¿Quién es un especulador? La definición, los tipos y clases de especulación. Precisiones de sentido común y consideraciones morales. La realidad es más compleja que la caricatura usual.

7 minutos

¿Quién es un especulador? Su definición

Muchas veces las cosas son al revés. Lo opuesto a lo pensado. Lo contrario a lo que parece tener sentido. Hay cosas que van contra la sabiduría convencional. Contra la opinión simple y superficial.

Un caso clásico y no es, por mucho, el único:

«El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo hoy que el precio de la carne sube por culpa de «un conjunto de especuladores» y advirtió que el Gobierno tomará medidas para que se retrotraigan los aumentos en la mercadería». La Nación, 4 febrero 2014.

Parece como si fuera imposible hacer entender la naturaleza de la especulación a demasiados. Es uno de los villanos favoritos entre los culpables usuales de todo mal económico.

La definición acostumbrada

Es la persona que especula. Y eso es «Meditar, reflexionar, pensar». También es «Hacer suposiciones sin fundamento».

Pero lo que más interesa es otra acepción:

«Comprar bienes que se cree van a subir de precio para venderlos y obtener una ganancia sin trabajo ni esfuerzo […] Buscar provecho o ganancia fuera del tráfico mercantil». wordreferece.com

En muy pocas palabras, especular es algo muy simple de comprender.

Es la acción de comprar bienes a un precio que se piensa será mayor en el futuro. Así se sencillo. Comprar ahora con la intención de vender tiempo después con un beneficio.

En tono es negativo. El especulador intenta obtener una ganancia «sin trabajo ni esfuerzo». Su realidad es bastante más compleja que eso.

El especulador, su conducta

Es una persona que tiene conductas con elementos como los siguientes.

1. Orientado al futuro

El especulador hace cálculos acerca del futuro y toma acciones hoy que él cree que le serán beneficiosas más tarde.

Si piensa que las tasas de interés subirán más adelante, quizá adquiera una hipoteca hoy a tasa fija. Si cree que el valor del dólar irá hacia abajo, venderá sus dólares.

En realidad, sí trabaja. Piensa y reflexiona para tratar de tomar decisiones correctas.

2. Asume riesgos

Si su cálculo sobre lo que sucederá es correcto, tendrá beneficios. Si es equivocado, tendrá pérdidas. Acepta la responsabilidad y los riesgos de sus decisiones.

Si calcula que las acciones de la empresa A subirán en el futuro, las compra y ellas bajan, la pérdida es suya. Si sus cálculos dicen que abrir un restaurante de comida vegana será negocio, lo hace y sus resultados, buenos o malos, serán su responsabilidad.

El especulador, en realidad, sí hace esfuerzos. Trabaja, calcula y hace inversiones de riesgo.

Por tanto, la idea usual de él es inexacta. Eso de «obtener una ganancia sin trabajo ni esfuerzo y buscar provecho o ganancia fuera del tráfico mercantil» no corresponde con la realidad.

Tipos de especulador

La realidad es que toda persona que actúa en el presente motivada por su cálculo en las circunstancias futuras, es un especulador. Y muy pocas personas son las que no se conduzcan de esa manera.

Empresarial

Este tipo adquiere materiales y recursos que combina en un producto final. Él espera que el total de los costos sea inferior al precio de venta y que su producto sea aceptado por los compradores.

Esta es la especulación que hacen inversionistas, emprendedores, inventores. Es una manera de llamar a la toma de riesgos que son aceptador por creer que así se tendrán beneficios futuros.

Cotidiano

Este es el universal y frecuente. Es todo aquel que actúa creyendo que en el futuro su conducta presente le dará beneficios. Implica toda decisión posible.

Quien hoy contrae matrimonio lo hace porque piensa que el el futuro eso será bueno. Lo mismo le sucede a quien acepta un empleo en la empresa B y renuncia a la companía C. Y quien hoy compra una oferta de whisky al dos por uno porque cree que eso le ahorrará dinero más tarde.

Tradicional

El otro tipo de especulador compra un bien y lo almacena. Espera que suba de precio en algún tiempo, para luego venderlo con una ganancia. Es también un riesgo que presenta la posibilidad de perder.

