Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Religión Versus Ciencia
Selección de ContraPeso.info
1 diciembre 2006
Sección: CIENCIA, RELIGION, Sección: AmaYi
Catalogado en:


Aún hoy en día, con frecuencia es tratada la idea del inevitable conflicto que existe entre las creencias religiosas y los descubrimientos científicos. Tanta es en ocasiones la rivalidad entre ambas posturas que debe tomarse partido y aceptar a una renunciando a la otra.

Chesterton recuerda una postura diferente y de sentido común, que puede causar escozor en todos. Es la postura de Santo Tomás de Aquino (1225?-1274), canonizado en 1323 y proclamado Doctor de la Iglesia en 1567.

¿Hay en realidad un conflicto esencial entre al ciencia y la religión? Decir que sí es el pensar actual de muchos, que suelen optar sin sentido por una opción dejando de beneficiarse de una postura mucho mejor, la de Tomás. Lejos de haber conflicto, entre ellas hay colaboración. Son complementarias, no antagónicas.

La idea tomada para esta carta es de la obra de G. K. Chesterton (1874-1936), Saint Thomas Aquinas, Image Books/Doubleday, 1956, ISBN 0-385-09002-1, pp 65-66.

El  prolífico autor ofrece en la obra un breve y fascinante perfil de un hombre extraordinario y en algo más de un par de páginas trata el tema que ocupa esta muy breve carta.

La pequeña parte de su libro, que Chesterton dedica a esta cuestión, da comienzo muy al estilo del autor, hablando de la proverbial humildad del hombre de ciencia y de que algunos de ellos estaban muy orgullosos de su humildad.

Lo que usa como entrada al héroe de su libro indicando que en verdad poseía esa humildad del científico, como una variación especial de la modestia del santo.

La introducción con esta idea es importante, ya que Chesterton ve a Tomás como un hombre “que es grande y que sabe que es pequeño”.

No era Tomás un hombre de ciencia, dice, y en realidad estaba atrasado en este campo con respecto a su generación. Pero fue un gran partidario de la libertad de la ciencia. El autor lo califica incluso de su aliado.

Las ideas de Santo Tomás, dice, son las mejores jamás escritas para proteger a la ciencia del oscurantismo. Con esta idea da entrada al tema específico de la religión versus la ciencia.

Tomás, primero, se enfocó en el obvio hecho real que posteriormente fue ignorado por cuatro siglos siguientes de encrespadas batallas.

Sostuvo que era de sentido común que el significado de las Sagradas Escrituras no fuese claro y diáfano; lo que en ellas se decía no era evidente por sí mismo, ni sencillo de entender ni fácil de comprender.

A lo que añadió que a menudo esos textos debían ser glosados o interpretados contando con la ayuda de otras verdades fuera de ellos.

Si se encuentra una parte en las Sagradas Escrituras que interpretada literalmente contradice una realidad obvia, entonces debe concluirse que ese sentido literal en la interpretación debía constituir una falsa comprensión de los textos.

Lo que el santo llamaba a hacer es a complementar ambas posiciones que debían ayudarse mutuamente y entre las que no existía oposición natural. El problema surgió, no de lo dicho por Tomás, sino de la actitud de los científicos del siglo 19.

Los científicos de esos tiempos, dice Chesterton, estaban dispuestos a aceptar que cualquier cosa acerca de la naturaleza debía ser aceptada como verdad; saltaban con facilidad tomando como cierta toda conjetura de la ciencia, considerándola absolutamente verdadera.

Cometían ellos el mismo error anterior, del siglo 17, cuando las personas tomaban a esos textos como la afirmación que debía aceptarse sin otra consideración.

Fue así que entraron en batalla proposiciones acerca de lo que la Biblia debía querer decir y que lo que el mundo quería significar. Sucedió esto principalmente, según Chesterton, en los tiempos de la reina Victoria.

Fue algo torpe este encontronazo entre lo que llama dos manifestaciones de ignorancia y que se conoce como la lucha entre la ciencia y la religión.

Lo que Tomás estableció fue la posibilidad de que si los conocimientos humanos realmente son probados y confirmados, la interpretación tradicional de los textos deben ceder a ese conocimiento. Si esta cuestión hubiera sido dejada a él o a personajes como él, jamás se hubiera dado esa colisión de ideas.

Y en nuestros tiempo, puede añadirse, jamás habría existido esa serie de discusiones inútiles.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.



4 Comentarios en “Religión Versus Ciencia”
  1. hugo Dijo:

    En tiempos de tanto antagonismo social en la región,es refrescante el artículo sobre el pensamiento de S.Tomás,respecto a la libertad de pensamiento

  2. Bill Kane Dijo:

    El Papa Juan Pablo II escribió un documento que trata sobre este mismo asunto “Fe y Razón” mostrando que ambas son importantes y se apoyan entre si

  3. Maria Elena Rodriguez Dijo:

    Ya hasta nos parece “normal” que la ciencia se oponga a la religión. Lo peor es que se opone hasta al sentido común, interpretándolo como religioso.

  4. María Elena Rodríguez Dijo:

    Aplaudo y sugiero incluir más temas de bioética. Recomiendo ver una traducción mía de The Bioethics Mess, de Dianne N. Irving en conoze punto com.





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