Matrimonio ligero, divorcio fácil. La conexión entre matrimonio y divorcio. Depende como se vea a uno para saber qué se piensa del otro. Una relación no aparente en un inicio.

Números hablan: cifras de divorcios

Las cifras de México (INEGI): en 1993, 32,483 divorcios; 72,397 en 2006; 108,727 en 2013; y en 2017, 147,581. La tendencia es clara. Y más aún:

«Los mexicanos se casan menos y se divorcian más. Entre 2000 y 2015, el número de divorcios aumentó 136.4%, mientras que el monto de matrimonios se redujo 21.4%, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en un documento a propósito del 14 de febrero». forbes.com.mx

En 2017, en España, 97,960 divorcios, dando como resultado una duración promedio del matrimonio de 16.6 años. Otras estadísticas ponen en los primeros lugares a Rusia, Bielorrusia y EEUU en los tres primeros lugares de divorcios.

En fin, no hace falta mucho más para probar la tendencia generalizada al aumento del divorcio y que algunos celebran como un triunfo de la libertad personal de decidir con quién tener una relación amorosa y cuándo terminarla.

Un enfoque que toma precipitadamente al divorcio como otro acto más de libertad.

Divorcio fácil, matrimonio ligero

Tomar a la ligera al divorcio es la resultante natural de tomar a la ligera a otra cosa, al matrimonio mismo. Si el matrimonio no es considerado como algo realmente serio, profundo y sagrado, es obvio que su disolución tampoco lo será. 

Si casarse es una cosa de nada, el divorcio será lo mismo, un simple acto de libertad que no merece mucha atención. El divorcio es fácil porque el matrimonio es ligero.

La discusión ha sido tratada como una diferencia de opiniones entre conservadores y liberales, con la superioridad del punto liberal: la misma facilidad para casarse que para divorciarse.

Y sí, sí es un asunto de libertad que debe contener la posibilidad de la separación, aunque creo que con un tratamiento más serio.

Si se tiene la libertad de contraer matrimonio, ello no supone que la decisión sea tomada a la ligera. El contrario, amar es una decisión seria y grave, el mayor compromiso que se tiene en la vida.

La clave está en esa palabra ‘compromiso’ de tipo vitalicio, una decisión de amar y formar esa unidad en la que se crea y cría a la nueva generación. No es una acción libre más, es una obligación seria adquirida en libertad.

Sin embargo, al dejar de tener el matrimonio esa naturaleza de unión amorosa vitalicia, el divorcio se aligera y no es tan serio como cuando el matrimonio es ese compromiso profundo que se adquiere una vez en la vida. Si no se toma en serio al matrimonio es obvio que el divorcio tampoco.

Matrimonio: compromiso libre y serio

Entonces, mi conclusión es clara. Si aumentan los divorcios tan notablemente, la causa central debe estar en la escasa noción de compromiso vitalicio que tiene el matrimonio en estos tiempos. Esta es la causa central de los divorcios.

¿Causa central del divorcio? La que tiene que ver con la noción de ritos de paso o transición (rites of passage): esas pocas etapas en la vida que marcan un cambio substancial en la vida siendo una de ellas el matrimonio.

Cuando el matrimonio deja de tener esa connotación de transición profunda de la persona, es precisamente cuando el divorcio deja de tener el tono extremo que de otra manera tendría. Y entonces se ve como un simple acto de libertad loable en sí mismo.

Es la conexión entre divorcio fácil matrimonio ligero. Si se busca la causa principal de tantos divorcios, debe considerarse primero que ella es tomar al matrimonio a la ligera.