Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Modas que Lastiman
Eduardo García Gaspar
28 marzo 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


No puede dudarse. La productividad en la agricultura ha sido real en las últimas décadas.

Adelantos como las semillas híbridas, los fertilizantes sintéticos, las tecnologías para cosecha y siembra, todo eso ha dado resultados.

Un dato de la UNU impresiona.

De mitad de los años 1960 a mitad de los 2000, se duplicó la cosecha de cereales. Lo que hace fantástico al dato es que el área de cultivo permaneció igual.

Buen ejemplo de productividad y de cómo la tecnología ayuda al bienestar de la gente. Imagine un mundo sin esa productividad.

En una columna de Robert Bryce (WSJ, 18 enero 2012) hay un otro dato, el de cuánta tierra más se hubiera necesitado si no se hubiera tenido tal adelanto tecnológico. El cálculo es de 8 mil millones de acres en total, en lugar de los 3.7 actuales.

La diferencia es de 4.3 mil millones de acres, más o menos 1,740 millones de hectáreas. La lección es la obvia, la tecnología ayuda. Sin ella no habría productividad y nuestra vida sería impensable.

Esto es interesante, además, por otra razón, que también tiene que ver con modas. Me explico más tarde, pero uso de nuevo datos de esa columna.

Según un estudio reciente, las tierras dedicadas a cultivos orgánicos tienen rendimientos menores: casi 30% menos maíz y casi 40% menos trigo de invierno. Esto me explica ahora los precios más altos de los productos orgánicos, se producen menos.

Pensemos ahora en una posibilidad, la de que los alimentos, todos, se produjeran bajo el sistema de los orgánicos. Habría menos tecnología, menos productividad y costarían mucho más. No es un bonito panorama.

Cierto, se estaría a la moda según alguien, pero la moda sería cara y causaría daño grande. Curioso entonces resulta el campo mexicano, donde se obstaculiza mucho la adopción de nuevas tecnologías y se tiene, sin remedio, un campo menos productivo del posible.

Un amigo lo explica de manera extrema. Dice que las políticas económicas aplicadas a la agricultura en México hacen de ese sector económico uno que produce alimentos más caros, como tener al campesino comprando su comida en Gucci o Louis Vuitton, cuando podría comprarla en Wal-Mart.

La imagen es exagerada, pero tiene dosis de verdad. Conforme se niegue el uso de tecnología en el campo mexicano, ese sector estará condenado a la pobreza que siempre ha tenido.

¿Dónde están los errores de fondo? En las ideas de moda.

Tenemos ahora la moda de los alimentos orgánicos y del miedo al uso de tecnología. Los resultados son los obvios, menos alimentos, más caros, producidos sin productividad. Es un desperdicio de recursos.

Para que quede claro, esto es como considerar mejores a los radios de bulbos que a los actuales. Según esta mentalidad, deberían prohibirse adelantos como el iPad.

Todavía se padece otra moda, la de la tierra agrícola como riqueza en sí misma, capaz de ser repartida sin consecuencias. La tierra, en verdad, no es nada más que un medio de producción, un recurso productivo, que ya preparada es como una fábrica de cualquier otra cosa.

Produce maíz o brócoli, como otros producen acero o cemento. Y esto cambia las cosas totalmente.

La riqueza, propiamente, no está en la tierra, como no lo está en la fábrica de cemento. La riqueza está en las ideas que las personas tienen para usar esos recursos. Esas ideas se convierten en métodos, sistemas y tecnologías que usan esos recursos.

La tierra es nada sin esas ideas. Por más que se reparta, nada logrará de bueno, si quien la usa no tiene ideas, ni tecnología. Si usted quiere hacer fracasar a cualquier sector económico, reparta sus recursos y déselos en fracciones pequeñas a millones.

Y, como en el campo mexicano, tendrá un sector en demanda eterna de ayudas y apoyos gubernamentales, porque no hay en ella productividad, la que viene de las iniciativas personales que crean mejores métodos o los aprovechan.

El campo no es el sector romántico y emocional con el que pintan a un pobre agricultor luchando a diario, es en realidad un productor más, como cualquier otro, donde la tecnología juega un papel tan importante como en el resto de las industrias.

El día que eso se entienda, el campo dejará de dar lástima y se convertirá en otra industria, pujante y floreciente, capaz de innovar y crear. Cuestión de dejar modas atrás.

Post Scriptum

La explicación de la reforma agraria de Mises es vital para comprender el fracaso del reparto de tierras.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras