socialismo

¿Qué es socialismo? Definición, características, tipos, críticas. Un sistema económico reconocible y popular que se caracteriza por la centralización del poder.

Introducción

¿Qué significa socialismo? Una palabra aplicada a los campos económicos y políticos, cuyo elemento esencial es la asignación del control de la actividad económica al gobierno.

Es decir, el socialismo tiene como característica principal la unión del poder político con el poder económico en una sola unidad, el gobierno.

Socialismo, definición

El socialismo es un sistema económico que posee una condición esencial, los medios de producción no son privados, sino estatales. Las decisiones sobre esos medios son tomadas por el gobierno.

Eso puede verse en definiciones como estas:

«El socialismo es la teoría, doctrina o práctica social que promueve la posesión pública de los medios de producción y un control colectivo y planificado de la economía en pro del interés general de la sociedad. El socialismo puede ser no-estatal (mediante la propiedad comunitaria en un sentido amplio) o estatal (a través de la nacionalización y la planificación económica de la producción).
En un sistema socialista, al establecerse la propiedad social (colectiva) de los medios de producción, desaparece cualquier forma de propiedad privada de los bienes de capital y con esta el capitalismo como forma de apropiación del trabajo asalariado». filosofia.net

Para distinguir al socialismo de cualquier otro sistema económico puede acudirse a la propiedad de los medios de producción. Si ellos son propiedad del gobierno, ese régimen será socialista.

La propiedad gubernamental de los medios de producción puede ser llamada propiedad colectiva o pública, pero es en realidad estatal. El el gobierno quien los administra y toma decisiones de su administración.

«El socialismo es un sistema económico y social que centra sus bases ideológicas en la defensa de la propiedad colectiva frente al concepto de propiedad privada de los medios productivos y de distribución». economipedia.com

Propiedad de medios de producción

El socialismo, por tanto, es una escuela de pensamiento que es opuesta a la propiedad privada y favorece la propiedad estatal de los medios de producción.

Ese es un extremo total de socialismo, aunque en algunas versiones acepta la propiedad personal de bienes para uso personal. Los nombres más asociados con esta manera de pensar son los de Engels y Marx.

Si bien es una escuela económica referida principalmente a la propiedad de los medios de producción, es obvio que tiene fuertes consecuencias políticas.

La propiedad de esos bienes es operada por el gobierno, es decir, dentro del socialismo la autoridad política es necesariamente grande y poderosa. En él se acumulan los poderes económicos y políticos de la sociedad.

Capitalismo, su opuesto

Para comprender mejor la naturaleza de esta doctrina político-económica puede recurrirse a la doctrina opuesta. la de la libertad económica de propiedad personal.

El socialismo es lo opuesto del capitalismo, el que apoya la existencia de la propiedad privada de bienes y medios de producción. Y promueve una economía libre, descentralizada, a cargo de los particulares.

Es este sistema los medios de producción son legalmente privados, pero funcionalmente están al servicio de todas las personas.

Misma meta, diferentes medios

Ambas formas de pensamiento sostienen la conveniencia de maneras diferentes de prosperar. Para el socialismo la manera principal de hacerlo es anular a la propiedad privada y para el capitalismo es fomentarla.

La meta de un sistema socialista es la misma que la de un sistema capitalista. Ambos tienen como objetivo la prosperidad de las personas, aunque difieren grandemente en cuanto a las formas de lograr esa prosperidad.

Defensas y ataques

Los defensores del socialismo argumentan que de seguirse el sistema capitalista, eso llevará al empobrecimiento de la población y a grandes desigualdades de ingreso.

Los defensores del capitalismo argumentan exactamente lo contrario. Dicen que la concentración del poder en un gobierno socialista es causante de menos prosperidad a la posible y más desigualdad.

El socialismo ha recibido fuertes críticas en su teoría económica, a la que se ha acusado de no producir precios reales y, por tanto, ser imposible de usar para el uso eficiente de recursos limitados, lo que produce desperdicios.

Se le ha acusado también de ser incongruente con la naturaleza humana que es libre y permite aportaciones individuales al bien común. Y, también, el socialismo ha sido atacado por los peligros que representa un poder demasiado grande de los gobiernos que propone.

