Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Luz Que Explica
Eduardo García Gaspar
30 diciembre 2002
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las personas actuamos más racionalmente de lo que muchos piensan, incluso en el caso de alguna gente que se piensa que tiene escasa educación.

¿Robaría un ladrón la misma cantidad de dinero a un anciano incapaz de moverse o a un joven cinta negra en karate?

Dados ciertos incentivos, las personas hacemos cálculos sobre lo que más nos conviene según nosotros mismos. El ladrón que roba al anciano está cometiendo un acto inmoral e ilegal, pero su cálculo racional es impecable.

Robar la misma cantidad de dinero a un anciano o a ese joven es una decisión sencilla, y podrá cambiar sólo dependiendo del monto a robar, hasta llegar a una cantidad en la que sea mejor intentar robar al joven por la simple razón de que el beneficio del robo es mucho mayor.

Le digo, la lógica es perfecta en esas condiciones, aunque el acto sea inmoral. La conducta de los ladrones y criminales es bastante racional. Si a usted le gustan las aventuras intelectuales, acompáñeme en ésta y veamos hasta dónde nos lleva.

Sabemos que los productos tienen una curva de demanda que en esencia dice que el mismo artículo a precios bajos se vende más que a precios altos.

No tiene mucha ciencia esto que usted aplica todos los días al aprovechar ofertas de los supermercados o rebajas de otras tiendas. Ahora demos un paso extra, un poco alocado en la superficie, y digamos que puede existir una curva de demanda para asesinatos.

Sí, suena atolondrado esto, pero créame que es muy prometedor.

Si los asesinatos tienen una demanda, puesto que hay personas que los cometen, es muy interesante decir que los asesinatos tienen un costo que debe pagarse, y que ese costo es el riesgo de ser aprehendido y condenado. Si ese costo es bajo habrá más asesinatos que si ese costo es alto, lo que ha sido probado ya hace años.

En donde la probabilidad de ser aprehendido y condenado es alta hay menos asesinatos que donde esa probabilidad es baja, como en Ciudad Juárez por ejemplo.

Demos otro paso más y digamos que así como hay una demanda de limones o tequila, también existe una demanda de manifestaciones populares que cierran el tráfico de vías de comunicación.

Desde luego esas manifestaciones tienen un costo, como el del tiempo de las personas que lo realizan y el dinero para su traslado.

Hay otro precio que tiene que pagar el manifestante que es el riesgo de ser arrestado por cometer el delito de alterar el libre tránsito de vías públicas. Si ese precio es bajo habrá más manifestaciones de ese tipo que si ese precio es alto.

A lo que voy es que las autoridades mexicanas no imponen el costo de arresto y condena por detener arbitrariamente el tránsito de personas en vías públicas. La consecuencia necesaria es la de tener más manifestaciones que las que habría en caso de sí sufrir arrestos y condenas.

No es difícil de comprender esto, aunque pocas veces se hace este análisis. Ver las cosas así, como una demanda de algo, ayuda a entender algunos de los sucesos de nuestra sociedad en México.

No es una explicación absoluta de todas las conductas humanas, pero sí es una luz que nos ayuda a entender las razones por las que son tan frecuentes esas manifestaciones que cierran calles y carreteras.

La cuestión va más allá, pues esas manifestaciones pueden entenderse como un negocio muy obvio. Usted invierte su tiempo y dinero en organizar y realizar una manifestación que cierra una carretera por ejemplo.

El costo de arresto y condena es nulo y, además, hay buena probabilidad de que la autoridad contra la que usted se manifiesta ceda a sus peticiones.

El saldo entre costos y beneficios es positivo, igual que el cálculo que hizo el ladrón del anciano y también igual al cálculo que hace cualquier comerciante y empresario. La diferencia está en los objetivos y la legalidad de la actividad, pero los cálculos económicos y financieros son iguales.

Por eso, la próxima vez que usted enfrente el cierre de una calle, oiga de un robo, lea sobre un asesinato, quizá pueda explicar esas acciones a la luz de esta explicación: los costos de realizarla fueron bajos a los ojos de quien la comete y sus beneficios mayores.

Piense en una industria ilegal de manifestaciones, asesinatos, robos, tráfico de drogas y verá que así las cosas se ven más claras que antes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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