Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Págame Más, o si no…
Eduardo García Gaspar
29 junio 2006
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Si se hiciera una encuesta acerca de los sindicatos, supongo que una mayoría de personas los calificaría positivamente. Después de todo, eso es lo que intentan hacer esas agrupaciones, representar a sus miembros ante el patrón para el que trabajan.

La idea no es mala, al contrario, pero su implantación tiene serios defectos. Por ejemplo, ahora en Oaxaca.

Los datos que tenemos indican que el protagonista de la situación es la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que a su vez es parte de otro organismo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y asociada con el PRD. Organismo que rivaliza con la célebre Elba Esther Gordillo, cabeza del sindicato. Hasta aquí, podemos adivinar problemas internos de esos organismos.

Pero hay otra pieza de información, muy mencionada en los medios de información. Esa sección 22 tiene sus hábitos bien formados. Durante muchos años en mayo piden mejores condiciones que las negociadas con el sindicato nacional.

El patrón es el gobierno, el que negocia con dinero que no es de él, y si las peticiones no se cumplen, los maestros van contra el patrón y en el proceso pasan por encima de ciudadanos inocentes.

Ocupando calles de Oaxaca, la ciudad sufre daños turísticos y comerciales, pero no importa, porque se trata de una lucha sindical. Vaya, hasta se intenta quitar al gobernador, y en todo puede adivinarse un par de cosas: el tradicional chantaje al patrón para que ceda a las peticiones y ahora un manejo político en épocas electorales.

El fondo de todo es lucha por más poder, tan sencillo como eso: recibir más dinero al final de todo, por medio de la influencia política.

En pocas palabras, al final lo que se ve es simple. Un sindicato que se supone está diseñado para defender a sus agremiados, no cumple con su función y deja de tener una razón de ser. La organización se convierte en una fuente de poder para obtener beneficios propios a costa del daño a los demás, estudiantes, comerciantes, ciudadanos ajenos a sus asuntos. Y entra al juego político, aliándose para atacar o defender a integrantes de posibles gobiernos futuros.

Peor aún, el egoísmo de sus cabezas es de tal magnitud que intencionalmente crean un posible origen de conflictos en un momento de definición política, pues han bloqueado instalaciones del IFE y dificultarán el funcionamiento de casillas electorales en esa ciudad. No están solos en su violencia, pues son apoyados por posibles huelgas de solidaridad de otros sindicatos de similar tipo (Telmex y UNAM).

No es nuevo el asunto. Lo tenemos también en el caso del IMSS. Y si vemos el asunto razonablemente, podemos sacar conclusiones sencillas.

La más obvia ya la dije, esos sindicatos dejaron de tener una razón para existir y son simples herramientas para el abuso de poder de sus integrantes. Recordemos que el poder es el mayor de los afrodisiacos. No están para defender a los trabajadores. Están para lograr beneficios para sus líderes.

Y algo más. Es común que en los análisis del subdesarrollo mexicano, de la pobreza nacional, de nuestra falta de prosperidad, se hable de las grandes culpas que tienen las medidas liberales. El análisis es erróneo. Y una de las causas del error es éste, ignorar el daño que causan sindicatos de ese tipo.

Sí, haciendo lo que hacen se genera pobreza y miseria. Son reales culpables de daños tangibles, como la baja calidad de estudiantes en un estado de por sí pobre y sin perspectivas de crecimiento.

La situación no es accidental, sino intencionalmente creada por regímenes anteriores, los del PRI. Datan de la época de Lázaro Cárdenas y su incapacidad para entender que la sociedad está formada por personas, no por sectores en lucha.

De allí vienen sindicatos cuyo propósito no es la defensa de sus agremiados, sino el apoyo político a un partido de Estado que ya no existe. Ahora ese apoyo está en subasta a quien quiera pagar el precio de más privilegios.

Y sus dirigentes no parecen más que meretrices en busca del mejor postor, dispuestas a todo, aún al daño de millones de inocentes. Una especie de terroristas sin bombas, pero tan dispuestos a la violencia como los más feroces. Lo que quieren es poder, eso que es como una droga, de la que jamás se tiene bastante.

POST SCRIPTUM

• Es notable que en los análisis de las causas de la pobreza, pocas veces se nombre a los sindicatos de ese tipo. Un ejemplo admirable de este tipo es el libro de López Obrador, Andrés Manuel (2004). UN PROYECTO ALTERNATIVO DE NACIÓN. México. Grijalbo. 9685956979, en el que todos los males del país son asignados a las medidas neoliberales, sin jamás mencionar el daño severo que causan los sindicatos activistas. Ellos son reales causas de pobreza y miseria.

• El Universal del 28 de junio reportó que

“Las elecciones del próximo domingo no serán ‘boicoteadas’ por el movimiento magisterial, afirmó Enrique Rueda Pacheco, secretario general de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Oaxaca. No obstante, anunció que sí impulsarán el ‘voto de castigo’ para los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) en todo el estado”.

El juego de palabras es ridículo y el juego de venta política, claro. Los pagos que reciben por sus favores políticos provendrán del presupuesto gubernamental y ese presupuesto es pagado por los ciudadanos. Si usted está pagando impuestos, una parte de ellos parará en manos de ese sindicato.

• El tema es tratado además en Mises, Ludwig von, Rothbard, Murray Newton (1980). PLANNING FOR FREEDOM. South Holland, Ill. Libertarian Press. 0910884137.

• La frase de que el poder es el más grande afrodisiaco se atribuye a Henry Kissinger.

ContraPeso.info, un servicio con antecedentes desde 1995, funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras