primera ley del poder —su tendencia a crecer sin límite— tiene manifestaciones como la del aumento del gasto público, la elevación de deuda pública y de impuestos, además de otras.

Y que esa tendencia podrá ser ocasionalmente detenida cuando se presentes situaciones críticas y existan en el sistema político mecanismos de corrección que detengan ese crecimiento —como en el caso de las crisis económicas mexicanas —cuando ese crecimiento del poder se detiene e incluso se reduce.

Pero sin esos mecanismos de corrección que detienen al crecimiento natural del poder político, las crisis empeoran y llegan a situaciones en extremo graves —como ahora en Venezuela y desde 2013, o las hambrunas en la URSS.

De la primera y segunda leyes del poder, incluyendo su corolario, puede derivarse la conveniencia de otro corolario o conclusión natural que parte de la realidad comprobada de la libertad como factor de prosperidad —a más libertad, dentro de un estado de derecho, más prosperidad general.

Ese segundo corolario es: conforme un arreglo político proponga más poder gubernamental que el necesario para mantener a la libertad igual para todos, menos prosperidad logrará —que es lo que en última instancia manda reprobar al socialismo, al comunismo y cualquier otra propuesta que solicite incrementar el poder de los gobiernos.

Adicionalmente, resulta conveniente apuntar que siempre y en todo lugar, sin excepción alguna, debe estarse en guardia para evitar el crecimiento del poder gubernamental —y que éste suele venir disfrazado de buena voluntad y motivos compasivos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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