Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Es Sólo un Empleado
Eduardo García Gaspar
1 julio 2006
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Quien haya contratado y despedido personal quizá esté de acuerdo conmigo en que ambas labores son difíciles. La gran decisión de la contratación es la selección de la persona adecuada al puesto en cuestión: conocimientos, experiencia y personalidad.

Optar por uno entre varios tiene complejidades, y los resultados de la decisión no se ven hasta tiempo después.

Por el otro lado, la decisión de despido es lógicamente muy sencilla: sacar del equipo a una persona que no ayuda al logro de los objetivos de los demás. Lógicamente sencilla, aunque emocionalmente casi siempre difícil. La elección de un gobernante se parece a ese proceso de contratación de personal.

Un presidente, al final de cuentas, no es más que un empleado del contratante, es decir, del ciudadano. No de un ciudadano, ni de un grupo de ellos, sino de todos.

Igual que de un empleado no se esperan milagros de un día para otro, tampoco del presidente puede esperarse maravillas. Y en esto me detengo un momento, pues mucho me temo que para demasiados, la elección del presidente es igual a la búsqueda de Merlín.

Probar que se piensa así es sencillo, ya que algunas personas aún lamentan que Fox no haya cumplido con su célebre promesa de crecimiento al 7 por ciento. Quien haya creído esa promesa de campaña de seguro también cree en Santa Claus.

Las promesas de campaña son eso, promesas, exageraciones que no pueden tomarse literalmente. Igual que no pueden tomarse como reales las promesas de grandes logros por parte del empleado que las adelanta para ser contratado.

Es una cuestión de sentido común. ¿O acaso alguien cree que se cumplirán las promesas de los candidatos? Desde luego que no. Hace falta aterrizarlas, ver sus posibilidades, asignar los medios, llegar a acuerdos, poner prioridades.

La política, se ha dicho mil veces, es el arte de lo posible…  a lo que agrego que en las democracias se llega a la política prometiendo lo imposible.

Todo mi punto es llevar la elección del presidente y los gobernantes en general a un terreno realista, con los pies bien plantados en el suelo. Ninguno de los candidatos tiene poderes mágicos, ninguno es todopoderoso, nadie es un salvador, nadie debe ser confiado con poder excesivo. Son simples seres humanos, igual que el resto de nosotros y en la mayoría de las ocasiones por debajo del promedio.

Son empleados nada más, seleccionados para cumplir órdenes del ciudadano guiadas por las leyes. Un presidente visto como un empleado ayuda a entender mejor a la democracia, porque a ese empleado se le puede despedir si no hace bien su trabajo. Esto es, si hubiera posibilidad de reelección. Pero como no la hay, el empleado sabe que amarró el empleo durante unos años nada más y carece del incentivo de hacer bien las cosas.

En la contratación de personal es fácil equivocarse y contratar al inepto, por eso, muy sabiamente la democracia tiene su real esencia no en el proceso de elección popular, sino en el de la limitación del poder. A ningún gobernante se le debe dar poder en exceso. La experiencia muestra que el poder siempre tiende a ser abusado y eso es lo que se pretende evitar.

Ése es el corazón de la democracia: al empleado recién contratado no se le puede confiar todo a su criterio y poder. De allí que la democracia haya sido vista como un sistema de cambios pacíficos de gobiernos con poder acotado. La prueba real de la democracia es el cambiar de gobernantes por la vía pacífica: quitar a un empleado y poner a otro sin que nada grave suceda.

La acotación del poder es la esencia democrática, lograda por medio del respeto a la ley, de la división de poderes, del federalismo, de las elecciones periódicas, de la libertad de expresión, de la separación iglesia-estado y otros mecanismos que ponen límites a la acción del gobernante.

Creo que esta es la idea que en México aún no es comprendida totalmente, pues en la inocente búsqueda de un Merlín para presidente aún demasiados están dispuestos a darle todo el poder.

Finalmente, salga quien salga presidente, en el anuncio oficial, tengamos el buen sentido de no creer que sus promesas serán realidad y de no darle demasiado poder. En verdad, todo lo que los electores han hecho con sus votos es seleccionar una dirección muy general de gobierno.

&&&&&&

POST SCRIPTUM

• Un libro clave para la definición de democracia es el de Popper, Karl Raimund (1966). THE OPEN SOCIETY AND ITS ENEMIES VOLS 1 AND 2. London. Routledge & K. Paul, especialmente en la primera parte, cuando el autor critica el planteamiento de Platón.

• Otra lectura muy recomendable sobre la democracia es el libro de Sartori, Giovanni (1997). ¿QUÉ ES LA DEMOCRACIA? México. Editorial Patria. 9683912680.

• Éstas son las cifras de las más recientes encuestas, legalmente publicadas. La variabilidad que ellas tengan es muy probablemente dependiente del abstencionismo que se tenga: cuanto mayor sea, menor será la diferencia entre los candidatos. Las estimaciones de abstencionismo fluctúan alrededor del 50%.

ULTIMAS ENCUESTAS PRESIDENCIALES MEXICO
Empresa Calderón López  Obrador Madrazo
Mitofsky 33 36 27
Ipsos 35 36 24
Universal 34 36 26
Reforma 34 36 25
Milenio 30 35 30
Financiero 37 34 30

ContraPeso.info, un servicio con antecedentes desde 1995, funciona como proveedor de ideas e información adicional a los medios dominantes.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras