Regímenes de poder concentrado. Su naturaleza, características, orígenes y sustento. Más sus opuestos y riesgos.

Introducción

En lo que sigue pretendo definir algunos conceptos relacionados regímenes caracterizados por el poder concentrado en una o muy pocas manos. Eso que en general se llama autoritarismo.

Es decir, sistemas de gobierno que en los que es más probable que en otros el abuso del poder.

Comienzo en lo general. Con lo que ha recibido varios nombres dados a quien es cabeza de ese tipo de regímenes de poder concentrado. Se les ha llamado déspotas, tiranos, opresores, dictadores, autócratas, opresores.

Regímenes de poder concentrado

Cualquiera que sea su modalidad, ellos tienen en común varios rasgos:

Élite en el poder

El poder político se centraliza en una persona sola, o grupo pequeño de ellas. Alrededor existen otras personas que son sus incondicionales y siguen las órdenes de su superior.

Las decisiones de los superiores tienen carácter obligatorio, sin frenos que las limiten.

Un líder como figura central

El líder suele ser un elemento vital de los regímenes de poder concentrado. La persona que encarna el espíritu que justifica la concentración.

Quien, al menos en apariencia, controla todo, sabe todo, ordena todo. Es la voluntad del poder que se ejerce sin limitaciones. Es la cabeza de la élite.

Cohorte de lisonjeros y obsequiosos

Con un grupo pequeño muy cercano al líder, lo aíslan de la realidad externa. Su meta es conservarse en su posición aunque idealmente prefieran elevar su poder. Con frecuencia son más extremos aún que el líder.

Bajo el grupo pequeño está la multitud de adulones cuya supervivencia depende de la lealtad a las órdenes recibidas, sean las que sean.

Régimen voluble y arbitrario

Su gobierno tiene una naturaleza caprichosa y desordenada, porque es el producto de órdenes personales sin jerarquía ni disciplina. Y sin consideración de efectos colaterales, ni de plazo largo.

El estado de derecho propio de una república produce estabilidad y confianza razonable en el futuro. La esencia arbitraria y veleidosa de quienes detentan el poder destruye esa confianza con medidas antojadizas al momento y crean incertidumbre.

Prioridad: conservar el poder

Aunque en su fachada el gobernante puede sostener su interés en el bien de la gente, sus decisiones reales están orientadas a la prioridad central de los regímenes de poder concentrado.

A hacer todo lo que permita mantener el poder —sin importar que sus consecuencias dañen al país.

Acumular todo poder

Los regímenes de poder concentrado reúnen en una sola persona o grupo de ellas, a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Tienden también a romper el federalismo, si es que existe.

Adicionalmente, persiguen añadir los poderes económicos y los culturales. Expropian empresas y censuran o nacionalizan medios de comunicación, entre otras cosas.

Regímenes de poder concentrado, otras precisiones

Intensidades variables

Las dosis en las que se presentan los regímenes de poder concentrado son diversas. Puede ir de la suave versión del PRI en México en la segunda mitad del siglo 20, a la intensidad totalitaria de la URSS, China, Cuba o Venezuela.

Posibilidad ideológica o necesidad práctica

La implantación de un proyecto ideológico suele suponer la condición de control total del país y una dosis de fundamentalismo. Por ejemplo, la Revolución Cultural en China iniciada en 1966:

«Su objetivo declarado era limpiar a la sociedad China de las influencia capitalistas y el pensamiento burgués. Y eso se tradujo en purgas políticas, exilio, ejecuciones y trabajo forzado para millones de personas, que fueron enviadas a granjas especiales para su “reeducación”». bbc.com

Casos similares son los de la URSS iniciado en 1917 y la ascensión al poder de A. Hitler en 1933-34. También, el caso de:

«Pol Pot llevó a cabo una drástica política de reubicación de la población de los principales centros urbanos hacia el campo, con el objeto de implantar un comunismo de corte agrario. Los medios empleados incluyeron el exterminio de los intelectuales y otros enemigos burgueses. Su resultado fue la desaparición de entre un millón y medio y dos millones de personas». es.wikipedia.org

Si no existe una intención de implantar un proyecto ideológico, la otra causa de los regímenes de poder concentrado es la necesidad de restablecer el orden. Son los casos de Porfirio Díaz en México, o de F. Franco en España.

Arribo al poder

Los regímenes de poder concentrado pueden llegar al poder por la vía democrática, como el caso de Hugo Chávez en Venezuela elegido presidente en 1998. O pueden llegar por la vía violenta, como F. Castro en 1959.

Regímenes contrarios

Una buena manera de entender qué son los regímenes de poder concentrado es ver a sus opuestos.

Entre ellos están las ideas del régimen democrático, especialmente el republicano. Las concepciones de libre mercado son claramente contrarias a los regímenes de poder concentrado. Como también lo son las nociones de libertad de expresión y de propiedad.

Concluyendo…

Los regímenes de poder concentrado constituyen formas de gobierno que en común persiguen la acumulación de poder coercitivo y disponer de un ilimitado uso del monopolio de la fuerza.

Son un riesgo significativo por dos razones. Primero y más importante, son contrarios a la naturaleza humana, que es digna y libre. Segundo, producen miseria y pobreza material.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: División del Poder.

[La columna fue revisada en 2019-07]