Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No es Cierto
Eduardo García Gaspar
12 julio 2002
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Nadie puede negar la existencia de algo que se llama “capital humano” y que es el conjunto de capacidades de producción originadas por la acción y el trabajo de las personas.

Por ejemplo, en los EEUU el capital humano recibe 14 veces más ingresos totales que los otorgados en dividendos y utilidades de empresas.

Hasta aquí no hay discusión, sí existe eso que llamamos capital humano y que puede ser separado del capital físico.

Otro hecho fuera de discusión es que el capital humano eleva su productividad al aumentar sus conocimientos y aprendizaje. Por eso es que en las sociedades existe tanto énfasis en las labores educativas, con gobiernos fuertemente involucrados en ellas, lo mismo que sectores privados y empresas que capacitan a sus empleados.

La razón de esto es sencilla, pues a la educación se le reconoce como causa de progreso: los mejor preparados son más productivos y tienen mayores ingresos.

Pero vamos ahora a los pequeños grandes detalles del asunto. En esencia, no es cierto que en general pueda decirse indiscriminadamente que si tenemos a una población más educada con eso ya basta para elevar nuestro progreso.

El asunto tiene sus bemoles. Tener más personas con diplomas de primaria, secundaria, preparatoria o profesional no es causa de más progreso si la educación que recibieron no es de calidad.

Las cantidades de egresados de escuelas y universidades no son termómetros de mejora en el capital humano, pero sí lo es la calidad de la educación que recibieron.

Igualmente, tener más personas con títulos de educación superior no es razón de elevación de la productividad del capital humano si no existe una razonable adecuación entre las carreras cursadas y las necesidades de trabajo de la nación.

Un ejemplo extremo, de poco le servirá a un país puramente agrícola tener un aumento en los graduados de la carrera de literatura medieval. El punto es que debe existir cierta armonía entre la demanda y la oferta de conocimientos.

De no existir esa armonía, muchos egresados padecerán desempleo y, lo peor, podrán convertirse en activistas en contra del régimen ante el que sufren desilusión por falta de empleo.

También, la simple elevación del promedio de educación tiene poco sentido cuando la economía del país no crece lo suficiente como para absorber la oferta de egresados. Si la tasa de crecimiento de la demanda de trabajadores es baja, eso resultará en una elevación del desempleo de personas con estudios superiores.

El punto aquí es señalar que se necesita una economía en crecimiento para aprovechar ese capital humano en crecimiento. Y, la elevación de la educación tampoco dará muchos resultados si a esos más educados no se les abren oportunidades de mejoría personal con posibilidades de elevar sustancialmente sus ingresos.

Esto sucedía en los países comunistas, donde los niveles de salarios eran controlados artificialmente y los más educados carecían de estímulos para realizar mayores esfuerzos.

Entonces, le digo, no es cierto que pueda considerarse a la educación, así nada más, como la clave del progreso. Hay bastante más en este asunto, como la calidad de la educación, la armonía entre los estudios y las ofertas de empleo, además de la política económica adecuada a generar progreso.

El simple ver números de egresados de primaria o profesional, por tanto, es engañarnos a nosotros mismos.

No son esos números indicadores confiables y, de hecho, una gran cantidad de graduados, que no logran empleos, pueden ser más fuentes de problemas que de soluciones.

El Banco Mundial tiene una publicación con el título de Más Allá del Crecimiento Económico, del que tomé algunas ideas para este artículo. Vale la pena consultarlo en su página de Internet.

Y, finalmente, el asunto de la educación se complica notablemente en nuestros días debido a los adelantos tecnológicos que implican el mantenimiento de conocimientos vigentes, pues lo que se aprendió en la escuela seguramente ya fue rebasado al poco tiempo de terminar los estudios.

Visto de otra manera, una característica básica de la educación es la creación de hábitos de lectura y de curiosidad intelectual en los alumnos para que por su cuenta ellos no se queden atrás… lo que es parte de la calidad de la educación. Eso es ver a la educación también como el cultivo de un sentido continuo de aprendizaje.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras