Las alternativas y opciones de la educación pública. Las decisiones de quién es el responsable de la educación de los hijos, de las filosofías de país deseable y de las opciones de financiamiento.

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El responsable de la educación

Una de las alternativas de la educación está expresada en la dualidad pública o privada.

Hace tiempo, alguien expresó su preferencia por la opción pública de esta manera:

«Vamos a dejar muy claro, desde el principio, que la responsabilidad educativa en este País corresponde al Estado Mexicano… No es un asunto de personas o grupos o de organizaciones sindicales, sino del Estado Mexicano».

Las palabras son de Juan Ramón de la Fuente, quien fue rector de la UNAM (Grupo Reforma, 8 mayo 2012, Síntesis Informativa).

1. Es el gobierno el responsable de la educación

Esas palabras necesitan un poco de traducción. Habla de educación y de la responsabilidad de darla y tenerla. La responsabilidad es del gobierno y de nadie más.

No es una responsabilidad de los ciudadanos, ni de las asociaciones que ellos formen, ni de sindicatos. La educación, en palabras llanas, debe estar en manos del gobierno del país. Va a ser el gobierno el que se haga cargo de la educación.

Tratemos de poner en perspectiva lo dicho por Juan Ramón de la Fuente. Comencemos por apuntar que hay dos mentalidades en la política.

2. Son los padres de familia los responsables

Esta es la otra de las alternativas de la educación pública, la de asignar lal responsabilidad a los padres de los hijos. Es decir, hay dos opciones en cuanto a la responsabilidad de la educación.

A. Una de ellas sostiene que la responsabilidad educativa es de los padres de familia y que ellos tienen la libertad para educarlos de la manera que crean es la mejor.

Incluso, esos padres de familia pueden asociarse para crear escuelas, o bien otros particulares pueden crearlas y ofrecer sus servicios. Serán los padres de familia los que decidan la escuela en la que sus hijos sean educados.

B. La otra es exactamente la opuesta. La responsabilidad de educar a los hijos ya no es de sus padres, sino del gobierno. Los padres ya no pueden decidir con libertad, dependen de las decisiones de los gobernantes en turno.

Estos mismos son los que deciden los cursos y sus contenidos. Los particulares que quieran participar en la educación tendrán que seguir los mandatos gubernamentales.

Alternativas del responsable de la educación pública

En pocas palabras, en un lado se tiene libertad educativa y en el otro sometimiento a un monopolio educativo.

Dentro del sistema en el que «la responsabilidad educativa en este País corresponde al Estado Mexicano», se perdería una de las mayores libertades, la educativa.

El gobierno tendría carta blanca para adoctrinar a los futuros ciudadanos en las ideas que más le convengan. La propuesta es realmente grave.

Si la educación de los hijos no es un asunto de personas, entonces no es un asunto de padres de familia, ni de nadie más que el aparato burocrático.

Este fenómeno es parte de costumbres estatales: los gobiernos se adjudican responsabilidades que en realidad pertenecen a la gente, no a la burocracia. Tiene dos partes:

  • Dar la responsabilidad de todo al aparato burocrático.
  • Retirar esa responsabilidad del ciudadano.

El problema es el natural. La alternativa de la educación pública que asigna esa responsabilidad al gobierno tendrá los defectos producidos por su esencia monopólica y abuso de poder. Será una educacion consistentemente de baja calidad.

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Alternativas filosóficas de la educación pública

En educación, consciente o inconscientemente, se aplican dos filosofías totalmente opuestas para formar a los niños, jóvenes y ciudadanos.

Estas dos filosofías tienen que ver con la cultura imperante en cada país, algunas inclinadas al progreso y otras al estancamiento.

Concretamente, se aplica una filosofía propia para construir un país con dinamismo u otra filosofía para el país estático.

Un país dinámico

Si el proyecto de nación fuese construir una sociedad dinámica, las escuelas y universidades forman hombres de ciencia con mentalidad de iniciativas personales.

Con énfasis en la formación de personas capaces de, pensar, analizar, asumir riesgos personales, detectar las necesidades en el país.

