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Hay gente inteligente cree cosas tontas y estúpidas. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón? Existen al menos seis razones que explican el frecuente y curioso fenómeno de encontrar a personas razonables que creen en cosas tontas.

Introducción

«¿Cuál es la razón por la que personas inteligentes creen en cosas estúpidas?» Es el título del capítulo 13 de la obra de Ben Goldacre. No es una causa solamente, son varias, seis tratadas en detalle.

Ellas explican ese fenómeno diario, el de gente razonable que toma como cierto lo que es falso.

El libro usado para este resumen es el de Goldacre, B., Bad Science. Fourth Estate (GB).

Punto de partida

La naturaleza del libro de Goldacre queda clara en su objetivo, el destapar lo que está detrás de curanderos, estadística mal interpretada o débil, periodistas que comercian con el miedo y conductas reprobables de farmacéuticas.

El Dr. Ben Goldacre muestra en el libro datos médicos poco fiables, anuncios engañosos de cosméticos, aseveraciones dudosas de acupuntura y homeopatía, falsedades sobre vitaminas y toxinas.

El resumen del libro dice que «Ben Goldacre nos lleva en un divertido, estimulante y en definitiva alarmante viaje a través de la mala ciencia que todos los días alimentan a simuladores y charlatanes».

Todo eso plantea la interrogante inevitable, la de qué suceden en la mente de personas razonables, inteligentes y educadas que les hace aceptar lo que a todas luces es dudoso, incluso falso e imposible.

La respuesta que da el autor es lo que se examina en lo que sigue.

Causas por las que gente inteligente cree cosas estúpidas

El autor produce una lista de seis razones por las que sucede ese llamativo fenómeno de creer en cosas que son obviamente falsas y que les acontece a todos. Incluso a esos que se supone son personas inteligentes.

1. Aleatoriedad

Hay varias causas, la primera de ellas es la aleatoriedad, mejor dicho, la habilidad innata del ser humano para encontrar sentido, incluso en lo que no lo tiene, en datos aleatorios.

Gracias a esa capacidad damos sentido a lo que nos rodea, pero también, si se lleva a extremos, hará ver lo que no existe.

Por ejemplo, tomar un disco de una banda de rock, reproducirla al revés y buscar formas, dar sentido a los sonidos que eso produce. Sonidos a los que trataremos de dar una interpretación, así sea una colección extraña y sin orden.

O bien, el encontrar rachas de ganar en algunos juegos donde los análisis estadísticos no encuentran nada, como la falacia del jugador.

Esta debilidad de nuestro intelecto ha sido demostrada en laboratorio y simplemente confirma que nuestras intuiciones pueden tener fallas notables cuando tenemos en frente datos que no muestran nada… pero no importa, trataremos de darles algún sentido.

2. Regresión a la media

La segunda causa por la que gente inteligente cree cosas estúpidas es el fenómeno de regresión a la media, es decir, las cosas tienden a regresar a su estado natural.

Cuando algo se va a sus extremos, hay buena probabilidad de que vuelva al medio que le es normal.

En el terreno de la salud, que es el del libro, esto sucede con frecuencia. Una persona se siente mal, acude a varios médicos, incluso a remedios extraños. Cuando su salud regrese por sí misma a su estado normal, la persona atribuirá la solución al último auxilio usado, así sea tomar pildoritas con azúcar.

Esta regresión a la media es poco reconocida. No se percibe su patrón en la información y se busca la causa, inexistente, del alivio. La regresión normal se interpreta erróneamente atribuyendo una causa a lo que de todas maneras habría sucedido, una causa falsa.

Esto, como lo anterior, ha sido comprobado en estudios: incluso con datos aleatorios las personas encontraron causas de sus cambios.

3. Sesgo hacia lo positivo

Tenemos una inclinación natural a dar más valor a la información que confirme una hipótesis. Se busca con más insistencia aquello que confirme una cierta idea que se tiene.

Visto del otro lado, esto produce desechar información que la niegue y si ella existe, se le resta importancia.

Es decir, se busca más información que confirme la hipótesis y a ella se le da más valor. Otra tendencia también comprobada en estudios. Una especie de sesgo a la confirmación de creencias previas (véase la siguiente y más abajo).

4. Sesgo de la propia opinión

Otra de las razones por las que gente inteligente cree en cosas estúpidas es una que todos conocen. El sesgo de las creencias anteriores.

Las opiniones propias, las creencias arraigadas en la persona, sesgan su interpretación de la información que le llega. La interpretara de manera que ella concuerde con lo que ya piensa.

Otra cosa que ha sido confirmada en estudios: la evidencia que contradiga la opinión propia tenderá a ser cuestionada con más intensidad que la que confirme esa opinión.

Por ejemplo, el caso de quien usa la anécdota de su curación usando vitamina C a pesar que que ningún estudio exista que comprueba que eso es posible.

5. La disponibilidad de la información

Cuando mas disponible sea la información, más prominente se volverá, desproporcionadamente destacada. La atención suele dirigirse más hacia lo que se percibe como excepcional e interesante.

La evidencia anecdótica de un par de curaciones usando un método extraño es un ejemplo de esta disponibilidad desproporcionada.

Esa información carece del valor que tendría un estudio médico bien realizado, pero también esas historias llevan en sí mismas emociones fuertes e imágenes impactantes.

Un bien realizado estudio médico, con grupos de control y buena cantidad de tablas estadísticas, nunca podrá tener la disponibilidad mental que poseen las curas milagrosas y los reportajes que crean miedo, usando historias personales.

6. La influencia social

La última de las razones que menciona Goldacre es la de las influencias sociales. Se refiere a la presión de grupo que fuerza a la persona a estar de acuerdo con el resto.

No sólo eso, nosotros mismos seleccionamos estar con personas que confirman nuestras ideas. Algo relacionado con el pensamiento grupal.

La repetición constante de la idea dentro del grupo que la comparte, la convierte en una noción arraigada, tomada como real y verdadera. No importa que exista información que la contradiga, o que simplemente no exista en un sentido o el otro, la idea será sostenida.

Concluyendo

Lo que ha hecho Goldacre en lo anterior es una gran idea. Hay causas, confirmadas, que muestran la realidad de gente inteligente que cree en tonterías, en cosas estúpidas.

Mientras que el campo del autor es el de la medicina y la salud, esas mismas seis razones pueden usarse en muchos otros campos.

Las discusiones sobre política y economía están llenas de ellas, algunas mencionadas como un extra al final del capítulo: la tendencia a sobre valorarse a sí mismo, o la idea de agrupar rasgos positivos en algo y el rechazo a lo que nos parece que va contra nuestra intuición.

Quizá con eso pueda resumirse la idea central de ese capítulo. Hay asuntos y temas en los que las intuiciones llevan por caminos equivocados, como en la determinación de relaciones causales, lo que acarrea riesgos severos de inexactitud y error.

Recuerda la idea de Goldacre a muchas de las situaciones en las que se habla de algún tema que es vital para las personas.

Esas seis causas por las que se cree en bobadas pueden verse con relativa facilidad entre quienes apoyan al socialismo y quienes lo reprueban; así como entre quienes defienden al Catolicismo y quienes lo atacan.

Todos ellos encuentran sentido en lo que no lo tiene, ven causas que no existen, se inclinan por su hipótesis, usan información selectiva, ignoran evidencia compleja, acuden a evidencia anecdótica y la repetición les hace tomar como real lo que no es más que una opinión sin sustancia.

En todo esto, los medios informativos juegan un papel central y no lo desempeñan usualmente con éxito.

Más sobre las razones por las que cosas estúpidas y falsas son creídas por personas razonables e inteligentes.

Sesgo de la confirmación

Por Eduardo García Gaspar 

Así se llama, sesgo de la confirmación. O sesgo de la opinión propia.

Empecemos con una realidad: todos padecemos este hecho, aunque con diferente intensidad. ¿Qué es este sesgo de la confirmación?

Es una inclinación muy humana y que nos hace tender a poner atención en lo que apoya nuestras opiniones, pero con algo más, el poner de lado a lo que está en contra de nuestras opiniones.

