Falacias engaños
Trucos de la mente

La falacia del non sequitur. La de concluir algo que no sigue de lo anterior. Una manera equivocada de razonar obteniendo conclusiones que no son consecuencia lógica de las ideas previas.

Introducción

Llega a ser desesperante. Es una forma de discutir que saca de quicio. Algo que está en la mente del que discute. Algo que es como un salto, un brinco indebido.

Un comentario cualquiera que no coincida con la opinión del otro hace surgir en este la idea de que se sostiene una opinión opuesta a la suya. Un intento de estudiar a un cierto político, por ejemplo, puede ser confundido con una defensa de esa persona.

Una persona, por ejemplo, critica al gasto social de un gobierno. La persona que la escucha, exclama de inmediato: «¡No sabía que eras indiferente a las necesidades de los pobres!». Una cosa no sigue a la otra.

Quine critica a las nociones de la justicia social, o de la hipoteca social, no necesariamente es un tipo insensible.

Definición de la falacia del non sequitur

En términos técnicos significa que una conclusión no se sigue de una premisa. O bien, esta definición más completa:

«En lógica, non sequitur (del latín «no se sigue») es una falacia en la cual la conclusión es obtenida de premisas que no están lógicamente conectadas con ella. En sentido amplio, se aplica a cualquier razonamiento inconsecuente. La Generalización precipitada o conclusión desmesurada y la petición de principio son también tipos de non sequitur». pseudociencia.wikia.com

O bien explicada de la manera siguiente

«Un ejemplo de non sequitur es el siguiente:Si soy humano, entonces soy mamífero. Soy mamífero. Por lo tanto, soy humano. Este argumento tiene la siguiente forma: Si A, entonces BB — Por lo tanto, A». pseudiciencia.fandom.com

Un ejemplo muy clásico es de este tipo:

  • Si estoy en Madrid, entonces estoy en España.
  • Estoy en España
  • Por tanto, estoy en Madrid.

Las dos premisas son o pueden ser ciertas, pero eso no significa que la conclusión sea verdadera. Podría estar en Bilbao, o en cualquier otra parte, incluyendo Madrid. La conclusión es falsa. Incluso si fuera verdadera, eso sería accidental.

Del hecho de criticar al partido político A no puede concluirse que se es partidario del partido B. (puede ser, pero también puede no ser).

Más ejemplos

Una persona preguntó a otra si era religiosa, a lo que la otra respondió que sí, que era religiosa y practicante. La primera persona de inmediato concluyó que entonces la segunda era «un fundamentalista».

Podría ser, pero no hay evidencia alguna que lo pruebe en esa situación.

Los casos son numerosos e incluyen al de otra discusión en la que presencié a uno que fue calificado de «fascista» porque criticó a la «democracia de Cuba».

Algo que revela una faceta de este non sequitur: puede transformarse en un insulto. Usted no piensa como yo, por lo tanto, usted es (llene el espacio con el insulto que desee, como «fascista», «insensible» y demás).

  • Si usted no compra esta pasta dental es que a usted no le importa su salud.
  • Si la persona no apoya al feminismo es que se trata de un machista consumado.
  • Las personas inteligentes han leído La Eneida. Usted no la ha leído. Por lo tanto, usted no es inteligente.
  • Ayer me cayó mal el jamón que comí. De ahora en adelante solamente comeré sushi.
  • Voy a leer los mismos libros que lee Bill Gates para volverme millonario.
  • Manuel quiere ayudar a los pobres. Entonces, Manuel debería ser presidente del país.

Es fácil comprender que esta falacia puede utilizarse como recurso de humor en literatura.

El concepto de la falacia non sequitur

So presenta en numerosos casos en los que no existe una relación lógica que permita concluir algo sólido de las ideas previas a la conclusión.

«El Non Sequitur es una figura retórica o figura literaria  que consiste en expresar una frase o idea confusa que no tiene nada que ver con lo que le precede generando un absurdo de manera abrupta. El Non Sequitur tiene la función de llamar la atención o de servir con fines humorísticos. Es también una forma muy común de expresarse en el lenguaje infantil». retóricas.com

Visto de otra manera:

« [con el non sequitur] Se ha llegado a una conclusión imposible de alcanzar basándose en las premisas. La proposición carece de una relación lógica con el asunto tratado, o es irrelevante. Es una falacia lógica porque la conclusión no tiene conexión con el argumento». falacias lógicas.com

En una universidad, hace tiempo, presencié una postura que criticaba a las cuotas de sexo, por las que un cierto porcentaje de mujeres debía ser obligado por ley en las cámaras de legisladores. Quien eso dijo fue acusado de «agresión de género» y sacado del espacio académico. El caso de L. Summers es muy parecido.

Bonus track: sobre el uso del non sequitur y el uso de voceros célebres

Un cantante como amplificador

La idea general

La táctica es común. Se ha usado por siglos. Consiste en asociar un nombre a una causa. Cuanto más famoso el nombre, mejor. Los publicistas son quienes más la han usado.

Usted ha visto los anuncios. Esos de que tal celebridad usa tal producto. La meta es ligar al producto, digamos un cereal, con el nombre de un deportista famoso. De esta manera, la marca se hace más memorable y se asocia con una personalidad conocida.

Suelen llamarse testimoniales y, por ejemplo, toman a un futbolista que en el comercial se afeita con Gillette. Son casos de la falacia del non sequitur.

Una variante de esto son los perfumes que salen con el nombre de una celebridad, como Elizabeth Taylor o Antonio Banderas.

Tembién el uso de celebridades en campañas políticas electorales, como Eva Longoria en favor de Obama. Sí, como por ejemplo, llevar a un actor de televisión a un mitin en favor de cierto partido, o a un boxeador.

Digo, porque la verdad no sé qué tanto pueda tener esa celebridad un conocimiento suficiente como para mover votos sobre bases razonables. Si fulana de tal que trabaja en la telenovela más popular votará por el candidato X, se nos dice, eso quiere decir que ese candidato es el mejor. No es un razonamiento sólido, al contrario, es un non sequitur.

Un caso de 2013:

«La expedición de Greenpeace junto a Alejandro Sanz llegó a su fin tras constatar los efectos que el cambio climático está teniendo en glaciares, icebergs y en el casquete Polar. Las conclusiones del viaje coinciden con la publicación de un artículo científico que afirma que el nivel del mar podría elevarse 20 metros hacia finales de sigloGreenpeace.org. 23 julio 2013.

Sanz, hasta donde sé, es un popular cantante. Pero tengo una duda sobre si él es una autoridad en la materia o no. Si lo es, ese testimonial es razonable. En palabras de esa celebridad:

«Se encoge el alma cuando ves algo tan bello como el Ártico y se encoge aún más cuando te cuentan cómo los bloques de hielo que estaban el año pasado ya no están. La frase más dramática que he oído fue de uno de nuestros guías inuits: “si esto se derrite, que el resto del mundo se prepare para aprender a nadar”».

Más o menos lo mismo podríamos haber dicho usted y yo, si es que esa ONG nos hubiera invitado al tour, en lugar de a Sanz. ¿Qué agrega el cantante? Un elemento valioso, los medios reproducirán la noticia, no por otra cosa que el mismo Sanz.

El fenómeno es interesante. Si ellos hubieran llevado al tour a cualquier gran científico sobre la materia, no hubieran logrado la cobertura de medios que lograron con el cantante. La celebridad supera al experto, gracias a un sesgo en los medios.

Si el invitado hubiera sido, por ejemplo, Bjørn Lomborg, un danés experto en el tema, la noticia no habría tenido la difusión que tuvo. Sanz vale más en medios que Lomborg.

Para comprenderlo mejor: suponga que Adam Smith, en estos tiempos, publicara su famoso libro, y para promocionarlo se llevara al tour a Jennifer López.

O que un físico como Max Planck hubiera llevado a Josephine Baker a sus conferencias de Física Cuántica. En realidad, esto es lo mismo que tener a Sanz hablando de Ecología.

Hay algo que huele mal, que es sospechoso, cuando las celebridades se salen de su campo y son utilizadas en campos donde otros criterios deberían usarse.

Creo que con facilidad esto puede clasificarse como una falacia: proponer que lo que dijo Sanz en cierto porque él es un buen cantante muy popular, el non sequitur es gigantesco.

Una parte de la idiotez humana inevitable.