Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Quiero También Ser Tu Médico
Eduardo García Gaspar
18 agosto 2009
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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El asunto es realmente complicado. Es el de la reforma al sistema de salud en los EEUU, el llamado ObamaCare. Los reportes indican una propuesta de intervención estatal en el sistema de salud de ese país y que tiene más de mil páginas, lo que la hace imposible de entender.

Es una iniciativa de Obama muy acorde con su mentalidad intervencionista y que tiene mucho menos apoyo popular del que podía esperarse para un nuevo presidente. En varias encuestas, más de la mitad expresan desacuerdos. Y en las reuniones municipales realizadas, las voces de reprobación se han dejado escuchar muy sonoramente.

La base de la propuesta es doble. Por un lado, se pretende resolver un problema de falta de seguro de la población entre varios millones de personas. Por el otro lado, se presupone que la mejor manera de resolver eso es mediante la reforma de todo el sistema, en el que el gobierno intervendría mucho y, de acuerdo con cálculos del propio gobierno, se registraría un déficit sustancial.

Sean cuales sean sus detalles, que son muchos y realmente complicados, la esencia del ObamaCare es diáfana para todos: el gobierno federal entra a regular/dominar el mercado de servicios de salud de todos los ciudadanos. Las comparaciones hechas, por sus enemigos, equiparan a esta reforma como el establecimiento de un sistema de salud similar a los servicios estatizados del Reino Unido y Canadá.

Los detalles de esas mil páginas y los cambios que en ellas se hagan, son tema de discusiones que desesperan por su especificidad y complejidad (uno de ellos es ha sido el de la posibilidad de bajar costos del sistema limitando tratamientos a personas con poca expectativa de vida).

Sin embargo, lo que sí puede verse con claridad es otro conflicto de ideas entre partidarios del intervencionismo y de la libertad.

Algunos de los temores de los partidarios de la libertad son los obvios: un programa mal administrado, lento, lleno de trámites, que reduzca la calidad del servicio y produzca más gastos de los calculados. También existe temor a obligar a la compra de servicios de salud, a la anulación de la confidencialidad de información biométrica y a acciones condicionadas, como el no obtener licencia de conducir si no se tiene un seguro de salud.

Las experiencias que se tienen con sistemas similares en algunos estados, más aún, indica problemas, como en Massachusetts, donde los costos de atención médica han subido más que la media nacional debido a un sistema estatizado que ha reducido calidad. Este y otros casos, muestran evidencias fuertes en contra del ObamaCare.

Si alguien argumenta que ahora el sistema de salud es un mercado libre en los EEUU, se equivoca: está muy reglamentado, y tiene diferentes regulaciones estatales, con un mercado individual escaso y, en algunos lugares, obligando la aceptación de venta de seguros a gente enferma ya, y sin diferencial de precios (lo que eleva las primas de seguros de todos, como en Nueva York, que son del doble de lo que serían sin esa condición).

Esto recuerda mucho el efecto de la espiral regulatoria, que comienza con la emisión de reglas gubernamentales que tienen admirables beneficios, como el que las primas de seguro sean iguales para todos, pero que ocasionan nuevos problemas, como elevación de costos, lo que causa otra oleada de regulaciones, con más efectos malos, hasta que se termina, como en esta caso, con una intervención gubernamental total.

Pero al peso de las pruebas, las evidencias y las experiencias, debe añadirse una dimensión adicional. Una que es filosófica, la de la libertad. ¿Es congruente con la libertad humana y sus derechos el tener un sistema de salud dominado por el gobierno? La respuesta es claramente negativa. Se trata de una violación de derechos y libertades.

Se impediría la libertad de las personas para tener o no seguro, para atenderse con el proveedor que quiera, para gastar lo que juzgue necesario. Violar estas libertades lastima la dignidad personal.

Y, si el problema es el de un grupo de personas que están recibiendo menos atención médica de la considerada adecuada, ése es el problema concreto (y mucho menor al publicado en los medios dominantes) y no puede resolverse violando libertades del resto. Este es el real fondo del ObamaCare y sus consecuencias, más allá de detalles muchas veces incomprensibles.

He querido tratar este tema para mostrar el fondo del conflicto de ideas en ese país y que es el mismo que en otros muchos: una confrontación entre defensores de la libertad y los enemigos de ella… y en el que por lo visto hasta ahora, están ganando los amigos de la libertad según reporta El Diario Exterior:

Obama llegó a la Casa Blanca como uno de los presidentes de la historia de Estados Unidos que mayores expectativas había generado en la población del país. Sin embargo, a estas alturas sus dos medidas estrella le han generado un gran coste de popularidad. El mandatario está ahora tratando de vender como victoria el fracaso de su reforma del sistema sanitario y la mayor parte de la opinión pública considera que el plan de estímulo económico ha costado demasiado dinero y no da resultados.

Post Scriptum

Entre las medidas alternativas propuestas para resolver el problema de un grupo de personas sin acceso a la salud, una antigua idea de B. Clinton, se han propuesto varias ideas:

1. Quitar las leyes que limitan la existencia de seguros con deducibles altos.

2. Quitar las leyes que impiden deducir de impuestos el costo de seguros personales al igual que los de empresa.

3. Quitar las leyes que impiden competencia interestatal de aseguradoras.

4. Quitar las leyes que regulan lo que pueden y no pueden cubrir los seguros.

5. Quitar las facilidades que fomentan las grandes demandas médicas y que elevan los costos de practicar medicina.

6. Permitir deducciones a donativos para tratamientos médicos a personas de bajos ingresos.

Estas ideas son algunas de las de John MacKey, en una columna del WSJ (11 agosto 2009). MacKey es cofundador y CEO de Whole Food Markets, una empresa con un sistema de servicios médicos realmente original, que funciona y es barato.

• El NYT reportó (11 agosto 2009):

President Obama tried on Tuesday to defuse fears about his plan to overhaul the nation’s health care system, an issue at the center of one of the fiercest public-policy debates in decades, telling a friendly audience in New Hampshire that a lot of misinformation is being spread… The tone of the national debate over the future of health care has become increasingly emotional, even bitter, as reflected in comments by lawmakers across the political specrtum.

• Si no quiere alguien creer que Obama desea tener un sistema socializado, puede ver este video en el que dice:

I happen to be a proponent of a single-payer universal health care program. I see no reason why the United States of America, the wealthiest country in the history of the world, spending 14% of its Gross National Product on health care cannot provide basic health insurance to everybody. And that’s what Jim is talking about when he says everybody in, nobody out. A single payer health care plan, a universal health care plan. And that’s what I’d like to see. But as all of you know, we may not get there immediately. Because first we have to take back the White House, we have to take back the Senate, and we have to take back the House.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Quiero También Ser Tu Médico”
  1. Corina Matus Dijo:

    Noma para felicitarlo por su articulo, tan explicado, pues como usted dice que con las 2000 pagina quien va a leer el contenido de la Reforma al Cuidado de la Salud o el ObamaCare, ni siquiera los miembros del Congreso, solo que ellos no van a ser los perjudicados ninguno de los que estan en las altas esferas de la politica se va a traducir en perjuicio como siempre de la poblacion comun y corriente que no tiene culpla alguna de la arrogancia de Obama, bueno si tiene culpa los que votaron por el.





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