Este es el tipo que tiene una muy mala reputación. ¿La merece? Por lo pronto, debe aceptarse que hacer eso implica esfuerzo, trabajo, gasto y riesgo.

Funcionamiento de la especulación tradicional

Comprar a precio bajo

El primer paso es encontrar un bien, el que sea, que se venda a un precio bajo. Lo suficientemente bajo como para hacer suponer que él se elevará en el futuro.

Digamos un producto como carne, maíz, oro, espárragos, trigo, cobre, acciones lo que sea.

Al comprar, él demanda el bien y ejerce presión hacia arriba en los precios. Es decir, realiza una acción que tiende a elevar el precio del bien.

Tiempo de espera

Viene luego un segundo paso, un tiempo de espera. Él aguarda que por la razón que sea, el precio suba. Esto puede suceder o no, en montos variables, que significarán ganancias o pérdidas.

Decisión de venta

Como tercer paso, toma una decisión de venta. Esto significa un aumento de la oferta y una presión en los precios hacia abajo. Puede perder o puede ganar.

No es complicado de entender. Lo anterior explica cómo funciona desde el punto de vista del especulador mismo. Las cosas se ponen interesantes cuando las cosas se ven desde el punto de vista del resto.

Estabilización de precios

Cuando los precios están bajos, muy pocos demandan el bien. Aunque tienen la oportunidad de comprarlo a precios bajo, no lo hacen. La cantidad demandada es baja y los precios también.

El especulador remedia el problema del oferente al comprar lo que pocos quieren. Tiene a elevar los precios.

Cuando los precios están altos, hay muchos que demandan el bien. La cantidad demandada sube y remedia el problema aumentando la oferta y ejerciendo presión en los precios hacia abajo.

El efecto neto de la conducta del especulador es llamativo: estabiliza los precios hasta cierto punto, en la medida en la que compra y vende.

Es un efecto interesante que no se comprende muy bien, uno de estabilización de precios. Y, más aún, tiene un beneficio en ambas partes. Un caso de efectos no intencionales positivos.

Especulación, algunas precisiones

Ella no es mala en sí misma, pero como toda acción humana puede ser mala cuando se realiza con engaños y falsedades, es decir, dañando con intención a otros. Aunque también, en la mayoría de las ocasiones es simplemente un acto de reflexión y prudencia que busca anticipar futuros y actuar en concordancia.

Em realidad, cualquier decisión humana contiene una dosis de especulación, es decir, de un cálculo de una situación futura que implica un riesgo y, por eso, significa un beneficio o un daño futuro.

«Lo importante a destacar aquí es que la capacidad de alguien para obtener un beneficio como un especulador no emana del engaño a nadie —ni de ninguna habilidad mágica de su parte para hacer que el precio de los artículos de primera necesidad, tales como el aumento de los alimentos y la comida, para así ponerlos fuera de la capacidad de los pobres para pagarlos». Sam Gregg

En resumen

Cuando pocos demandan el bien, el especulador tradicional beneficia al oferente con su demanda. Cuando muchos lo demandan, él beneficia al demandante con su oferta.

Esto es fascinante porque es lo opuesto de la acusación estándar contra el especulador.

Se le acusa de propiciar y crear escasez del bien. La realidad es que el especulador compra cuando el producto es abundante y muy pocos lo quieren.

Espera a que cambien las circunstancias, suban los precios y, entonces, vende remediando la escasez.

Todo esto sucede en un mercado libre. Pero si se tiene un mercado intervenido por el gobierno, las cosas pueden cambiar, creando oportunidades de búsqueda de rentas (lo que no es especulación, sino negocio turbio, o capitalismo de amigos).

También, suele confundirse especulación con fraude y engaño que son cosas muy distintas.

Una buena idea sobre el tema:

«Al contrario de la creencia popular, en la mayoría de los casos la especulación desempeña un papel positivo en la economía. Aumenta la liquidez, facilita un ajuste más suave de los precios a las circunstancias cambiantes y permite redistribuir el riesgo». blogeconomia.uahurtado.cl


Otros lectores también leyeron…