Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Perder Empleos, Ganar Empleos
Eduardo García Gaspar
25 abril 2011
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Las acciones diarias, casi todas, o quizá la totalidad, nos presentan ocasiones que son lecciones sobre el funcionamiento del mundo. Tome usted una acción simple, la de una persona que necesita dinero y quiere hacer un retiro de su banco para comprar comestibles.

Hace tiempo, ella tenía que ir a una de las sucursales, hacer fila, esperar su turno, presentar un cheque y cobrarlo. Era la vida normal. Las cosas cambiaron. Ahora no hay que ir a la sucursal.

En el mismo supermercado, donde realizará sus compras, le aceptan una tarjeta de crédito. Y, aún más, puede retirar dinero de un cajero automático allí mismo.

Interesante el cambio. Sí, es más cómodo, igual de seguro y tiene algunas consecuencias un tanto invisibles. Los bancos necesitan ahora menos personas como cajeros, menos personal.

Es cierto y suele producir un lamento, el de que la tecnología desplaza a las personas. Cierto en parte solamente.

Los cajeros automáticos necesitan de otro personal, ese que les dan servicio y los coloca o cambia de lugar. Más interesante es el otro personal, el que produce los cajeros automáticos. Más todavía, la serie de personas que los diseñan y mejoran.

Esto no es fácil de ver. Es más sencillo ver al cajero desplazado de su empleo, que los empleos creados en otras partes no existentes antes.

Creo que el punto merece una segunda opinión por esa razón, la de apuntar el otro lado de una historia que suele narrarse de manera incompleta.

No es infrecuente. En la radio, no hace mucho, un miembro de la clase política mexicana hablaba de esto y del “peligro de la tecnología que destruía empleos”.

¿Ve lo que digo? En el caso anterior, cualquiera ve la menor contratación de personal para cajas de bancos, o cualquier otra cosa similar, como menos obreros en las plantas de automóviles. Es real lo que sucede. Sí hay una menor creación de esos empleos, e incluso hay despidos.

Lo que fastidia un tanto es el ignorar el otro lado de la historia, los empleos que se crean en el diseño, producción y ventas de nuevas industrias, como la de cajeros automáticos, o la de robots para plantas automotrices. Esto también es real y sucede. Son nuevos empleos y deben ser reconocidos.

Pero, tampoco eso cuenta toda la historia.

También debe pensarse en otra parte de la realidad. Como tendencia general, los empleos que desaparecen son los de bajo requerimientos, esos en los que una máquina puede reemplazar a una persona, o bien, una máquina permite que una persona haga el trabajo de varias.

Y los empleos que aparecen son los que tienen más requerimientos, los que necesitan más preparación y conocimientos. Por ejemplo, los nuevos productos de Apple, han creado una buena oportunidad de desarrollo de una industria, la que crea aplicaciones para el iPad y el resto. Esos empleos necesitan más conocimientos y preparación.

Hasta aquí ya es justificable una segunda opinión, únicamente para apuntar lo falso que resulta el lamentarse de la pérdida de empleos por causas de avances tecnológicos. Sí, se pierden, pero la realidad muestra que se crean otros y que el efecto neto es crear más empleos que los anteriores.

Saber eso ya es ganancia, pero hay más en todo esto: los nuevos puestos, como dije, requieren más preparación y habilidades, especialmente tecnológicas, y tienen la cualidad de ser mejor pagados. Por lógica necesaria, entonces, la variable central es esa preparación personal.

Estoy hablando de educación, de educación en las áreas que suelen ser llamadas ingenierías y sus similares y que suelen ser consideradas como superiores a la preparación que dan las carreras light: de donde se sale con conocimientos que no tienen una utilidad práctica y llegan a producir jóvenes con pocas probabilidades de empleo.

Un amigo lo ha expuesto así: el problema no es que exista una carrera de diseño gráfico u otra de literatura española frente a carreras de ingeniería en ciencia computacional; el problema es que demasiados estudian carreras fáciles con escasa utilidad y que sean pocos los que estudian ingenierías y carreras más difíciles.

Creo que tiene razón y esa idea complementa la historia completa que debe contarse. En algunos sectores pueden perderse empleos, pero eso es normal. Lo que no hay que perder de vista es que se crean otros empleos y que esos suelen necesitar más preparación.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Empleo y en ContraPeso.info: Tecnología.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras