Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gobierno Desperdicia Talento
Eduardo García Gaspar
26 enero 2011
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Fue una parte de una entrevista en la BBC. Entrevistaban a Hugo Chávez.

Habló él de la implantación del socialismo democrático en su país (lo que sea que eso signifique). No era opcional hacerlo. Era obligatorio. Así lo quería él y no había alternativa.

La situación no es infrecuente. Lo que dice Chávez es una idea común que bien vale una segunda opinión, para examinar su fondo.

Un fondo fascinante porque produce el desperdicio del talento y del conocimiento de los ciudadanos. Sin eso, el país avanzará menos.

Para explicar eso, vayamos paso por paso.

Primero, dentro de un sistema político, como el de Chávez o cualquiera similar, concentra las decisiones económicas en el gobierno: decisiones de lo que debe producirse, o del precio al que deben venderse los bienes, de dónde deben distribuirse.

El punto es simple: decisiones que podría tomar una persona cualquiera son tomadas ahora por los gobernantes.

• Construir un edificio de apartamentos en renta, por ejemplo, tendría que hacerse siguiendo las instrucciones del gobernante, como el determinar la renta que se cobrará, o el tamaño del apartamento.

• En una finca agrícola, no será ya el propietario quien decida qué sembrar, o qué animales criar. Eso lo decidirá el gobierno. Peor aún será en el caso de que al propietario se le expropie la finca.

• Igual se hará en otros campos, como cuando es el gobierno quien decide el plan de estudios, o las carreras disponibles.

Creo que el punto queda claro. Para implantar un sistema como el de Hugo Chávez y sus similares se necesita quitar poder de decisión al ciudadano y trasladarlo al gobernante. De otra manera no podría imponerse tal sistema.

• Si alguien quiere abrir una estación de radio, por ejemplo, eso lo decidirá el gobernante, no el inversionista.

Esto es conocido, aunque poco mencionado. Sin embargo, lo más interesante es el efecto que eso tiene en el aprovechamiento del talento total de la población. Un ejemplo simplificado lo permite ver mejor.

Suponga usted un país con mil habitantes y cien burócratas. Suponga usted que existen unidades de talento en todos ellos y que los ciudadanos son medianamente inteligentes con una calificación promedio de 50 en talento. Eso significa que la población total tiene 50,000 unidades de talento.

Por su parte, supongamos que los burócratas tienen el doble de talento, es decir, cien unidades de talento cada gobernante. Eso significa 10,000 unidades de talento en el gobierno. Es decir, la población en conjunto tiene más talento que la burocracia.

Si se presupone que la burocracia es igual de talentosa que el ciudadano normal, entonces ella tiene 5,000 unidades de talento y la población en general, 50,000. La diferencia es abrumadora. Bajo un sistema de sustitución de decisiones, esas 50,000 unidades de talento de los ciudadanos dejarán de usarse. Es un desperdicio bestial.

Pero hay más.

Un sistema como el de Chávez y similares decide en una enorme cantidad de áreas de especialidad, desde cuánto producir de tomate, hasta a qué precio vender lápices. A qué dedicar un terreno urbano, cuánto cobrar por préstamos, qué materias estudiar el primaria, quienes pueden ser profesores… el cúmulo es impresionante.

Con un problema, no hay manera de que el gobernante tenga la profundidad de conocimientos y experiencia en cada pequeña decisión como para decidir correctamente. Sus decisiones serán consistentemente erróneas.

Y peor aún, basadas en cálculos de beneficios político personal, no de aprovechamiento de recursos.

Neto, neto, este el el significado de sistemas políticos en los que los gobernantes toman las decisiones que los ciudadanos tomarían con más tino y acierto.

Los gobernantes son pocos, conocen menos y tienen incentivos de beneficio personal. La nación avanzará menos bajo las órdenes centralizadas de sus gobernantes, si es que avanza.

Es como una ley física: a más concentración de poder en el gobernante, menor probabilidad de progreso para el país. La razón es ese desperdicio del talento del ciudadano y el escaso conocimiento del gobernante.

Mencioné a Chávez porque es el caso más popular y descarado, con un ejemplo histórico de consideración en la URSS el siglo pasado. Pero hay muchos más, recientes y actuales, que merecen ser reconocidos. Usted puede hacerlo. Es un buen ejercicio mental.

Post Scriptum

Hay una lista de dictadores, fechada en 2007, en Who is The World’s Worst Dictator y que no ha cambiado mucho desde esa fecha. Hay otra lista de dictadores en List of Dictators.

Este desperdicio de capital humano, o mejor dicho de talento humano es una falla estructural de sistemas de poder centralizado (por ejemplo del Socialismo). Son casos posibles de clasificar en la categoría de planeación centralizada.

Hay ideas sobre este tema en ContraPeso.info: Intervencionismo Económico. Una idea de J. S. Mill trata bien el asunto, en Uso de Talentos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Gobierno Desperdicia Talento”
  1. Corina Dijo:

    Parece ser que esta combinacion de Dictador con Benefactor… da gran resultado, ejemplos los de Hugo Chavez y Fidel Castro, pues se cuenta de este último, que la población en Cuba puede sufrir toda clase de carencias y quejarse por ello, pero nadie tolera que se hable mal de su Dicatdor y entre comillas Benefactor, Fidel Castro.





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