¿Qué es un partido político y cuáles son sus funciones? Su definición y constitución señalan a una organización política central de todo gobierno democrático. Durante las campañas electorales, los partidos políticos son las organizaciones más visibles. Y durante el funcionamiento del gobierno, un eje de la división del poder.

Partido político, definición

Su naturaleza está expresada razonablemente en esta idea:

«[…] entidades de interés público creadas para promover la participación de la ciudadanía en la vida democrática y contribuir a la integración de la representación nacional; quienes los conforman comparten objetivos, intereses, visiones de la realidad, principios, valores y proyectos para ejecutar total o parcialmente en gobiernos democráticos de países». es.wikipedia.org

Ellos hacen contribuciones vitales en una democracia. Ellos proponen candidatos a puestos de gobierno solicitando apoyo a sus programas y principios. Y contribuyen a la división del poder político propia de una república.

Partido político, sus elementos

La definición de partido político puede enriquecerse examinando sus elementos.

Una asociación formal dedicada a gobernar

Un partido político es una asociación formal y reconocida legalmente bajo la que se agrupan personas que quieren participar en política, es decir, en el gobierno. Una agrupación formal de personas que periguen obtener posiciones en el gobierno.

Cada partido político posee una personalidad ideológica propia. Sus miembros están unidos por maneras similares de pensar en cuanto al tipo de gobierno y nación que debe tenerse. En ellos existen coincidencias básicas en cuanto al tipo de gobierno que debe tenerse.

Este elemento suele usarse para identificar a los partidos en cuanto a su ideología: izquierda, derecha y centro. O bien progresistas y conservadores. Etiquetas que son simples e inexactas, pero que ayudan a que el votante comprenda la mentalidad de cada partido.

Partidos políticos en competencia

El elemento de competencia es esencial a la naturaleza de los partidos políticos. Cada uno de ellos persigue convencer a los ciudadanos de votar por sus candidatos, dentro de las elecciones.

La competencia electoral hace que las personas voten por los candidatos y partidos de su preferencia. Todo, bajo el principio de que se declara ganador al que logre la mayoría de los votos, el que asumirá su puesto y permanecerá en él hasta el siguiente período electoral.

Meta de preferencia de voto

Un elemento vital de todo partido político es su capacidad para lograr preferencia electoral suficiente como para obtener la mayoría de los votos. Debe ser capaz de “venderse” como la mejor opción electoral.

La presión para lograr la mayoría de los votos es enorme y es común que ella haga que los partidos recurran a medios cuestionables para lograr obtener la mayoría de votos. Medios incluso indebidos y reprobables.

Una herramienta de división del poder

Un partido político está organizado y se le concibe como un organismo en competencia también fuera de tiempos electorales. Esto se percibe muy bien en las discusiones legislativas, donde los legisladores de cada partido suelen votar de manera similar y forman fuerzas que persiguen consensos para tomar decisiones de gobierno.

Las discusiones legislativas de las diferentes cámaras se resuelven también por medio de mayoría de votos. Esto enfatiza la ambición partidista de tener el mayor número posible de legisladores electos y lograr la presidencia.

La interacción entre miembros de diferentes partidos dentro de un gobierno es una gran ayuda a la división del poder y, por tanto, un remedio al abuso del poder.

Una misión de confianza general

Los partidos políticos tienen una responsabilidad vital en la vida política de toda nación democrática. Ellos deben dar estabilidad y confianza a la vida pública, permitiendo cambios pacíficos de gobierno y acordando acciones gubernamentales convenientes para el bien común.

En este sentido, los partidos públicos son en buena parte representantes de todos los ciudadanos, incluyendo aquellos que no les dieron su voto.

Realizan una función que suele chocar contra la ideología de cada partido haciéndole creer que su función es más implantar un sistema político que representar al ciudadano.

Instrumentos de la división del poder

Los partidos políticos son naturales del sistema democrático basado en la fragmentación del poder gubernamental. Donde no existen al menos dos partidos políticos con probabilidad real de ganar las elecciones no puede hablarse de democracia.

Ellos realizan en buena parte la función de pesos y contrapesos del poder.

Partido político, su financiamiento

Las finanzas de los partidos políticos son uno de sus aspectos más importantes, ya que ellos tienen buena cantidad de gastos, sobre todo para las campañas electorales de sus candidatos.

Pueden financiarse por sus propios medios, generalmente con donativos de sus simpatizantes. O bien con fondos que reciben del gobierno y que provienen de los impuestos.

Es obvio que sus finanzas deben totalmente transparentes.

Deber de ser ejemplos cívicos

Por definición, de los partidos políticos se espera una actitud de respeto a las reglas del juego democrático basado en elecciones competitivas y necesidad de actos de gobierno para el bien de la nación.

Este respeto a reglas y al espíritu democrático es vital para crear estabilidad y confianza. Los partidos que producen inquietudes, alarmas e incertidumbre con sus acciones traicionan su función.

Competencia y combate

En buena parte, los partidos políticos pueden verse como cuarteles generales de combate. Entre los que hay guerras por alcanzar el mayor poder político posible y, también, produciendo alianzas que creen mayores probabilidades de victorias electorales.

