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Luchadores de Clase
Selección de ContraPeso.info
11 octubre 2011
Sección: POLITICA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Ray Nothstine. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

El título original de la columna es Class Warriors for Big Government. Trata ella el suceso en varios países, usualmente llamado “indignados” y que ha producido recientemente protestas en algunas ciudades de los EEUU.

Actuando como quien no oficialmente lleva el marcador del partido, el fundador y CEO de Sojourners, Jim Wallis, declaró: “Realmente está sucediendo una lucha de clases, y la clase alta está ganando”.

Sin embargo, muchos de los manifestantes luchadores de clase, que están tomando las calles para “ocupar” Wall Street y ciudades estadounidenses, son niños disgustados de familias acomodadas. Una muestra rápida de porciones de video de las protestas muestran a estudiantes de universidades como Harvard, George Washington y Columbia.

Los manifestantes son motivados menos por apuros económicos que por un ánimo mal encaminado en contra del sistema de mercado que ha creado la riqueza con la que ellos se han beneficiado.

Uno de esos manifestantes, Robert Stephens, hizo una rabieta porque un banco tomó la casa de medio millón de dólares de sus bien educados padres. El reclamo resultó ser falso, pero él se las arregló para convencer a los medios de que él era víctima de abuso y burla en manos de la empresa libre.

Stephens, un estudiante de la prestigios escuela de leyes de George Washington, en Washington, es uno de los muchos manifestantes fuera de la realidad apuntando con simpleza al mercado como el culpable de la actual caída económica, al mismo tiempo que ignora otras fuentes del mal funcionamiento financiero, como el capitalismo de compinches de los subsidios a empresas, o la irresponsabilidad fiscal del gobierno.

Luchando para ganarse la vida, la mayoría de los estadounidenses no tienen el tiempo para entender a los manifestantes, los que están tan lejos de sus problemas como las élites burocráticas de Washington.

Ronald Reagan pronunció las siguientes conmovedoras palabras, cuando hizo un llamado a su propio partido político, en la década de 1970, para quitarse de encima su imagen ligada a las grandes empresas y los campos de golf, y de acercarse al obrero, al campesino, y al policía del vecindario:

“No son productos de la libre empresa, los impuestos extremos, los controles excesivos, la competencia del gobierno opresivo contra las empresas, las minorías frustradas ni los estadounidenses olvidados. Son estos los residuos de una burocracia centralizada, del gobierno de la elite auto-ungida”.

Los impuestos exorbitantes, la regulación y la centralización del poder siempre guardan su mordedura más cruel para la clase media. Es ella la más afectada, no los súper ricos, algunos de los cuales exigen mayores impuestos y son lisonjeados por un gobierno inflado con un apetito insaciable de ingresos.

Si es que hay hay un conflicto de clases, él vendrá de la clase que paga impuestos al tratar de dominar la avaricia de la clase política. La mayoría de los estadounidenses no simpatizan mucho con los manifestantes radicales porque aún creen el el sueño americano de potencial y oportunidad ilimitados.

Mientras que algunos manifestantes piden un gobierno más grande —e incluso con el uso de la fuerza— para implantar su versión de justicia social y sus esquemas económicos utópicos, en el debate se pierde el propósito fundamental del gobierno estadounidense y la importancia de la virtud y la benevolencia de la sociedad.

Los fundadores de EEUU adoptaron un sistema de gobierno haciendo hincapié en la separación de los poderes y el federalismo para proteger a la propiedad privada y la armonía de la república. Los manifestantes aparecen como extraños a la mayoría de los estadounidenses al reclamar el desmantelamiento de estas ideas, ya sea mediante la confiscación de la propiedad de terceros o por medio de un poder masivo centralizado.

Durante su toma de posesión, otro presidente estadounidense, Bill Clinton, declaró con acierto,

“No hay ningún mal en los Estados Unidos que no pueda curarse con lo está bien en los Estados Unidos.”

Los valores y las virtudes que han dado forma a los EEUU ofrecen lo mejor al país. Uno de los hombres más ricos de la época de la fundación de EEUU era John Hancock. No era avaro el hombre que dijo, sin embargo, que la corona inglesa no tiene derecho a meter las manos en mi bolsillo.

El presidente John Adams, a menudo enemigo político de Hancock (quien firmó el acta de independencia con letra muy grande), escribió “Si la benevolencia, la caridad, la generosidad, fueron algún día personificadas en Norte América, lo fueron en John Hancock”.

Hancock apoyó iglesias, mejoras urbanas, las artes, ayudó a viudas y pagó la educación de huérfanos. Sin embargo, se le dio un elogio mayor, el de tratar a las personas humildes con el mismo respeto con el que trataba a ricos y poderosos.

También la historia muestra las consecuencia de regímenes que desearon redistribuir la riqueza de otros y denunciar su codicia, especialmente envueltos en una visión materialista y secular del mundo. Eso también era lucha de clases, y terminó en una pobreza miserable y en sangre.

Nota del Editor

Sojourners se define como un comentario cristiano progresista sobre fe, política y cultura, buscado construir un movimiento de espiritualidad y cambio social. Otras organizaciones apoyan las protestas mencionadas, sobre todo sindicatos estadounidenses: AFL-CIO, PSC-CUNY. Más otros organismos ligados al socialismo o al progresismo.

El movimiento de los indignados ha tratado de ser percibido como un conjunto de marchas en protesta espontánea que hace reclamos generales de empleos y mejora económica. Visto así, da una apariencia inocente. En realidad, es un movimiento apoyado en la noción de la lucha de clases, que apoya el crecimiento del poder gubernamental.

Otras columnas han tratado el tema del movimiento de los indignados:

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Luchadores de Clase”
  1. Corina Dijo:

    Que memoria de la humanidad que cuando se le da todo el poder al Gobierno sobre la poblacion, ya se olvido lo que paso en China en Rusia al darsele todo el poder al dictador en turno, lo que esta pasando en Cuba, que esta muy lejos de cumplir los sueños de la mayoria de la poblacion, solo estan bajo la bota de la Utopia del Comunismo.
    Pero que oporutno para la Administracion de Obama todas estas protestas, pues estan desviando la atencion de la verdadera raiz del problema.
    Y todo este caos no esta trayendo mas trabajos, todo lo contrario, esta debilitando mas a Estados Unidos, pues Obama ha declarado como legitimas estas protestas.





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