La definición de un reclamo de autonomía política sin autoridad superior a la que rendir cuentas. Una situación de auto-gobierno nacional. ¿Qué significa ser un país libre y soberano?

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Introducción

La idea de un país soberano se maneja demasiadas veces de manera limitada, interpretada como autosuficiencia económica ligada a riqueza territorial. Es un error.

La soberanía nacional no puede ser definida, por ejemplo, como la posesión estatal de un recurso natural único. Tampoco puede ser el aislacionismo del país, ni el rechazo al libre comercio, ni la autosuficiencia alimentaria.

La mejor definición de país soberano debe estar relacionada con la riqueza y capital del país: muchos bienes, muy variados, propiedad de ellos, especialmente los de capital. Y lo que con ello se logra: autonomía personal de sus ciudadanos.

La idea del país soberano

Siendo una idea un tanto resbaladiza y abstracta, conviene comenzar por algo básico:

«Poder supremo e ilimitado, tradicionalmente atribuido a la nación, al pueblo o al Estado, para establecer su constitución y adoptar las decisiones políticas fundamentales tanto en el ámbito interno como el el plano internacional». dej.rae.es

En su fondo es una noción ligada a términos como los siguientes: independencia, emancipación, libertad, autonomía, autoridad, mando, poder.

Otra definición es más precisa:

«La soberanía es el reclamo de ser la máxima autoridad política, sin sujeción a ningún poder superior en lo que respecta a la toma y ejecución de decisiones políticas. En el sistema internacional, la soberanía es la demanda por parte del Estado de un autogobierno pleno, y el reconocimiento mutuo de los reclamos de soberanía es la base de la sociedad internacional». McLean, Iain,McMillan, Alistair. The Concise Oxford Dictionary of Politics

Soberanía nacional

Existe también la idea de soberanía a la que se le añade el término ‘nacional’, dando como resultado:

«Se conoce como soberanía nacional al tipo de soberanía caracterizado por otorgar el poder de un determinado territorio a sus ciudadanos, los cuales lo aplican mediante delegación en órganos de representación». economipedia.com

O bien expresada así:

«Un Estado soberano, según la legislación internacional, es una entidad jurídica representada por un gobierno centralizado que tiene soberanía sobre una determinada área geográfica. Las leyes internacionales definen a los Estados soberanos por cuatro condiciones fundamentales: poseer una población permanente, un territorio definido, un gobierno y la capacidad de establecer relaciones con otros Estados soberanos». es.wikipedia.org

El punto central

Por tanto, según lo anterior, la esencia de un estado libre y soberano se encuentra en las siguientes ideas:

  1. La libertad, la autonomía y la independencia aplicada a una nación.
  2. Cuyo origen está en la libertad, autonomía e independencia de quienes viven en esa nación.
  3. Un acto de delegación de esas cualidades, de los ciudadanos a la autoridad, para permitirle gobernar como una entidad independiente de otras similares.

Si la soberanía es reclamada por un país con un gobierno representativo independiente de los demás, eso significa que la soberanía es al final de cuentas un concepto personal.

Todo el concepto nace y se origina en la noción de personas soberanas, es decir, libres, autónomas e independientes. No podrían ellas delegar en otros lo que no tienen.

Una condición obligatoria

📌 Si el país es soberano, esa condición se sostiene y sustenta porque las personas de esa nación también lo son. No podría existir un Estado soberano si las personas no son libres, autónomas e independientes.

Si acaso un Estado o gobierno anulara la libertad, la autonomía y la independencia de las personas, no podría ser llamado un país legítimamente soberano. Sería un Estado autoritario, dictatorial, incluso totalitario, pero no soberano.

El cimiento de la soberanía

Las consideraciones anteriores indican que el origen de ella está en la soberanía misma de las personas que pertenecen a la comunidad soberana. Eso es entender a cada persona como libre, autónoma e independiente.

La soberanía, por tanto, nace en la naturaleza humana misma a la que se le entiende como personas libres, capaces de razonar, decidir y actuar por sí mismas. Las que, por conveniencia, delegan parte de su autonomía en un gobierno para que este las represente.

📌 Esa representación lleva a la razón de ser de los gobiernos y las leyes que emite: cuidar, proteger y mantener esa soberanía personal de cada ciudadano.

Las distorsiones de la soberanía

A pesar de lo anterior, es con frecuencia modificada para darle significados incorrectos y de provecho a conveniencias políticas de gobernantes.

Estas son algunas de esas distorsiones.

1. Aislacionismo

Esta es una posición política de separación y apartamiento o no intervención ni participación en asuntos internacionales. Esta interpretación se soberanía solicita dos elementos:

  • No intervenir en los asuntos internos del país que quiere aislarse.
  • A cambio de que ese país no intervenga en los asuntos de los demás.

El aislacionismo es una mentalidad que prefiere que el país sea ignorado por el resto y él mismo ignorando al exterior. Este modo de pensar facilita la separación no solo diplomática sino también comercial y económica.

2. Autosuficiencia

Este es un estado de autonomía que permite valerse por sí misma a una persona o comunidad, sin que sea necesaria la ayuda ni la intervención de los demás. Esta idea debe examinarse con cuidado.

Una interpretación atolondrada llevaría a suponer que el mejor estado de cosas sería el de Robinson Crusoe, un náufrago en una isla desierta que se abastecía a sí mismo en su totalidad. Y podría suponer lo mismo para un país que no dependiera de ningún otro en, por ejemplo, energía, alimentos, tecnología.

La soberanía se interpreta incorrectamente cuando supone equivaler a autosuficiencia de algún tipo, una situación que es imposible de alcanzar.

Por ejemplo, una autosuficiencia agrícola real tendría que incluir la autosuficiencia de tractores y todas las partes que los forman, incluyendo las mismas de extracción de sus metales y las máquinas que los hacen.

La soberanía es correctamente entendida cuando ella produce relaciones mutuas de tratos entre personas libres que se valen por sí mismas y gracias a esas relaciones viven mejor.

3. Autarquía

Esto ha sido definido así:

«La autarquía, autarcía o economía autosuficiente (ambas del griego αὐτάρκεια)​ o autosuficiencia es un término comúnmente usado en la economía que indica la condición de las personas, lugares, mecanismos, sociedades, sistemas industriales o naciones que luchan por su autoabastecimiento o que rechazan toda ayuda externa». es.wikipedia.org

Esto es simplemente la autosuficiencia llevada a su extremo y tiene manifestaciones claras en el proteccionismo y el mercantilismo.

4. Nacionalismo

Una de las argumentaciones usadas por el populismo apela a sentimientos nacionalistas sustentados en dos elementos:

  1. Emociones desbocadas de preferencia por el propio país
  2. Resentimiento y odio hacia lo extranjero, visto como amenaza.

Esto es lo que produce políticas que recelan de inversiones extranjeras en el propio país y de inversiones propias en otros países. Una mentalidad que da como cierta a la suma cero en las relaciones entre países.

Anarquía y soberanía

Una precisión en la comprensión de qué es un país libre y soberano solo puede ser completa examinando al mismo tiempo el terreno de las relaciones entre los países soberanos.

Esto da pie a dos escenarios:

A. Soberanía absoluta

Si los países o Estados demandan su soberanía entonces la situación se convierte en una situación internacional de desorden y anarquía. Un país soberano no puede presuponer que eso significa una libertad sin límites. Y, por tanto, conflictos aún más frecuentes.

B. Soberanía razonada

La soberanía reclamada por los países debe considerar sus relaciones con el resto y las reglas del juego de ellas, formales e informales. Se inspira en valores y creencias universales, como los derechos humanos, y el respeto a tratados aceptados que significan compromisos.

Discusión

La cuestión no es si ser soberanos es bueno o malo, sino cómo ser soberanos, libres, autónomos e independientes. Este es el terreno en el que se dan las discusiones fuertes y sordas.

En esencia hay dos posiciones sobre cómo llegar a ser soberanos a nivel país.

La visión limitada

La posición más acostumbrada y estrecha está muy bien ejemplificada con PEMEX en México y las cuestiones energéticas. Bajo la escuela tradicional de pensamiento un país es soberano si en la práctica el gobierno es el propietario de industrias que se consideran estratégicas.

📌 La soberanía ha sido definida como propiedad estatal de empresas, al menos de esas que son calificadas como vitales. Esta interpretación de soberanía es muy fácil de desmantelar.

Si la soberanía es propiedad estatal de empresas cruciales, entonces será más soberano el país que más empresas tenga bajo dominio gubernamental. Será más soberano cualquier país si el gobierno es propietario no solo de todos los energéticos, sino también de la industria alimenticia, la que sin duda es trascendental.

Más aún, si crece la propiedad estatal de empresas, se elevará la soberanía, incluso abarcando sectores económicos de menor nivel estratégico.

Por inferencia lógica y necesaria, deberá aceptarse que las economías privadas con comercio libre producen menos soberanía, es decir, la gente es más soberana en Cuba, Corea del Norte, la ex URSS que en Gran Bretaña, Nueva Zelanda, Canadá y EEUU.

Esa definición trastocada de soberanía, por tanto, carece de lógica y fundamento, lo que no obsta para que sea creída y defendida por muchos.

La visión amplia de país soberano

📌 La otra escuela para entender soberanía es más moderna y se basa en entender soberanía como independencia producida por progreso.

Una persona con recursos propios es una persona independiente, más que una persona que no tienen esos recursos propios. Lo mismo sucede a nivel país.

Una nación importante y soberana es una nación que progresa, crece y se elevan sus estándares de vida. Esa nación puede tener un papel internacional de peso y ser considerada una potencia.

Cuanto más potencia tenga, más soberana será. El contraste entre las dos escuelas de pensamiento no puede ser mayor.

  1. Para unos, la soberanía equivale a que el gobierno sea propietario de empresas, cuanto más empresas más soberanía.
  2. Para otros, la soberanía equivale a progreso y crecimiento, a menos pobreza, a más riqueza.
  3. Usted decide quién tiene la razón en este asunto.

Ventana de ideas afines

📍 El tema de la columna se asocia con otros, como desarrollo y nacionalismo petrolero, autarquía y patriotismo. Además de soberanía popular, separatismo y chauvinismo.

📍 También se liga con las tesis del desarrollo político y la de la capacidad nacional de desarrollo económico, lo que lleva a temas como subdesarrollo, tercermundismo y la idea de que el subdesarrollo está en la mente.

Conclusión

Ha sido explicado el concepto de país soberano y, sobre todo, su fundamento, origen y base en estos elementos:

  • La libertad, la autonomía y la independencia aplicada a una nación.
  • Cuyo origen está en la libertad, autonomía e independencia de las personas que viven en esa nación.
  • Un acto de delegación de esas cualidades, de esas personas a la autoridad, para permitirle gobernar como una entidad independiente de otras similares.

Concluyendo que la única posibilidad de que exista un Estado soberano legítimo es que las personas que viven dentro de él sean también soberanas, es decir, libres, independientes y autónomas.


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[Actualización última: 2022-05]

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Más de cuatro décadas de escribir columnas de opinión y análisis políticos en periódicos y en línea. Autor de tres libros.