Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Imprudente, es tu Herencia
Eduardo García Gaspar
22 agosto 2011
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Es seguramente la virtud más apreciada que jamás pueda tener un gobernante. Me refiero a la prudencia, esa virtud que dan la experiencia y la sabiduría para pensar en las consecuencias de nuestras acciones.

Es lo que se llama cautela, reserva y precaución.

Es lo que dice que las cosas deben verse con detenimiento, porque las primeras impresiones suelen ser engañosas.

Vea usted un caso real que si bien es extremo, ilustra lo anterior.

Imagine estar a mediados del siglo 19, en los EEUU, durante la guerra civil. Tiene usted el problema de reclutar soldados para su causa y alguien tiene una idea: ofrecer a los reclutas y sus viudas planes de pensión. Siendo prudentes, la sugerencia debe estudiarse en sus consecuencias.

¿Cuándo se hizo el último pago a la última viuda? ¿Me creería que hace unos siete años, en 2004? Es cierto.

La historia es fascinante. Uno de los más viejos veteranos de la guerra civil en los EEUU, durante los años 20 del siglo 20, sucumbió a los encantos de una jovencita de 21. Se casaron, quedó viuda y ella cobró su pensión hasta ese año de 2004, cuando tenía 97 años.

Es un ejemplo extremo, pero ilustra muy bien lo que trato de decir: los efectos de muchas decisiones de gobierno permanecen por décadas y siglos. Es por esto que la prudencia resulta ser esa virtud obligada en todo gobernante.

Piense usted en la cantidad de fondos comprometidos por décadas que ofrecen los políticos en sus promesas.

Un ejemplo mexicano. En el estado de Nuevo León los legisladores han recibido solicitudes para la emisión de una ley de seguro por desempleo. Suena bien, en ese engañoso sentido de las apariencias iniciales.

Pero, por simple prudencia, lo que debe verse es la cantidad de recursos que por décadas serán comprometidos (más el riesgo del incentivo al desempleo).

Otro caso más claro, el del Seguro Popular, también en México. Se trata de un seguro médico dirigido a personas realmente pobres. También tiene una gran apariencia.

El actual gobierno lo ha presumido en cuanta ocasión puede. Pero las virtudes no se acaban con la caridad, también incluyen a la prudencia y ella llama a cuantificar las cosas porque el actual gobierno dejará esa herencia a los siguientes.

Es aquí donde la cuestión se pone más interesante. Un gobierno cualquiera decreta, por ejemplo, un seguro de desempleo, o una ayuda a ancianos, o lo que usted quiera.

El compromiso es de largo plazo, pero el gobierno es de corto plazo. El gobernante saldrá a ocupar otra posición, sin que le alcance la responsabilidad que él adquirió. Es decir, hay una oposición entre el compromiso contraído y la estructura de gobierno, que se presta a la irresponsabilidad del gobernante.

Cosas como éstas son las que pertenecen al terreno de lo que se llama estado de bienestar, que en pocas palabras son gobiernos que desean cuidar al ciudadano desde que nace hasta que muere.

La imagen visual más exacta es la de una nana que cuida a un niño y que tiene similitud con el logotipo del IMSS en México.

El mecanismo que hace funcionar al estado de bienestar es simple: los gobiernos cobran impuestos altos, que van al estado y de allí se distribuyen al ofrecimiento de servicios, como pensiones o educación.

La apariencia es agradable y sobre todo, cómoda. Parece que las cosas se reciben gratuitamente (en el caso mexicano se habla de educación gratuita, por ejemplo).

La realidad es que no es gratuita. Todo eso cuesta y debe ser financiado con impuestos altos. Es un mecanismo redistributivo continuo. Tiene, por supuesto, un efecto benéfico inmediato, como la ayuda a mejoras de calidad de vida en los sectores de menores ingresos.

Pero tiene sus defectos y no son pequeños. Tiene efectos colaterales considerables. El seguro de desempleo, por ejemplo, crea más desempleo. La educación pública, por otro lado, tiende a ser de menor calidad.

Otro defecto mayor del estado de bienestar es su tendencia a crecer sin respaldo económico. Es un problema de finanzas insostenibles en el plazo largo.

Digamos que se dan ayudas a ancianos, un gasto que tenderá a crecer dadas las tendencias demográficas y que tendrá que ajustarse por inflación… sin término visible.

Entender estas cosas ayuda a comprender las razones fundamentales de la crisis de deudas soberanas en estos momentos.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Estado de Bienestar.

El ejemplo de la viuda fue tomado de Conway, E. (2009). 50 Economics Ideas. Book Sales, Inc., pp. 130-133, del que tomé también fuerte inspiración.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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