Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Atención en lo Irrelevante
Eduardo García Gaspar
1 mayo 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Una vez escuché a alguien decir que si en un partido de futbol en México, el mejor de todos, algo sucede en las tribunas, los espectadores son capaces de voltear la cabeza, dejar de ver el gran partido y poner toda su atención en una poco importante pelea entre dos aficionados.

Quizá tenga razón y, al menos, hay alguna evidencia que apoya la idea.

En la actualidad, la atención nacional está puesta en las campañas políticas del alcalde de la Ciudad de México y de la presidencia. Los ataques, contraataques y promesas de diálogo son la noticia diaria que hace voltear la cabeza y dejar de ver lo importante.

La prueba de esto es sencilla: el desacato de una orden de un juez levanta una nube llamativa y fascinante de actos de campaña por ambas partes. Y esos actos de campaña hacen olvidar dos realidades enormes.

Una es el asunto de corrupción en el gobierno de la Ciudad de México, las cuestiones de René Bejarano y Gustavo Ponce. Este asunto sí es importante, mucho más que el desacato de una orden. Pero sucede que se olvida lo importante y lo irrelevante se torna la comidilla diaria.

Veleidosa que parece ser la atención pública, volteando a ver lo que no importa.

La otra es el olvido de las ideas de los candidatos. Me refiero a sus ideas y a las cosas que harían ya como gobernantes. Tampoco aquí hay atención puesta por parte de los ciudadanos. Las discusiones y las confrontaciones se centran en el corto plazo, en el suceso diario.

Por eso resulta gran noticia que López Obrador acuda a su despacho y que el vocero presidencial hable del señor López.

Alexis de Tocqueville, a mediados del siglo 19, en “La Democracia en América” trata este punto sugiriendo una idea: en aquellos lugares en los que la democracia es nueva y los ciudadanos no están acostumbrados a escuchar diversas opiniones, ellos hacen más caso y dan la razón a quien grita primero y con mayor fuerza.

Añado que para esos ciudadanos novatos en la democracia, la elección de candidatos es más una cuestión de simpatías que de ideas. Por eso es que los candidatos que llaman la atención y capturan a la ciudadanía son los que explotan las emociones. Y pocas cosas mejor para esto que el papel de la víctima que esta dispuesto a ir a la cárcel.

Es como una telenovela en la que el chico humilde se opone a los poderosos. La miopía del ejecutivo en este caso alimenta con cada ataque a su enemigo. Lo malo de todo es que nada de esto realmente importa a la larga. Lo que importa es la plataforma electoral de los candidatos, la que se pone de lado para colocar toda la atención en el conflicto.

Es como una versión política de “Ventaneando” y que está muy asociada con un fenómeno mexicano de años. Ponemos más atención en las personas que en sus ideas. Por eso nos guiamos con “ismos” como Maderismo, Villismo, Carrancismo, Salinismo, Zedillismo, Foxismo. Nuestra orientación se dirige a las personas y ése es el límite de nuestras opiniones políticas: estar a favor o en contra de Salinas, de Fox, de López Obrador.

Cuando esas personas desaparecen, nuestras opiniones se caen y buscan a otra persona para odiarla o seguirla. El efecto neto de esto es opiniones políticas caprichosas, cambiantes e inestables. En lugar de seguir esos “ismos” personalistas deberíamos ser partidarios de ideas o ideales. De nociones que no cambian.

Las cosas serían muy diferentes así, si por ejemplo, prevalecieran por encima de los gobernantes ideales como la libertad, la igualdad, el estado de derecho. En este caso, los gobernantes pasan a segundo plano y por eso la nación se volvería más estable. Sucede esto, me parece, porque la democracia es muy nueva para nosotros.

Desde el nacimiento de México no creo que hayamos vivido más de unos 10 años aproximadamente bajo un sistema democrático y 5 de ellos son estos últimos a partir de 2000. Es natural que no sepamos conducir esta democracia y que sigamos entendiendo a la política como peleas para la total imposición, no como acuerdos para gobernar.

Estamos aprendiendo y teniendo experiencias que nos harán más maduros.Y una de esas experiencias es clara en estos momentos de México. Nuestra atención no debe estar colocada en los últimos chismes de los gobernantes, sino en las ideas que ellos tienen. Tenemos que ver al asunto del desafuero sólo como actos de campaña electoral. No son más que eso por ambas partes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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