Ya que lo que buscan es lograr la mayor preferencia electoral posible, los partidos suelen con mucha frecuencia estables relaciones cercanas con otras asociaciones poderosas. El caso más típico es el de los sindicatos, los que influirán en sus miembros para dirigir su voto al partido que más convenga a sus intereses.

Partidos políticos y conflictos

Finalmente, apunto los grandes dilemas de los partidos políticos. Son los campos en los que sus acciones entran en conflicto interno:

Ideología versus gobierno

Es el conflicto entre la implantación de las ideas del partido y su labor de representación total de los ciudadanos. La disyuntiva entre comportarse doctrinalmente o realizar actos efectivos de gobierno.

Realidad versus promesas

Es el conflicto entre tener campañas electorales con promesas realistas o hacer promesas exageradas, imposibles y mentirosas —la disyuntiva entre lo razonable y lo populista.

Legalidad versus ilegalidad

Es el dilema entre realizar o no acciones reprobables para la adquisición de votos. La disyuntiva de realizar o no fraudes electorales, por ejemplo. U ocultar actos de corrupción para proteger a sus miembros.

Bonus scriptum: más sobre el tema de los partidos políticos, ahora su justificación y utilidad.

Funciones de un partido político

Las funciones de un partido político. ¿Cuál es su utilidad y para qué sirve? Un mecanismo de la división del poder que necesita aceptar a la democracia y sus principios.

Primero, definición

La pregunta de las funciones de un partido político debe responderse comenzando con un antecedente, como se vio arriba:

«Un partido político es una asociación formal y reconocida legalmente bajo la que se agrupan personas que quieren participar en política, es decir, en el gobierno. Y están unidas alrededor de algún pensamiento ideológico».

Funciones de un partido político

La razón de su existencia es la obtención del poder —el llegar a las posiciones de gobierno mediante elecciones y en competencia con otros partidos políticos. 

Esta es la más importante de las funciones de un partido político y su causa de vida.

Justificación

Todos ellos existen formalmente justificados por su contribución al bienestar del país que buscan gobernar. 

Este es el gran propósito general que todo partido esgrime en defensa de su existencia y su búsqueda de poder: gobernará para el bien del país.

Las realidades de todo sistema de partidos políticos muestra —con intensidades variables— que existen amplias diferencias entre los partidos. Su gran justificación general los une en lo alto, pero sus distintas mentalidades los separa en lo bajo de la realidad diaria.

Las diferencias entre ellos se dan en dos niveles muy claros que tienen un origen doctrinario —que depende de la ideología de cada partido.

Funciones específicas de un partido político

Ofrecer opciones concretas

Cada uno ofrece diversidad en niveles específicos, en asuntos concretos y problemas prácticos. Por ejemplo, construcciones de infraestructura, subsidios agrícolas, tasas de interés, presupuesto educativo, posición internacional, tarifas de libre comercio y en general la agenda diaria de todo gobierno.

Estas diferencias pueden o no ser solucionadas dependiendo de la «personalidad de partido».

Si la personalidad del partido es negociadora y muestra apertura a escuchar y ser escuchado, los partidos políticos serán de ayuda —ya que este proceso permiten tomar decisiones sobre bases menos erróneas, más acertadas.

Los partidos comienzan a perder utilidad pública conforme adoptan una personalidad intransigente —negándose a escuchar y cerrándose a su posición. Esto anula el proceso de análisis de la toma de decisiones.

Actuando en común, los partidos políticos tienen funciones de ampliación del abanico de posibilidades de decisiones gubernamentales y se vigilan entre sí. Son un mecanismo de la división del poder.

Ofrecer opciones doctrinarias

Cada uno ofrece diferencias doctrinarias o ideológicas, las que suelen ilustrarse en los niveles específicos pero que pueden convertirse en personalidad intransigente.

Cuando el partido se cierra a todo lo que no sea una oportunidad para implantar el modelo de sociedad que supone es el mejor, deja de tener utilidad.

La ideología partidaria existe y es de utilidad mientras haya disposición de apertura a la negociación para lograr mejorar las decisiones —orientadas por el objetivo mayor de beneficiar al país. 

Pero cuando la ideología partidaria se convierte en terquedad ciega, los partidos dejan de tener utilidad —y se convierten en fuerzas que luchan sin cuartel que dañan a todos.

Los partidos políticos dejan de tener utilidad también cuando se asumen defensores de una parte de la ciudadanía —no viéndose a sí mismo como gobernantes de todos.

Función de división del poder

Esta es seguramente la más vital de las funciones de un partido político, el ofrever relevos de poder.

Los partidos políticos son de utilidad y beneficio para evitar la concentración del poder por medio de elecciones periódicas. 

El fondo de los partidos

Las funciones de los partido políticos presuponen que ellos tienen una mentalidad sustentada en las condiciones mismas de la filosofía de la democracia:

1. La verdad existe y es el criterio central de las argumentaciones que solucionan discusiones —sin aceptar esto, los partidos dejarán de ser benéficos.

2. Es requisito indispensable que para ser de beneficio los gobiernos actúen como oposición leal entre ellos.

3. Los partidos políticos, para servir al país, necesitan aceptar la imperfección humana —esto equivale a dejar de lado la creencia en la infalibilidad de sus doctrinas.

4. Los partidos políticos sirven de poco cuando adoptan la creencia de la voluntad mayoritaria —la que conduce al despotismo.