Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación Pública: Poder y Dinero
Leonardo Girondella Mora
27 agosto 2010
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Asuntos
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En México, la educación tiene un enfoque lamentable —o mejor dicho, dos, que son los que trato a continuación, muy bien ejemplificados en un reporte de La Jornada (23 agosto 2010), titulado Persisten deficiencias en libros de texto gratuitos: Olac Fuentes.

Este hombre fue subsecretario de Educación Básica, dentro de la Secretaría de Educación Pública y el periódico señala sus opiniones acerca de los libros de texto empleados este año. Dice que en esos libros existen “muchos errores y evidencias de abandono e indolencia” y que en ellos, “primera víctima es el placer de aprender.”

Sobre la calidad de los libros, afirmó que “va de mediocre a francamente lamentable” —en total, según él, los libros de texto para la educación pública son realmente malos, “son materiales que generarán mayores dificultades para el aprendizaje de los alumnos y la práctica de la enseñanza de los maestros.”

Este es el primer enfoque lamentable que quiero señalar —el de libros de texto malos, o al menos mediocres, lo que tiene una consecuencia negativa de largo plazo: los niños educados con ellos tenderán a tener un aprendizaje de menor calidad del que tendrían con libros mejores.

El segundo enfoque lamentable está al final del reporte del periódico y también está en las palabras del mismo ex funcionario de la educación pública en México. Dice el último párrafo:

“[Olac Fuentes] estimó que ante el cúmulo de errores y ‘evidencias’ de su deficiente calidad, ‘es claro que hay responsables y no sólo son los equipos que directamente los elaboraron. Hay funciones de alto nivel a quienes compete directamente esta autoría, es decir, el secretario de Educación Pública y el subsecretario de Educación Básica’.”

Es decir, en una traducción de simple sentido común: los libros de texto de baja calidad fueron obra de gente en el gobierno y es responsabilidad del gobierno hacer esos libros. Alguien hace mal su tarea y no se le ocurre a la persona que sean otros quienes hagan los libros. Podría ser que otros, no gente del gobierno, realizaran una mejor tarea.

El origen del problema es más general de lo que aparenta. En este caso se percibe con gran facilidad el error: libros de baja calidad realizados bajo la autoridad del gobierno, lo que en cualquier mente con sentido común sugeriría otra solución, la de que los hagan otras personas, fuera de la burocracia.

Pero esa alternativa no es siquiera considerada —lo que tiene una posible explicación: lo burócratas no quieren dejar en otras manos el material de enseñanza de la educación pública y éste es un problema de control. A pesar de hacerlo mal quieren seguir haciéndolo para mantener su poder en lo que se enseña en las escuelas.

La otra solución es mejor —se dejaría en manos particulares la edición de esos libros y cada escuela/profesor, seleccionaría los mejores en su opinión. La competencia por la preferencia sería un incentivo a la calidad de los libros y sería solucionada una de las variables de la educación pública.

A las otras variables se les podría hacer pasar por el mismo tratamiento —y, por ejemplo, dejar que sean los padres de familia quienes seleccionen la escuela de sus hijos. Pero hacer esto, también significaría que la burocracia perdiera el poder que tienen al evitar que los padres seleccionen la escuela de sus hijos.

Olac Fuentes señaló defectos considerables en los libros y seguramente es una crítica acertada —pero sin quizá desearlo, también apuntó el origen de ese error y que es el control gubernamental sobre la educación pública. Esta es la faceta más interesante y que no es la de volver a confirmar que la educación pública del país es mala, sino el descubrir la causa de ello: el interés gubernamental no es mejorar la educación, sino controlarla.

Ese control sobre la educación tiene dos ventajas claras. Primero, es un modo de vida, es decir, permite ingresos y poder a las personas que así tienen un empleo. Segundo, en mentes más malévolas, es una manera de adoctrinamiento y difusión de ideas.

Addendum

Existe otra faceta que no traté y que es la de la libertad educativa: los padres de familia tienen derecho a educar a sus hijos de la manera que ellos crean mejor y esta libertad es violada por la educación pública, que fuerza a los padres de familia a educar a sus hijos de la manera en que lo desean los burócratas responsables de la educación pública. Si existe libertad de expresión, debe también existir libertad educativa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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