¿Qué es fundamentalismo? Definición, naturaleza, elementos. Una posición acerca de la interpretación literal, estricta e inflexible de textos e ideas.

Definición en dos sentidos

En lo que sigue intento dar una definición de fundamentalismo y hacer algunas precisiones necesarias para la buena comprensión de sus elementos.

El adjetivo ‘fundamentalista’ se usa con demasiada frecuencia en respuesta a opiniones con las que no se está de acuerdo. Generalmente pensando que el uso del calificativo es suficiente como para anular la opinión opuesta.

Esto es un error. De hecho es una falacia ad hominem.

Sentido estricto

El fundamentalismo estricto es la creencia firme e incuestionable de que lo escrito en un texto es una verdad escrita literalmente y que no admite otra interpretación que la que allí se dice.

Una posición que no solo aplica a una de las partes del texto, sino en todo él. En el caso típico, se trata de textos religiosos, aunque no es el único caso.

Sentido amplio

El fundamentalismo amplio se emplea para describir la posición personal de quien cree y sostiene valores o convicciones a las que considera verdaderas y absolutas.

Con la salvedad de que no necesariamente corresponden a una interpretación literal de un texto. El texto admite interpretaciones y contextos que modifican significados.

Dos tipos de fundamentalismo

La distinción entre esos dos tipos de fundamentalismo es útil para enfatizar que el real fundamentalismo es el primero. El que toma interpretaciones literales que no admiten discusión.

El segundo es una aplicación inexacta del fundamentalismo. La clave de la separación es la interpretación, que en este caso no es literal.

Terrenos religiosos, pero también otros

Aunque casi siempre se usa en un contexto de interpretación literal de escritos de naturaleza religiosa, es posible que sea aplicado a casos en los que se crea en la interpretación literal de un libro no religioso. Como quizá la creencia en leyes históricas inevitables.

Fundamentalismo, sus elementos

Dado el uso inexacto del término es necesario considerar los elementos que en conjunto determinan si una posición personal es o no fundamentalista.

Un texto o textos fuente

Debe existir un escrito considerado incuestionable en su totalidad y que, además, es tomado al pie de la letra en su significado. Sin admitir posibles interpretaciones, incluso cuando contiene contradicciones.

Un mismo texto religioso puede ser tomado de manera fundamentalista por unos, pero no por otros. El caso de la Biblia y el Corán, por ejemplo.

Una conducta derivada

Debe existir una conducta derivada de esa interpretación literal en asuntos de la vida diaria. Por ejemplo, el rechazo o la negación de avances científicos que se contraponen a la interpretación literal.

Pero, sobre todo, el impedir la libertad para cuestionar esa interpretación. Cualquier interpretación fuera de la literal es inadmisible.

Convicción total

El gran factor que determina al fundamentalismo no es propiamente la creencia personal en el significado literal del texto. Es la convicción de llevar las creencias literales a la vida de otros. El caso de las persecuciones de una religión a otra es un ejemplo clásico.

Terceros enemigos

Es propio de la naturaleza del fundamentalismo el negar libertades en los demás, especialmente la libertad religiosa. Un fundamentalismo islámico, por ejemplo, perseguiría a creyentes en otras religiones, incluyendo a ateos y agnósticos.

Fundamentalismo en reversa

La negación de libertades ajenas, como característica del fundamentalismo, presenta una paradoja muy digna de mencionar y poco señalada. Una reacción igual en sentido inverso y que crea otro fundamentalismo.

El fundamentalismo estricto, de creencias radicales extremas, busca imponer sus creencias en terceros. Quienes se oponen a esto con toda razón, sin embargo, pueden caer con demasiada frecuencia en la misma falta que ellos reprueban.

Este fundamentalismo, en reacción inversa, toma al fundamentalismo religioso y en él hace caer a todas las religiones, sean o no interpretaciones literales. Crea una generalización en contra no solo del fundamentalismo en cuestión, sino de toda religión, así sea la más benevolente.

En resumen

La naturaleza del fundamentalismo está en una creencia literal muy arraigada, tomada como verdad incuestionable y que debe ser impuesta en todos. No necesariamente es de naturaleza religiosa.

Puede ser de varios signos no necesariamente religiosos. Muy especialmente digno de apuntar es el fundamentalismo secular o laico —cuando se fuerzan en otros las creencias no religiosas.

La libertad religiosa es una alternativa a esos dos fundamentalismos, religioso y secular o laico. Permitiría a las personas que sigan sus creencias religiosas sin interferencia de otros y donde los religiosos, ateos y agnósticos son libres de realizar labores de proselitismo en un ambiente de mutuo respeto.

Ayudará a entender mejor al fundamentalismo el mencionar a su opuesto, que es un régimen de libertades en el que existe un acuerdo sobre mínimos de comportamiento sustentados en la razón. Donde quien sea fundamentalista de cualquier signo, lo pueda ser sin alterar la posibilidad de que otros no lo sean.

Y una cosa más…

Hay más ideas al respecto en ContraPeso.info: Libertad Religiosa y en ContraPeso.info: Laicismo. El fundamentalismo, tiene relación con el radicalismo político.