¿Qué es maniqueísmo? ¿Cómo se usa en política?

Si quiere usted ver una definición razonable y completa de ‘maniqueísmo’ consulte, por ejemplo, es.wikipedia.org. Lo que trato a continuación es la aplicación de maniqueísmo a la política.

Eso que ha sido definido como,

«El maniqueísmo político es considerado como la actitud de ciertas personas, de dividir las ideas, o personas en dos grupos: los del bando bueno, y los del bando malo, en forma irreductible». significados.com

Para entenderlo mejor, se trata de una actitud en cualquier terreno y que se caracteriza por adoptar posiciones extremas sin puntos medios; de un lado están los buenos y del otro, los malos. Una visión dual absoluta de la realidad, en la que no hay matices intermedios ni posibilidad de razonamiento o análisis.

Un ejemplo reciente en México fue el uso de la expresión ‘mezquinos neofascistas’ por parte del presidente a especialmente el hashtag #AMLOASESINO. En las posiciones de ambos puede verse maniqueísmo, por adoptar una posición dual sin matices ni posibilidad de análisis.

Y también, puede usarse el ejemplo de quienes ven la realidad dual absoluta de la posición liberal y la conservadora, entre las que no hay matices intermedios, sino la equivalencia de un conflicto entre el bien y el mal. 

La «prensa fifí» conservadora de López Obrador en un ejemplo pues describe al enemigo contra el que tiene una lucha constante creyendo ser él un liberal (!). No es algo nuevo realmente. Forma parte del panorama político común.

El maniqueísmo político es, en pocas palabras, un juicio absoluto de división de la sociedad en dos grupos antagónicos que son colocados como equivalentes del bien y del mal absolutos. El ejemplo más clásico es el de C. Marx, bien analizado por Schumpeter, de reducir a la sociedad a dos grupos opositores inevitables.

Otras maneras de maniqueísmo político son las dualidades reduccionistas de mujeres contra hombres o ricos contra pobres. Y todas aquellas que evitan el uso de la razón y el diálogo, ya que, por ejemplo, para quien se considere liberal él está en el bien y los conservadores en el mal, por lo que ya no hay necesidad siquiera de argumentar entre sí.

El maniqueísmo político está bien ilustrado en la frase «lucha de clases» puesto que así entiende a la realidad social, como un escenario de pugnas irreconciliables entre dos grupos, uno bueno y otro malo. Es al final de cuentas, una visión de lucha de grupos, sin cuartel, en la que la única solución es la opresión del otro.

Un escenario en el que no hay otra solución posible que el uso del poder y la violencia para derrotar al grupo opositor.

Y una cosa más…

Para el interesado, quizá interese Marx: tejido de falacias.

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