Socialismo, centralización de decisiones

La propiedad estatal de los medios de producción necesita decisiones administrativas para que esos medios funcionen.

Esas decisiones son tomadas por los gobernantes que determinan qué producir, cómo hacerlo y a qué precios realizarlo. Igualmente, ellos toman decisiones de inversión y sus prioridades.

Es decir, el socialismo es, por definición, un sistema de poder económico concentrado en el gobierno. Por tanto, es muy dependiente de la calidad moral y experiencia de los gobernantes.

Tamaño y poder de gobierno

El socialismo, igual que el capitalismo, tiene fuertes consecuencias en los terrenos de la política.

El gobierno dentro de un sistema capitalista tenderá a ser menor y de menos poder que uno socialista, es más reducido y de menor costo.

Dentro de un sistema socialista, es mayor, más costoso y tiene un poder económico enorme. En ese gobierno, como se dijo, se reunirán el poder político y el económico.

Socialismo de intensidad variable

El socialismo, en su acepción tradicional, es el régimen de propiedad estatal de los medios de producción.

Sin embargo el calificativo de socialista también es usado en situaciones que son menos extremas y donde existe propiedad privada de medios de producción.

Más aún, también es usado el término socialista para describir a regímenes políticos con gobiernos que apoyan una alta intervención del gobierno en la propiedad privada de las empresas a las que regulan con gran número de leyes y disposiciones.

Es decir, hay socialismo en versiones menos intensas que el de la propiedad estatal de los medios de producción. Estos casos son socialismo de alto intervencionismo económico, o de economía planeada centralmente, típicamente economías con altos impuestos y amplia regulación económica.

Socialismo e igualdad

El valor máximo que sostiene el socialismo es el de la igualdad de todas las personas, no en su sentido de derechos, sino en su sentido económico.

Por su parte el capitalismo sostiene a la libertad como su máximo valor y por eso apoya derechos personales sabiendo que ello producirá ingresos diferentes dependientes de la persona.

Los defensores del socialismo se han defendido con algunos argumentos económicos. Pero sobre todo sosteniendo la superioridad moral del socialismo y su énfasis en la igualdad económica.

Todo basado en la acumulación del poder económico en el gobierno que actúa como un administrador y distribuidor de beneficios.

Concluyendo

El socialismo es una escuela económica y política que busca la prosperidad por medio de la acumulación del poder económico en el gobierno.

Será el gobierno quien decida directa o indirectamente el manejo del capital según su criterio de búsqueda primaria de igualdad.



Y unas cosas más…

Debe verse:

La propiedad de los bienes de producción

Otras ideas:


[Actualización última: 2020-09]

Más referencias:

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Notas extras sobre el socialismo: una evaluación de sus riesgos

Una evaluación de los riesgos propios del socialismo. La naturaleza propia del socialismo, un régimen imperfecto como el resto, presenta peligros particulares que ayudan a la implantación de sistemas autoritarios que atacan libertades.

La naturaleza socialista

Examino dos facetas del socialismo. La primera en su versión original que es fácilmente visible y de intensidad fuerte. La segunda, de menor visibilidad, y que tiene dosis variables de intensidad.

Socialismo ortododoxo

Es la modalidad socialista clásica, la versión intensa y muy visible. La que se tuvo en la URSS y se tiene en Cuba. Es el socialismo del siglo XXI de Venezuela.

La característica central del socialismo ortodoxo es la propiedad y control de los medios de producción y la consecuente planeación económica del país.

Intervencionismo económico

Es la modalidad socialista de menor visibilidad e intensidad variable que va desde un régimen casi liberal hasta un socialismo de facto.

En el intervencionismo económico, el gobierno no llega al extremo de expropiar los bienes de producción. Sin embargo, entra a regular y condicionar a la actividad económica de tal forma que sustituye al poder de las decisiones individuales.

El común denominador

De lo anterior puede concluirse que el socialismo, en sus diferentes versiones e intensidades, tiene dos tendencias que facilitan la evaluación de sus riesgos. 

  1. La centralización de decisiones en el gobierno
  2. La unión del los dominios políticos y económicos en ese gobierno

Es un común denominador representado por la concentración del poder en una sola entidad, el gobierno. Un suceso opuesto a la conocida división integral del poderque implanta un mecanismo para la preservación de libertades.

Lo más notable es la unión del poder político con la actividad económica, lo que tiene un efecto neto de concentración de fuerzas significativas en el gobierno. 

Esta naturaleza propia del socialismo es lo que sirve de base para la evaluación de sus peligros y riesgos.

El socialismo, una evaluación de riesgos

El socialismo es, por tanto, una de las modalidades de los regímenes de poder concentrado. Una naturaleza que presenta contingencias merecedoras de análisis.

1. Más probabilidades de autoritarismo

El socialismo eleva mucho las probabilidades del establecimiento de un sistema autoritario, incluso totalitario, en el que el gobierno concentre demasiado poder y se convierta en eso, en un despotismo. 

Es un riesgo real producto de la esencia socialista, la que se sostiene en la concentración y acumulación de funciones y responsabilidades políticas y económicas.

Esta naturaleza autoritaria es de especial atractivo a gobernantes con ambiciones de poder. Ninguno de ellos optaría por regímenes liberales que apoyan a gobiernos limitados y mercados libres. Y, más aún, el socialismo abre la puerta a una inercia de crecimiento gubernamental.

2. Pobre crecimiento económico

Otro riesgo muy significativos es la alteración de los procesos económicos para establecer precios reales. El socialismo tiende a alterar precios y, con eso, eleva la probabilidad de tomar decisiones sobre información falsa.

Un caso clásico es la reducción de las tasas de interés, que al principio produce un boom económico y termina sin remedio en una crisis.

Más el conocido problema de falta de información económica que necesita el gobierno para planear a la economía y los tipos de acciones que toma. Un problema de cálculo económico debido a la alteración en la formación de precios.

3. Oportunidad mayor de corrupción

La concentración del poder político y económico crea riesgos adicionales del socialismo que su evaluación debe considerar. 

El socialismo crea una oportunidad de negocio que no produce riqueza. Siendo el gobierno tan poderoso y rico, muchos se organizan para allegarse a la autoridad y vivir de sus favores y privilegios. Es el capitalismo de amigos y el peligro de la cleptocracia.

Es cierto que esos defectos son propios de todo régimen político. Sin embargo, lo que sucede con el socialismo es que el crecimiento del aparato estatal y los recursos que maneja, los hacen más probables.

4. Alteración de la conducta del ciudadano

Finalmente, el riesgo mayor del socialismo es una modificación en el comportamiento humano. Bajo ese sistema, las personas se vuelven dependientes de dádivas, concesiones y permisos gubernamentales.

La evaluación de los riesgos del socialismo quedaría muy incompleta sin la mención de este peligro. Es una modificación de la conducta que es muy marcada en el caso del estado de bienestar ya que altera los incentivos económicos.

Pierden su sentido de iniciativa y propósito en la vida. Dejan de luchar y esforzarse. Se sientan a esperar pasivamente la ayuda gubernamental prometida. Dejan de tener ambiciones individuales y abandonan su sentido de libertad.

La gente se vuelve pasiva, desinteresada, inactiva, indiferente, inerte. Su sola ambición es recibir la visita de un gobernante con un regalo. 

Y si acaso llega la situación que hace inevitables medidas de austeridad gubernamental, lo único que se les ocurre hacer es salir a la calle a protestar pidiendo que no se suspendan esos regalos.

5. Altera a la propiedad privada y a las libertades

La conexión entre el respeto al derecho al la propiedad y el resto de las libertades, apunta otro de los riesgos del socialismo en esta evaluación.

Al debilitar los derechos de propiedad, el socialismo también debilita al resto de los derechos y libertades. El gran poder gubernamental se torna en un otorgador de derechos según sus criterios.

El desconocido problema ético

La evaluación de los riesgos y peligros del socialismo provoca un problema ético considerable. ¿Es moral implantar al socialismo a pesar de sus notables peligros?

Los peligros del socialismo no pueden desecharse con facilidad:

  • Concentra poder y facilita el camino de tiranos y dictadores
  • Frena la prosperidad al impedir el cálculo económico y alterar incentivos.