Las escuelas, desde preescolar hasta universidad y posgrado, impulsan a esa gente activa, de iniciativa propia y de creatividad para desarrollar sus inventos e iniciativas.

Sus estudios profesionales los ven como un medio para facilitar la fundación de sus organismos, instituciones y empresas.

Con el fin de sacar lo mejor del talento de cada persona se fomenta la libertad individual con incentivos de beneficio mutuo. Es una filosofía empresarial en el más amplio sentido.

Se nota la filosofía empresarial de una escuela al ver que los profesores se preocupan de que el alumno aprenda a aprender, razonar y asumir consecuencias.

En esta alternativa de filosofía del educación pública, el gobierno no controla los planes ni programas, ni da subsidios a las universidades, pero todos los jóvenes pueden estudiar pues hay sistemas de financiamiento para quien carece de recursos.

Un país estático

Si la opción filosófica de la educación pública es construir una sociedad estática, entonces todas las escuelas y universidades deben estar bajo el control directo del Estado.

El gobierno las debe subsidiar para facilitar el control e imponerles los planes y programas de estudio.

Se aplica la filosofía de formar a los jóvenes para que sean los futuros empleados y promotores del Estado.

Las escuelas forman a los trabajadores capacitados técnicamente para llevar a cabo los proyectos del Estado, para administrar las empresas del gobierno, y para defender el sistema de planificación centralizada donde el líder en turno es quien decide y los demás deben someterse a esas decisiones.

Por supuesto, los que estudian no pagan colegiaturas pues desde que nacen son algo así como hijos del Estado quien prácticamente es quien decide el futuro de cada niño. Son educados para depender del gobierno.

Igualdad y meritocracia

Otra manera de expresar lo anterior es la alternativa de educación pública entre meritocracia e igualitarismo.

La opción cultural del país dinámico se sustenta en la recompensa al mérito y al esfuerzo personal, premiando al talento y a las iniciativas.

Por el contrario, la opción cultural del país estático se sustenta en la búsqueda de igualdad sacrificando libertades, méritos y talentos, lo que produce desperdicio de habilidades y cancela incentivos.

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Las alternativas financieras de la educación pública

Cuando Milton Friedman publicó en 1955 su propuesta de vouchers casi nadie le hizo caso. Prensa, radio, gobiernos y sindicatos prefirieron ignorar su propuesta.

Algunos economistas se refirieron a ella como una «propuesta frívola». Fue hasta 1992 cuando el gobernador de Wisconsin decidió aplicarla, a manera de prueba, en el pequeño condado de Milwaukee en las escuelas de educación elemental.

Los resultados fueron positivos, sorprendentes y rápidos. Las escuelas cambiaron su apariencia, aquellos edificios viejos, descoloridos y con ventanas rotas de pronto vistieron de nuevos colores, desaparecieron los grafittis, las ventanas lucían como nuevas.

Pero también se observaron cambios en la conducta de los profesores: empezaron a llegar temprano, preparaban sus clases, platicaban con los padres de familia…una transformación increíble.

¿A qué factores se debía tanto cambio si el Estado estaba gastando exactamente lo mismo, las escuelas tenían a los mismos directivos, los alumnos casi eran los mismos al igual que los profesores y los inmuebles?

El milagro del cambio se dio por una idea muy simple de Friedman (premio Nóbel de Economía).

Los padres de familia empoderados

La propuesta consistía en que el gobierno dejara de subsidiar a las escuelas, es decir, desaparecieran los cheques quincenales emitidos por el Estado para el pago de los profesores, directivos y trabajadores; ya no se destinarán presupuestos para el mantenimiento de edificios, ni compra de gises.

Todo ese gasto programado desde las oficinas del Estado se eliminó de tal forma que las escuelas no recibían ni medio centavo de parte del gobierno. Pero esto es solo la primera parte del proyecto.

La segunda parte consistía en la creación del sistema de vouchers. En realidad eran cheques que se entregaban directamente al alumno o padre de familia para que con ellos pagaran la colegiatura en la escuela que libremente eligieran para sus hijos.

Estos vouchers no los podían recibir las tiendas o cantinas, ni se podían transferir a otros alumnos. Vale la pena señalar los rasgos de este nuevo sistema de financiamiento a la educación.

Características

1. El Estado seguía subsidiando a la educación, pero los dineros ya no iban a la oferta (las escuelas), sino a la demanda (los alumnos). Cada mes el alumno va al banco para recoger su voucher y pagar la colegiatura.

2. La educación seguía siendo gratuita pues a pesar de que los alumnos pagaban, ese dinero no salía del bolsillo del alumno ni del padre de familia, sino del subsidio que el gobierno daba directamente al alumno.

3. El alumno o padre de familia era libre de elegir la escuela pública de su preferencia. Si no le gustaba los servicios del plantel, podía cambiar de escuela. Es un sistema de premio y castigo.

4. Cada escuela ya no recibía dinero directo del gobierno sino de los estudiantes, mediante el pago de colegiaturas. Se trataba de un subsidio indirecto de tal suerte que la escuela debía sentir y saber que sus ingresos dependían de la cantidad de alumnos que pudiera conquistar y retener.

Si tenía muchos alumnos, tenía mucho dinero. Los economistas austriacos le llaman «sistema de riesgo» porque las escuelas públicas se comportan como si fueran empresas privadas que sufren el riesgo de quebrar si no dan buen servicio, pero también tienen la posibilidad de ganar sin límite si son capaces de satisfacer al cliente.

5. El gobierno otorgaba total autonomía para que la escuela gastara los dineros como mejor considerara. Podía determinar sus sueldos, compras de nuevo equipo, construcción de nuevas aulas, equipamiento de talleres, etc.

6. También tenían el derecho de contratar o despedir libremente a trabajadores y profesores, así como dictar sus propias políticas de seguros, salud, etc.

7. La organización interna para la toma de decisiones quedaba al criterio absoluto de los profesores. Podían organizarse como cooperativa, como sociedad anónima, con un dictador o como ellos decidieran libremente (sin intervención del gobierno).

Resumen

Se pueden sintetizar estas observaciones diciendo que el sistema de vouchers rompió la administración centralizada del Estado y permitió la creación de un mercado competitivo en el campo de la educación.

En efecto, la libertad del «cliente» para elegir escuela obligó a profesores y directivos a dar su mejor esfuerzo.

El gobierno no les coaccionaba, pero todos sabían que si no trabajaban bien, no tendrían «clientes» y por lo tanto, tampoco tendrían recursos para vivir.

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Y solo unas cosas más….

Debe verse:

¿Por qué las escuelas públicas son malas?

Ideas relacionadas:

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El siguiente es un análisis del contenido de un libro de texto de la educación pública en México. Ilustra un caso de adoctrinamiento

Dogmas de texto

Por Leonardo Girondella Mora –   14 septiembre, 2009

Los autores del libro de texto, dedicado a adolescentes de unos 13 años, prometen al inicio de su obra que no será dogmático su curso —dicen al alumno, «vas a cursar la materia de Formación Cívica y Ética sin esperar que el profesor te diga, de manera dogmática, que es lo que debes valorar y qué no» (p. 17).

Definen ellos mismos como «dogmático» a lo que no se cuestiona. Y, sin embargo, de la misma manera, sin cuestionamientos, tratan la inmensa mayoría de sus temas.

Por ejemplo, sostienen (p.58) que existen conflictos entre las personas y que ellos deben resolverse por medio del diálogo entre las partes, que era, dicen, como lo hacía Sócrates.

Olvidan que en esos diálogos, por encima del ellos, existía la búsqueda de la verdad —la existencia de un criterio externo a las partes y que evitaba que el diálogo fuese una exposición sin sentido de razones personales.

Más tarde (p. 72) hablan del «amor de pareja», esquivando totalmente, y en toda la obra, la idea de matrimonio —otro aspecto que tratan sin cuestionar, dando por sentado que no hay matrimonio, sino parejas.


Estoy examinando la obra de Ana Lilian Rodríguez e Ivonne Klein, Formación Cívica y Ética 1, para el segundo grado de secundaria, Ediciones SM, 2008 —y probando que contradicen su intención de presentar ideas cuestionándolas. Su presentación es esencialmente dogmática.


