Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Yo o Nosotros
Selección de ContraPeso.info
19 julio 2006
Sección: EDUCACION, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta un texto de César León Quillas, originalmente publicado por el Instituto de Libre Empresa en Perú. El tema tratado por el autor es la diferencia que establece el uso de un par de pronombres, una diferencia que puede parecer sutil y que es enorme.

Aunque parezca poco sugerente el título de éste artículo (tanto por lo que pueda expresar en sí mismo, así como por lo que podría esperar el lector), me ha  parecido apropiado escribir sobre éste tema.

Luego de dedicarle  horas de meditación al asunto, terminó resultándome realmente sobrecogedor, debo confesar que  en algunos momentos hasta llegué  a la conclusión de que la problemática actual de la sociedad  en la  que nos desenvolvemos; y más aún, en grado superlativo  la  Latinoamericana, tiene como raíz la filiación mental a uno de éstos dos pronombres sobre todo cuando dicha filiación es expresada a través de las ideas que formamos  y las acciones  que realizamos.

Empezaré con algunos alcances para precisar las diferencias, cuando se piensa como yo y se actúa como tal y proseguiré de la misma manera para el colectivo.

• Si “yo” soy el protagonista de la sociedad, es decir existo, vivo y lucho para obtener lo que quiero y deseo, entonces la sociedad es el medio para alcanzar dichos fines, es necesario que se me pueda garantizar el respeto por los medios que use para poder lograr aquello que persigo, siempre que estos no afecten a otra persona (es decir sean lícitos), es decir, no afecten el derecho mismo de otro a obtener los fines que persigue.

Por tanto la autoridad que gobierne tendrá como función protegerme de aquellos que quieran usarme como medio para sus propios fines y reprimir a aquellos que quieran usar medios ilícitos.

Si el ser humano existe para un fin en sí mismo no puede ser el medio para otras personas, es decir no puede ser el vehículo para que otros individuos puedan lograr los fines y objetivos personales que deseen.

Por tanto, mis acciones siempre empezarán y terminarán en el reconocimiento de mí mismo como una persona diferente e irrepetible que busca siempre la felicidad y sentirse mejor, lo cual solo puede ser conocido y descubierto a cada momento e instante por mí mismo.

• Si “nosotros” somos los protagonistas de la sociedad, empezaremos  colectivizándonos en pequeños grupos que se irán formando dentro de ella, los cuales se forman por afinidad, por  intelecto, por la destreza u habilidad en una labor que amerite el uso de la fuerza o simplemente por el hecho de sentirse diferentes del resto.

Acto seguido, será que cada uno de estos grupos que se irán formando se creerán con prerrogativas especiales para que la autoridad  garantice y justifique los medios que usen para obtener sus fines, por tanto existirá siempre una continua lucha por obtener esos medios u obtener los mejores, aunque en el camino se actúe en desmedro de otros, es decir, “yo” pasaré a ser  parte de ése engranaje que se llama “nosotros”, ahora el ser humano es el medio por el cual la sociedad persigue y consigue sus fines (si acaso esto pudiera existir).

Mi voluntad,  mis deseos  y lo que desee obtener, ahora tendrán que estar alineados dentro de esa  “voluntad general” que precise y  señale “nosotros”.

Ahora “yo” soy el medio para que “nosotros” podamos  desarrollarnos y que entre todos persigamos la felicidad, lo cual tendrá como expresión lógica que “nosotros” conocemos lo que nos conviene a todos siempre y en cada momento, es decir, el colectivo  puede saber y conocer exactamente la mejor manera  para que “yo” pueda desarrollarme y a la vez como producto de esto, también  creará y diseñará los medios que “yo” use, según lo que la mayoría crea como mejor, bueno o correcto.

Pero, ¿cómo se puede realizar esto? La única manera de que se pueda obtener éste supuesto “fin social”  y que se pueda “garantizar” será vía el acuerdo de las mayorías, que a su vez encargarán a un grupo de personas para que éstas diseñen los medios y señalen los fines de la sociedad.

Por tanto, mi voluntad mi independencia, y lo que me hace diferente dentro de la sociedad se perderá entre lo que la  mayoría de ése colectivo llamado “nosotros” opte como más adecuado.

Entonces el problema a enfrentar se resumirá entre dos maneras de observar al ser humano, si él es el todo o si es una parte del engranaje, si existe y es un fin en sí mismo, o si es el medio para el fin de muchos hombres a la vez.

Si se es individualista entonces “yo“ soy lo más importante dentro de la sociedad y ésta garantiza mi vida y los medios que use para preservarla y mi desarrollo vendrá de la mano con la cooperación social de muchos millones de personas que buscan sus fines  de muchas maneras diferentes imposibles de encasillar en un solo objetivo común.

Si se es colectivista entonces “nosotros” somos lo más importante dentro de la sociedad y ésta debe garantizar nuestra supervivencia, aunque sea a costa de  muchas personas, hecho que traerá que muchos individuos tengan que subordinar sus intereses en pro de los intereses de la comunidad, nación, gremio, etc., el nombre que adopte “nosotros” de acuerdo a las circunstancias es lo de menos.

Lo importante es,  si yo  existo para mi propio fin, o si soy el medio para el fin de nosotros.


Con antecedentes desde 1995, ContraPeso.info funciona como información adicional a los medios dominantes.





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