Las preguntas más comunes acerca de la inclusión social, qué es, cuál es su significado, naturaleza y sus complicaciones y consecuencias.

¿Por qué es importante saber de la inclusión social?

Hay dos razones principales por las que tiene relevancia conocer más.
Primero, la ‘inclusión social’ es una expresión de amplio uso actual. Igual que lo son expresiones relacionadas, como ‘exclusión social’, ‘incluyente’ y ‘excluyente’.

Segundo, porque es una expresión con variedad de interpretaciones que puede prestarse a confusiones indeseables.

¿Hay una definición estándar y aceptada?

Existe una que afirma que la inclusión social es un

«proceso que asegura que aquellas personas que están en riesgo de pobreza y exclusión social, tengan las oportunidades y recursos necesarios para participar completamente en la vida económica, social y cultural disfrutando un nivel de vida y bienestar que se considere normal en la sociedad en la que ellos viven».

Pero no es la única. Esta otra dice:

«la inclusión social significa reconocer en una persona o grupo social distinto, el valor y la riqueza de la diversidad. Es el reconocimiento de un tercero vulnerable con necesidades específicas que deben ser atendidas para que pueda estar en condiciones de equidad a fin de disfrutar y ejercer, sus derechos fundamentales». incluyeme.org

¿Entonces qué es inclusión social?

Espere un momento. Hay otra definición más específica:

«La inclusión social es el acceso a toda persona a la educación, servicios de salud, oportunidades de trabajo, vivienda, seguridad, etc. dentro de una sociedad; sin importar su origen, religión, etnia, orientación sexual, capacidad intelectual, género, situación financiera, entre otros». economipedia.com

Y por si fuera poco, está esta otra que vuelve abstracto al concepto:

«[…] consiste en la implementación de políticas públicas encaminadas a la vinculación de TODOS los miembros de la sociedad para la participación de los beneficios que ésta adquiere. Su principal característica es que desconoce la discriminación, además de procurar satisfacer por todos los medios los requerimientos sociales, económicos, políticos y culturales teniendo como principal fundamento la singularidad y la legitimidad de la diferencia». sites.google.com

¿Cómo solucionar la variedad de significados de inclusión social?

Hay dos formas de encontrar claridad es una expresión que puede entenderse de tantas maneras.

Primero, lo natural, encontrar su esencia por medio de la exploración de los comunes denominadores en todas o casi todas sus definiciones.

Segundo, algo menos obvio, examinar las posibilidades de volver realidad esos comunes denominadores. Es decir, concebir a la inclusión social como algo bueno y posible.

¿Cuáles son esos comunes denominadores de la inclusión social?

Son varios y pueden verse uno por uno.

1. Un asunto de personas

Claramente se refiere al ser humano. Todas las definiciones hablan de personas y de sociedades o grupos humanos. Esto significa que la idea de la inclusión social está determinada por nuestro entendimiento de la naturaleza humana.

2. Dignidad humana

Este elemento complica las cosas porque incluye a la igualdad, pero de esto conviene hablar después.

Por lo pronto, el concepto se funda en la idea de una misma dignidad, idéntica en todos, no importa de quién se trate.

3. El problema a solucionar

El centro de la inclusión social se puede ver en el problema que resalta y desea solucionar. Es un problema de diferencias entre dos grupos de personas. Su atención central está en un grupo de ellas.

Ese grupo recibe diversas descripciones: «vulnerables, pobres, sin acceso a oportunidades, necesitadas, discriminadas» y similares. La intención de la inclusión social es ayudarlas.

4. Cómo ayudarlas

Este es el punto central del concepto. Y el modo que propone para ayudar a esas personas que están en alguna posición indeseable es vital para comprender su naturaleza.

¿Como ayudarlas? La inclusión social es no discriminarlas, es decir, no excluirlas por razones indebidas, como su raza, religión, nacionalidad, edad, sexo y demás.

¿Entonces inclusión social es igual a no discriminación?

Para todo propósito práctico sí. Por eso conviene examinar el concepto de discriminación para entender mejor esta idea. Esto puede hacerse con el material que existe en ¿Qué es discriminación? Una mejor definición.

Allí se propone una definición que es sólida:

Discriminación es un conjunto de acciones voluntarias y repetidas, que forman un patrón de conducta claro por parte de una o más personas en contra de una o más personas que son directamente maltratadas o excluidas por causas ajenas a las propias y naturales de la situación en la que se encuentran.

Por tanto, es razonable que hablar de la inclusión social es al final de cuentas no discriminar personas, entendiendo que eso permitirá que las personas no sean «separadas» del resto.

¿Tienen riesgos o peligros las políticas de inclusión social?

Por supuesto. En realidad todos los conceptos de este tipo presentan riesgos, como le sucede a la idea de la tolerancia y a la de la igualdad.

Uno de esos riesgos es tomar a la idea y volverla un criterio único y suficiente, excluyendo todos los demás, para realizar esas políticas. Por ejemplo, una política de inclusión de una cuota de mujeres como legisladoras hace de lado criterios necesarios de experiencia y preparación.

Otro es el de exagerar el significado de la inclusión social y comprenderla como el logro de la igualdad material de las personas, eso que se llama igualitarismo. Eso significaría olvidar criterios de libertades, derechos y justicia.

Eso no anula la buena intención de la inclusión social de no discriminar a personas por motivos indebidos. Sin embargo, debe aceptarse que tiene riesgos de exageración, mala interpretación y monotematismo.

¿En resumen?

No es mala la idea de la inclusión social, pero es mejor verla como una variación de la no discriminación y tomar a esta última como mejor y más fructífera.


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[Actualización última: 2021-04]