Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Utilidad Del Pesimista
Eduardo García Gaspar
19 noviembre 2008
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El suceso tiene su buena gracia. Me refiero a los precios del petróleo y cómo se habló de ellos en la CBS de los EEUU. La cadena, como muchos otros medios, en meses anteriores, había lanzado reportajes sobre las calamidades de los altos precios de la gasolina. Normal. Los precios altos son en realidad ingresos menores, especialmente de un bien tan necesario.

Pero el pasado jueves 13, resultó que también son malos los precios bajos. Comentando que el precio del barril rondaba los 90 dólares en julio y que ahora es de 58, las cosas tampoco son buenas. El razonamiento fue más o menos el siguiente: los precios bajos de la gasolina son malas noticias y cuanto más bajen, pero serán las cosas. No se entiende muy bien esto.

Es verdad que, como se dijo en la cadena, los precios menores de la gasolina son en parte reflejo de la crisis económica y, también, que esos precios son malas noticias para quienes desarrollan métodos alternativos de energía, pues sus estímulos se reducen.  Pero, sea lo que sea, no hay mejor noticia para las personas que la reducción de precios, de lo que sea.

Una reducción de precios es igual a un aumento de ingresos personales. Si alguien pagaba al mes mil pesos de gasolina y ahora paga ochocientos, el resultado neto es un ahorro de doscientos… que podrá usar en otras cosas. Para efectos prácticos, el ingreso de la persona se elevó en esos doscientos pesos. Son buenas noticias.

La curiosidad fue reportada por MRC en los EEUU e ilustra una cualidad de los medios en general. Creo que su labor es informar, e informar con énfasis en los sucesos importantes debido a sus consecuencias, sean buenas o malas. Es lo normal y lo esperado, pero puede exagerarse el punto y tornarse alarmista. Alguien diría, amarillista.

Lo inmediato aparente es muy claro. La misma cadena, meses antes, había reportado tragedias provocadas por precios altos de la gasolina. Ahora reporta consecuencias negativas de los bajos precios que ella tiene. No se le ve sentido a esa posición y se antojaría preguntar ¿qué demonios quiere entonces esa cadena?

Se percibe que no le agradan ni los precios altos, ni los precios bajos. Es una posición muy opuesta a la de la persona normal que odia los precios altos y le agradan los bajos, cuanto más bajos mejor. La persona tiene razón en esto, pero el medio tiene una opinión diferente. La clave es saber la razón de esa diferencia.

El tema bien vale una segunda opinión. Pienso que los medios tienen otra lógica y que no es mala en sí misma. Es la lógica de los avisos. Los medios son en buena parte responsables de informar sobre lo que no se nos ocurre al resto de los mortales. En este caso se avisó de la caída de precios, que es buena, pero también de que la caída es en parte debida a la crisis y que por ese se anticipa que el desarrollo de nuevas energías sea menos prometedor.

Es correcto hacer eso, aunque debía también haberse hablado de que los precios bajos tienen muy buenas consecuencias en el consumidor y eso puede ayudar a hacer menos profunda a la crisis. La CBS al menos en este caso, puso más atención en lo negativo que en lo positivo y eso, quizá, revele un sesgo de los medios: su mayor atención a lo negativo.

Si alguien me dice que ese sesgo negativo es molesto, le diré que concuerdo con tal opinión. Pero añadiría que agradezco que haya alguien un tanto pesimista, más que yo, y que me sirve de vigía al que puedo o no hacer caso. Los medios, vistos así, hacen el papel del amigo pesimista, que suele desesperar pero tiene la virtud de ver lo que los optimistas no entendemos.

Esta dosis de pesimismo, si es que se entiende bien, es de gran ayuda como un sistema de avisos de emergencias. Sí, si alguien me dice que en muchas ocasiones los medios exageran, diré que concuerdo, pero prefiero ese pesimismo de aviso que tener nada. Un optimista absoluto no sirve como vigía.

La incongruencia de la CBS, mencionada antes, no es en realidad tal cosa. Al contrario, ese medio sigue siendo consistente con su naturaleza: la de dar avisos, especialmente de las cosas con consecuencias malas. Las consecuencias buenas las vemos con facilidad, las malas no tanto.

Post Scriptum

No puedo dejar de apuntar unan cuestión relacionada. Los precios altos de la gasolina son un estímulo al desarrollo de otras formas de energía: cuanto más altos, mayores son los estímulos y viceversa. Normal. Es decir, una nueva forma de energía sustentada en precios altos del petróleo no puede ser buena. Será buena en el monto en el que pueda tener precios menores a los de la gasolina, incluso cuando ésta tenga precios bajos.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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