De lo más dogmático que imponen a los alumnos es tomar como causas de todo bien a los gobiernos y organismos internacionales —por ejemplo, (p.77) dicen que «Al Estado le toca establecer leyes que te protejan y aseguren tu bienestar», lo que quiere decir colocar a la constitución y a la ONU, en otras ocasiones, como los protectores y fuente del bien, sin cuestionarlo.

Otra fuente del bien es la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, de 2000, en México, que establece entre otras cosas que esas personas a esa edad deben recibir información sobre anticonceptivos y disfrutar de libertad sexual (p.79).

Aceptan lo que la ley establece sin dudarlo, ni examinar consecuencias y, más aún, recomiendan a los adolescentes demandar a la autoridad si eso no se cumple (p.97).

El tema continúa (p. 96), donde sin cuestionarse nada, se le dice al adolescente de unos 13 años que, «tienes derecho a recibir condones y píldoras del día siguiente en los centros de salud sin que te exijan un permiso de tus padres».

El joven que está a 5 años de la mayoría de edad, es retirado de la autoridad de sus padres por el gobierno. Nunca mencionan la necesidad de hablar con los padres, al contrario.

Y, allí mismo, se le dice que «las decisiones sobre tus parejas deben ser sólo tuyas» —no es error, dice «tus», en plural. No hablan de la promiscuidad que esta recomendación acarrea.

Más adelante, (p.101) dicen que «en muchas culturas se espera que las mujeres… se preocupen por cuidar su virginidad… Estos estereotipos han traído como consecuencia prejuicios e injusticias» —no cuestionan su opinión, reconociendo que la opción de la abstinencia es real.

Se afirma en otra parte (p.247) que «a partir del descubrimiento y utilización de la pastilla anticonceptiva, la mujer tuvo posibilidad de planear y decidir su vida reproductiva y sexual» —una afirmación que supone que sólo evitando embarazos o suspendiéndolos puede tenerse vida sexual, algo que no cuestionan y establecen dogmáticamente.

En otra parte (p.127) mencionan que «Los métodos de prevención eficaces [de protección sexual] son el uso del condón, mantenerse adecuadamente informado y evitar cualquier contacto sexual con una persona que ha padecido» enfermedades transmitidas sexualmente —no cuestionan su punto, aceptando que existe otra manera, la abstinencia.

Aceptan sin cuestionar lo que digan los organismos que convienen a sus propósitos, como la dudosa definición de salud de la OMS — e insisten (p.161) en aceptar como fuente de moral a «una serie de luchas y conquistas sociales que hoy se encuentran plasmadas en la Constitución» de México.

Insisten en ese punto (p.189): «Tuvieron que pasar muchos siglos para que esos derechos fueran reconocidos. El cambio fundamental que posibilitó su reconocimiento en el siglo XVII fue pensar que las sociedades son organizaciones humanas y que por lo tanto dependen de los seres humanos y no de algún mandato divino».

La frase es lo bastante confusa como para llevar a interpretaciones varias, como la de retirar de los monarcas el derecho divino a gobernar, el que ellos trasladan a organismos como la ONU, la OMS y el gobierno.

Pero contiene inexactitudes, ya que en realidad la dignidad humana es una noción básica de la cultura judeo-cristiana, mucho muy anterior al siglo XVII.

El punto es reiterado en otra parte (p.201), al decir que, «los derechos humanos representan una gran conquista por dos razones: por un lado, porque han sido determinados por acuerdo de diferentes comunidades, lo que ha  posibilitado la existencia de un trabajo en equipo; por otro lado, este proceso ha permitido establecer valores que deben regir universalmente».

La afirmación es asombrosa —el poder dogmático para determinar los derechos está en equipos de trabajo, cuyas decisiones no se cuestionan y simplemente se aceptan para ser obligatorias en todas partes, como se insiste otra vez hablando de los derechos políticos y recurriendo a lo que la ONU establece.

He examinado porciones del libro de texto en cuestión —uno dedicado a la formación ética de adolescentes de alrededor de los 13 años y a quienes se prometió instruirlos sin dogmatismo, pero que en la realidad hace recomendaciones que no son puestas en tela de juicio, a pesar de tener un valor muy dudoso.