Una definición de qué es capitalismo. Elementos, características y creencias. Origen y punto de partida.

El Capitalismo es una escuela o teoría económica general. Está sustentada primariamente en la libertad humana. Se aplica a los terrenos de la creación, producción, distribución y compra venta de bienes y servicios.

Es el equivalente, en la economía, de la libertad de pensamiento y expresión en los terrenos de la cultura.

Capitalismo, definición y características

Libertad, competencia, especialización, propiedad

Una de sus características centrales, derivada de la libertad personal, es la competencia. Es decir, diversas personas o grupos de ellas compiten en la oferta y demanda de bienes y servicios.

Esto, a su vez, muestra otras características esenciales del capitalismo: la propiedad privada y la especialización o división del trabajo.

Las personas como productoras, de manera libre, por iniciativa propia y dueñas de sus recursos, especializan sus trabajos. De esta manera, crean oferta de bienes y servicios que tienen diversos niveles de sustitución mutua.

Por su parte, las personas como consumidores de esos servicios y productos, de manera también libre, seleccionan los bienes que más les convienen.

Ambos, productores y consumidores, son las mismas personas en diferentes papeles.

La especialización del trabajo juega un papel importante en el capitalismo al permitir altos niveles de eficiencia en la producción. Por eso, producen cantidades abundantes de bienes, lo que permite reducir los precios y hacer accesibles los bienes a más personas.

Esta especialización de trabajo, además, permite el aprovechamiento de diferentes talentos humanos, cuyos efectos son disfrutados por quienes no los poseen.

Capitalismo, motivación e incentivos

Otra característica clave del capitalismo es la motivación personal. Es decir, los incentivos o estímulos que da al esfuerzo personal bajo un mecanismo por el que el ingreso personal de uno depende del bienestar que crea en otros.

En el capitalismo, la única manera de elevar los ingresos propios es ofrecer bienes que a otros satisfacen.

Acumulación de capital

El Capitalismo sostiene que el medio para elevar el bienestar de una sociedad es la acumulación de capital.

Eso significa crear capital en su sentido amplio, es decir, tecnologías, inventarios, infraestructura, dinero. Pero muy especialmente, capital humano: personas con preparación y habilidades que tengan medios a su disposición para elevar su productividad.

No significa concentrar capital en pocas manos, un error que es cometido con demasiada frecuencia.

Libertad como valor central

Para el Capitalismo, la libertad de las personas es un valor absoluto, que debe ser respetado y promovido.

Supone que la creatividad humana es la causa última de la prosperidad y que para aprovecharla deben crearse los medios y condiciones que la faciliten.

Esa libertad, a su vez, supone la existencia de un gobierno con una misión vital. La misión de respetar y hacer respetar esa libertad personal dentro de un ambiente de confianza razonable en el futuro que permita la realización de proyectos de largo plazo.

La libertad crea un sistema espontáneo, cuyas reglas son las del respeto a la libertad de todos, pero que no permite prever resultados concretos.

Los resultados de las acciones libres de las personas son imposibles de predecir y en esto choca con la mentalidad muy diferente de la Planeación Económica, una política totalmente opuesta al Capitalismo.

Más aún, esa complejidad, tiene efectos que no suelen verse con facilidad.

Un sistema dinámico

Otra característica del Capitalismo es su dinamismo. La libertad de las personas produce movimientos constantes de creación de iniciativas y descarte de otras.

Esta es una cualidad que también es difícil de comprender por crear una apariencia de desorden y desconcierto que suele ser repelida por muchas mentes.

Es por esto que se le llama también un sistema de orden espontáneo y del que en total nadie es responsable. Un sistema de cierta manera anárquico.

Complejidad de producción

Los procesos de producción de bienes, en un sistema de libertad capitalista, elevan el número de pasos en la producción. Por eso la producción se hace compleja y difícil de regular con medidas externas.

Valor subjetivo de bienes

Los bienes últimos de consumo son valorados no por sus costos de producción, sino por la utilidad percibida por los compradores para satisfacer sus necesidades.

En realidad, todos los bienes de producción, aún los que no producen bienes de consumo, tienen valor sólo en el sentido de contribuir a la producción de bienes últimos destinados al comprador final.

Capitalismo y política

El Capitalismo, en su sentido político, es congruente con la división de poderes que beneficia a los terrenos políticos evitando probabilidades de abuso de poder.

La competencia entre varias firmas que producen bienes que pueden ser sustituidos entre sí es una forma de fragmentación del poder económico. Algo parecido a lo que sucede con la fragmentación del poder político.

Historia, origen, oposición

El Capitalismo es un sistema relativamente nuevo, cuyo nacimiento puede ubicarse a finales del siglo 18, aunque sus antecedentes son del siglo anterior.

Sus opositores son en lo general los partidarios del Socialismo. Los socialistas proponen una economía planeada por la autoridad y no una economía libre y espontánea. También, los socialistas dan un poder mucho mayor al gobierno para intervenir delimitando las iniciativas de las personas. Lo opuesto del capitalismo.

Las discusiones y enfrentamiento de los partidarios de ambos sistemas suelen ser duras y graves, cada uno argumentando de diferentes maneras.

Esas discusiones sueles darse en dos planos, el de los resultados prácticos y del de los razonamientos teóricos.

Los capitalistas suelen afirmar que los países que han aplicado medidas de ese tipo con las naciones que mayor bienestar han alcanzado, de lo que les asisten evidencias claras.

Los socialistas, por su parte, argumentan que el Capitalismo ha producido consecuencias dañinas, como mayor pobreza e injusticia en las diferencias de ingresos y riqueza.

De lado teórico, es claro que los capitalistas valoran primordialmente a la libertad y que los socialistas hacen lo mismo con la igualdad.

Capitalismo y liberalismo

Finalmente, el Capitalismo es una de las partes del Liberalismo. Es su parte económica, la que se ve complementada por la democracia en el terreno político y por las libertades de pensamiento y expresión en el campo cultural.

Y algo más…

Son especialmente notables el concepto de Fertilidad Económica y la discusión sobre la aplicación de políticas liberales en México en OtraVez: México No Es Liberal.

También resulta relevante, para la comprensión del capitalismo la Escuela Austriaca de Economía.

Por su parte, el Acton Institute define al Capitalismo de la siguiente forma:

«El capitalismo puede ser descrito como un sistema económico de mercado libre. La libertad económica es la piedra angular del sistema de libre mercado.

«La libertad económica presupone ausencia de toda aquella intervención gubernamental que sea innecesaria en el mercado, protección legal de la propiedad privada, y la libertad de comprar y vender prácticamente cualquier cosa y en cualquier momento.

«Entre las fuentes que dan origen al pensamiento de libre mercado se encuentra la obra de los fisiócratas franceses, los últimos escolásticos, y los economistas clásicos de Gran Bretaña entre los que destaca Adam Smith.

«La economía clásica se desarrollaría más adelante en varias escuelas de pensamiento económico entre las que destacan la Escuela Austríaca de Economía, la Escuela de Chicago, y la Escuela de Virginia (llamada también Escuela de la Elección Pública).

«La característica definitoria que une a estas tres escuelas es su infatigable defensa de la libertad, particularmente de la económica. La vigorosa admonición contra toda intervención directa del gobierno en la economía une a todos los economistas liberales al margen de su formación y su posicionamiento teórico.

«Estos economistas están de acuerdo en que si bien las intenciones del gobierno pueden ser honorables, su intervención distorsiona los procesos de mercado al cercenar la libertad y el desarrollo espontáneo.

«Entre sus principales pensadores cabe mencionar a Adam Smith, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, Milton Friedman, Wilhelm Roepke, James Buchanan, Gary Becker y Michael Novak».

[La columna fue revisada en 209-06]