Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Votar por Eliminación
Eduardo García Gaspar
27 enero 2006
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Muchas personas han desarrollado sus propias teorías acerca de cómo decidir su voto en México. Una de ellas es la que sigo yo y es la de votar por el menos malo de los candidatos y ése, para mí, es el que tenga menos propuestas, menos ambiciosas y más realistas. Le tengo pavor al que llama a imponer nuevos modelos.

Pero hay otra teoría que he escuchado en no pocas personas y que vale la pena analizar. El razonamiento de esas personas es el siguiente. Analizan su voto viendo una alternativa única entre PRI y cualquiera de los otros dos partidos, pensando que cualquiera que sea, del PRD o del PAN, es mejor que el candidato del PRI.

Lo que piensan es que cualquier cosa es mejor que el regreso del PRI al poder y que nada habría peor que tener al partido anterior en el poder otra vez.

Y sobre esa base, están dispuestos a aceptar lo que sea, literalmente, menos el PRI. Es una forma de razonar interesante, pero con un serio problema, el de no considerar el costo del “cualquier otro”. Esto me fue planteado por un lector que lo expresó de la manera siguiente: suponga usted que una situación en la que hay sólo dos candidatos realmente con probabilidad de ganar, uno es del PRI y el otro de cualquiera de los otros dos partidos.

Ante esa situación, dice el lector, yo votaría por el otro y no por el PRI. Desarrollar una estrategia de voto sobre esa base es algo incompleto, muy incompleto. Seamos lógicos. Pensando de esa manera, se desecha al PRI como un mal extraordinario y se decide votar por el otro candidato que no sea del PRI. La falla está en no tomar en cuenta que el otro candidato puede ser aún peor que el PRI y ésa es una posibilidad cierta que lleva a desechar un mal grande para aceptar un mal aún mayor.

Otro lector, lo expresó de la manera siguiente. Me escribió diciendo que de quedarse sólo dos finalistas, el PRI y el PRD, él votaría por el PRD porque no quiere ver regresar al PRI al poder con todos los males que eso lleva en sí mismo, aunque sabe que el PRD es malo. Hay dos partes en ese raciocinio. Una es cierta y la otra es incierta. Es real que el regreso del PRI no es precisamente una cosa buena para el país, de hecho sería algo bastante malo.

Hasta aquí no hay problema, pero falta valorar qué tan malo sería que el PRD llegara al poder. ¿Sería menos malo que el regreso del PRI? ¿Igual de malo? ¿O peor? Ése es el análisis que es necesario hacer, no sea que el mal producido por el PRD, o cualquier otro partido, sea aún peor que el regreso del PRI. Es igual que el que está frente a dos cuevas y sabe que en una de ellas hay tres lobos hambrientos y se decide por entrar en la otra sin información, en la hay cuatro lobos más hambrientos.

Lo que los electores mexicanos, por tanto, enfrentamos es la selección del menos malo de los candidatos. Más que una elección del mejor, me parece, es un desecho de los peores para quedarse con el menos malo de ellos. Y ésta es una buena forma de razonar que puede seguir un par de pasos. El primero de ellos es el hacer de lado a los candidatos menores porque no tienen oportunidad de llegar a nada significativo, lo que quiere decir que para todos propósito práctico existen tres candidatos a considerar.

De entre esos tres, en el siguiente paso, lo que se debe hacer, insisto, no es irse por el mejor, sino quitar al peor de los tres. Ésa es una decisión de usted y mía, en lo personal. Mi criterio central es ver la plataforma de los candidatos, cosa que he tratado de hacer, para retirar a uno de ellos, el que sea de tendencia socialista.

Es mi criterio y el de usted puede ser diferente. Ya viví y sufrí los regímenes de LEA y de JLP, con su intervencionismo estatal, sus grandes gastos y al final, lo inevitable, una crisis severa. No quiero otra crisis y por eso desecho al candidato que quiera imitar a esos presidentes.

Haciendo eso, me quedo con dos de los candidatos y repito el proceso tratando de contestar la pregunta de cuál de ellos producirá menos daños al país. En fin, la idea que he tratado de enfatizar es que para decidir el voto sería un serio error poner atención en lo negativo de un candidato y así votar por el que sea… porque puede suceder que el otro sea aún peor que el primero.

El que no se casa con su novia porque tendría una suegra muy mala, no debe casarse con cualquier otra, porque la nueva suegra puede resultarle aún peor.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.


1 comentario en “Votar por Eliminación”
  1. Mekishiko-NoNeko Dijo:

    Antes que nada un saludo caluroso desde aquí. Mi comentario: Por razones de espacio lo único que dejaré aquí será el vínculo con mi respuesta al respecto: Por si las dudas http://ciudad-de-mexico.blogspot.com/2006/01/por-si-las-dudas.html
    Un abrazo,





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