Es una de las razones por las que gente inteligente cree cosas falsas y estúpidas. Eso que hace que las personas busquen información cómoda y acomodada a sus ideas previas.

Dos componentes del sesgo de la propia opinión

Es una falla de razonamiento que opera con dos componentes:

• Favorece a los datos, a la información y a las opiniones que dan cimiento y solidez a las creencias personales, tomándolas como confirmación de lo verdaderas que son esas creencias propias.

• Desfavorece a los datos, a la información y a las opiniones que niegan o debilitan a las creencias personales, ignorándolas o dándoles poca o nula credibilidad.

Es un fenómeno de atención selectiva que resalta lo que confirma a las opiniones propias y descarta lo que las contradice.

Ejemplos

Los comentarios de los partidarios de equipos de futbol cuando se marca un penalti pueden ilustrar eso. Los partidarios del equipo contra el que se marcó el penalti verán cosas diferentes de las que ven los partidarios del otro equipo.

Las discusiones entre socialistas y liberales también ilustran al sesgo de la confirmación, con cada uno de los bandos tendiendo a sesgar la selección de la información a su favor, para demostrar la superioridad de su postura personal.

Antecedentes

El fenómeno ha sido comentado desde hace mucho:

«El entendimiento humano, una vez que ha adoptado una opinión […] dibuja todo lo demás para apoyar y mostrar conformidad con ella. Y pese a haber un gran número de ejemplos, y de peso, que muestran lo contrario, los ignora o desprecia, prescinde de ellos o los rechaza». Francis Bacon

Una definición simple y sencilla:

«El sesgo de confirmación también es conocido como la recolección selectiva de evidencia. Es considerado un efecto del procesamiento de información, en virtud del cual la gente se comporta de manera tal que sus expectativas se hagan realidad. La gente tiende a favorecer la información que confirma sus ideas preconcebidas o hipótesis, independientemente de la veracidad o falsedad de esa información».

El lector puede constatar por sí mismo si actúa sesgadamente examinando, por ejemplo, a los columnistas que lee con frecuencia.

Seguramente verá que ellos son los que en lo general coinciden con sus opiniones previas. Un amigo padece de esto: busca lo que apoya sus teorías de complot, descartando toda evidencia en su contra.

Recuerdo, hace muchos años, a varios ejecutivos de empresa quienes interpretaban los informes de la empresa poniendo atención en lo positivos y descartando los datos que indicaban peligros futuros posibles y severos. Sus decisiones nunca se dirigieron a corregir las situaciones de peligro que eventualmente se convirtieron en realidad.

Ha sido expuesto un caso muy claro: la absoluta seguridad de que siempre que lavo el coche, llueve.

Muy posiblemente eso se debe a la selección de información, recordando las ocasiones en las que eso sucedió y olvidando aquellas en las que no. Un asunto de filtros mentales, de recuerdos selectivos.

Baggini lo ha expresado bien:

« […] una vez que usted se ha comprometido con lo que ve como verdad, se vuelve muy difícil examinar toda la evidencia con imparcialidad». Baggini, Julian. 2009. The Duck That Won the Lottery: 100 New Experiments for the Armchair Philosopher. Plume.

El sesgo de la confirmación es muy frecuente entre los miembros de partidos políticos, quienes quizá sean la muestra más brillante de la atención selectiva que les hace ver solamente lo bueno de su partido y lo malo de los contrarios.

Me parece razonable concluir que este sesgo solamente puede intentar ser reducido sin que jamás llegue a desaparecer. Si no me cree, vea los adjetivos que los padres usan para describir a sus hijos y verá que un niño normal, común y corriente, será visto como un futuro genio.

¿Como combatir al sesgo de la confirmación? Intentando usar la razón, viendo los varios lados del asunto, reconociendo que existe la verdad, que las cosas son complicadas. Buscando imparcialidad, una tarea que suele ser ingrata porque dejará descontentos a casi todos.

Y una cosa más…

Conviene y mucho ver Leyes de la idiotez humana: compendio y corolarios. Además, ¿Qué es sesgo ideológico?

[La columna fue revisada en 2019-11]