Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No Son Concesiones Graciosas
Eduardo García Gaspar
26 agosto 2010
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Según el breve comentario de un periódico, “México es campeón de tratados comerciales, pues tiene 11 TLC con 43 países, que entraron en vigor entre 1994 y 2005.” Es cierto y representa un cambio realmente drástico. Un país cerrado se ha abierto. Atrás quedó el proteccionismo de décadas.

Es positivo este cambio y el respeto que él significa a la libertad humana para comerciar sin restricciones de fronteras. Sí, es un asunto de libertades que tiene un paralelo poco mencionado. Si un gobierno cualquier prohibe el acceso a Internet, eso se vería como una censura de información. Por la misma causa, la prohibición de importaciones es un caso de censura económica.

Hasta aquí, la cosa no va mal. La apertura mexicana es buena y respeta libertades. Pero se pone interesante cuando el comentario citado añade que “Resulta incomprensible que las autoridades mexicanas insistan en buscar la firma de más tratados de libre comercio, sobre todo cuando hay una oposición férrea del sector privado, que es el que debe participar activamente en las negociaciones de los acuerdos comerciales con otros países.”

¿Incomprensible firmar más tratados de libre comercio? En realidad no. Es totalmente lógico y natural. Es una consecuencia lógica de la apertura comercial y equivale a tener mayores libertades. No puede ser malo, todo lo opuesto. Y eso de que debe participar el sector privado, que se opone, es de colección. Si se opone o no, es lo de menos. El sector privado, lo que sea que signifique, no puede quitar libertades.

Esto me lleva a lo que creo que bien vale una segunda opinión. Es la mentalidad que entiende al libre comercio como una negociación entre gobiernos y sectores que a su conveniencia manejan libertades naturales de las personas. Si un gobierno se opone a la apertura, o lo hace una cierta industria, eso no importa en absoluto. La libertad tiene que prevalecer. Con tratados o sin ellos.

Piense usted en el absurdo de firmar tratados de libre circulación de ideas. Los autores de algunas de ellas buscan la protección del gobierno para evitar la entrada de ideas competidoras de otras partes. Se alega que de esta manera, se impulsaría la creación nacional de ideas y se defendería la soberanía del país. Y podría llegar el caso de prohibir la entrada de ideas en libros, películas y arte. Es absurdo.

Esto es lo malo de los tratados de libre comercio, los que hacen ver a las libertades humanas como concesiones graciosas y negociadas entre gobiernos y sectores económicos. En realidad no debería haber tratados de libre comercio como tampoco hay tratados de libre circulación de opiniones. Lo que debería haber es lo natural, libertad para comprar y vender en todas partes.

El comentario breve que he citado (El Financiero, 24 agosto 2010), añade el concepto siempre usado para defender el control gubernamental del comercio internacional. Dice, “Sin embargo, la balanza comercial de México es deficitaria con la mayoría de los países con los que ha suscrito tratados; sólo tiene superávit con Estados Unidos -su principal socio-, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.”

¿Y qué con la balanza comercial “deficitaria con la mayoría de los países con los que se ha suscrito tratados”? Es una manera errónea de ver las cosas, porque el que vende y compra no es México, sino gente que vive en el país y lo que importa son sus decisiones y, le juro, van a hacer cosas que les sean de beneficio.

Además, siempre va a existir un déficit con algunos y superávit con otros. Así es la realidad y las cifras acumuladas no tienen sentido. De seguro, usted y todos sus vecinos tienen un déficit sustancial total con sus dentistas que no son vecinos, lo que les importa un bledo, porque lo vital es cada persona en particular decida lo que le conviene. Es la libertad de la que hablo y que no es una concesión de los tratados de libre comercio, es un derecho natural.

El comentario que he citado es una muestra representativa de ideas equivocadas sobre las libertades humanas. Ellas no pueden ser sujetos de tratados que las limitan, ni pueden ser afectadas por cifras acumuladas sin lógica… pero en un mundo acostumbrado a ver televisión y aficionado a noticias triviales sobre celebridades, se aceptan con escasa dificultad comentarios como el citado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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