Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Juan Pablo II
Eduardo García Gaspar
25 marzo 2005
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El Santo Padre ha sido hospitalizado y rehospitalizado más de una vez, provocando entre otras cosas, viajes inútiles de periodistas que se adelantaban a su fallecimiento. Pero también causando, inevitablemente, una serie de discusiones acerca de sus actos y posturas.

Sin duda es el líder religioso de mayor importancia en el mundo, a lo que debemos añadir 25 años de pontificado y una influencia personal inusitada. Eso es lo primero que debemos reconocer, su peso en los asuntos de esta tierra.

No es una cuestión de meros números, con más de mil millones de fieles, sino una postura que ha cambiado al mundo. Fue una fuerte inspiración en los movimientos de Solidaridad, en Polonia, y tuvo un fuerte papel en la caída de la URSS, mostrando que detrás de todas las acciones terrenales hay un componente moral y religioso.

Es decir, no creo que sea una figura política, por más que se le quiera ver bajo ese lente, sino una figura religiosa, un pastor, un guía que hizo lo que su deber religioso le mandaba realizar. A lo que obviamente se añade una personalidad única, que añade rasgos diferentes en cada papado: sus viajes, por ejemplo. Viendo a Su Santidad, ahora, se queda uno con la idea de una vida realizada, de una misión cumplida… pero de tareas pendientes también.

El trabajo nunca acaba. Y la mayor parte de ese trabajo es el mismo que Jesucristo confió a sus discípulos, la evangelización del mundo, lo que sin duda ahora incluirá algo en lo que no muchos habían pensado, creo, la re-evangelización de partes del mundo que se creían cristianas. Me refiero a Europa. La tarea del Papa, el que sea, debe reconocerse como monumental, al añadirse a esa parte del mundo, otras como China.

En todos estos menesteres existe uno que llama la atención poderosamente y por el que la religión católica, muy concretamente, ha sido objeto de críticas, algunas obstinadas: las posturas en asuntos como el aborto, la investigación/clonación de células madre y los matrimonios de personas del mismo sexo.

Parece haber un choque de mentalidades entre la tradición católica y algunos de los exponentes de modos de vida que rechazan esa forma de pensar. Desde luego, no sorprende que haya desavenencias y desacuerdos. Cualquier superficial lectura de los libros cristianos muestra eso, la existencia de conflictos desde los mismos inicios del cristianismo. No es la iglesia católica un ente que haya vivido siempre en medio de concordancias y acuerdos totales.

Y es que me parece que es obvio que enfrente serias situaciones quien sostiene y pretende hacer respetar una visión moral. La moral es prescriptiva. Prescribe lo que debe hacerse y eso no necesariamente es lo que se hace. Lo mismo le acontece a otras religiones y a las mismas creaciones éticas meramente racionales.

Puesto de otra manera, las desavenencias y conflictos no terminarán jamás en esta tierra y es lógico que suceden entre el ser y el deber ser… con quizá un agravamiento: la tendencia actual a definir libertad sin responsabilidad. Lo que digo es simple.

Si en siglos inmediatos anteriores, tal vez era más predominante una conducta que incorporaba fuertemente un componente moral que exaltaba el deber y la moderación, la época nuestra es más una de libertades escasamente limitadas.

Son nuestros tiempos los del olvido de la responsabilidad y del sentido común, en los que la voluntad personal reina sobre la obligación. El encontronazo es inevitable. Quienes desean, por ejemplo, “modernizar” a la iglesia están en realidad pidiendo que ella dé cabida a una realidad innegable pero equivocan los niveles.

Lo que existe y es real está en un plano descriptivo, pero la moral se mueve en un nivel diferente, el prescritivo, que intenta modificar la realidad… no al revés.

De allí que se den críticas muy superficiales a la iglesia en la mayoría de los casos. Cuando sea que un nuevo Papa llegue al Vaticano, su tarea no será muy diferente que la que han tenido los anteriores, la evangelización, re-evangelización y el sostenimiento del deber ser sobre el ser.

Es decir, el sometimiento de los instintos a la voluntad humana y el entendimiento de que mientras todo lo puedo hacer, por decisión propia no todo lo debo hacer.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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