Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Juventud y Libertad
Leonardo Girondella Mora
8 junio 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Ayer, en un periódico, una fotografía mostraba a un joven protestando en una manifestación —portaba una pancarta que se veía parcialmente, “… le dicen NEO, es opresivo pero le dicen LIBERALISMO”.

De la juventud se esperaría una fuerte inclinación por las libertades, no lo opuesto. Juventud y libertad son casi sinónimos —y, sin embargo, al menos ese joven gritaba exaltado sosteniendo esa pancarta.

No se entiende con facilidad que un joven vaya en contra de la libertad.

Exploro esa incongruencia examinando al liberalismo.

Los liberales explican de manera simple su pensamiento —casi siempre recurrimos a la libertad: el liberalismo es el partido de la libertad del ser humano.

Es la posición que defiende a la libertad política, cultural y económica.

Es cierto lo anterior y bastaría para lograr entender al liberalismo —mas aún, para hacer posible convencer a la mayoría de adoptarlo como pensamiento personal. Muy pocos realmente estarían en contra de dos de los pilares del liberalismo:

• Libertad política —que tiene consecuencias ampliamente conocidas: elección periódica de gobernantes, división de poderes gubernamentales y en lo general, todo aquello que contribuye a evitar abusos de poder. No imagino a jóvenes pidiendo menos libertad política.

• Libertad cultural —cuyas consecuencias son también conocidas: libertad de expresión, de educación, religiosa y en lo general, de un libre flujo de opiniones. Tampoco imagino a jóvenes reclamando menos libertades culturales.

• La otra parte del liberalismo, la de la libertad económica, no ha resultado tan popular como las dos anteriores. Sus consecuencias son conocidas y congruentes con el resto de las libertades: mercados libres, libre comercio, y en lo general, todo eso que permita libertad para emprender y trabajar.

Pero sí hay jóvenes que reclaman menos libertades económicas —y esto es lo que llama poderosamente la atención.

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Con lo anterior llego a mi primer punto: mientras que será extraño encontrar personas que rechacen la libertad política y la libertad cultural, no es infrecuente encontrar a quienes rechazan la libertad económica —lo que hace pensar en una incongruencia lógica, muy extraña en la juventud.

La persona joven defiende con vehemencia su libertad de pensamiento y expresión, para, por ejemplo, criticar a los gobernantes —pero sorprende que al mismo tiempo se oponga a la libertad económica, por ejemplo, al libre comercio (los antiglobalización).

Esta incongruencia de opiniones es frecuente sin que se reconozca su incoherencia: defender la libertad de hacer algo pero atacar la de hacer otra cosa.

Sucede esta incongruencia por varias causas —exploro en lo que sigue una de ellas, la que entiende incorrectamente a la libertad económica.

En lugar de comprenderla como una consecuencia lógica de la libertad general humana, la entiende como un sistema reprobable. Uno que crea empresas que abusan su poder, que roban, defraudan y lastiman a la gente casi siempre en complicidad con el gobierno.

Ese sistema sería en verdad reprobable, pero no es liberalismo económico —podrá ser corporativismo, mercantilismo, o cualquier otra cosa, pero no liberalismo.

El liberalismo económico es una manifestación de la libertad general, que en ese terreno aplica las mismas ideas esenciales de las libertades políticas y culturales.

Quizá pueda comprenderse mejor al liberalismo económico si se le explica de otra manera:

The essence of the liberal position, however, is the denial of all privilege, if privilege is understood in its proper and original meaning of the state granting and protecting rights to some which are not available on equal terms to others.

Las palabras son de F. Hayek y tienen un significado claro: en el liberalismo económico no existen privilegios, ni concesiones especiales, ni tratos preferenciales —allí son todos tratados bajo el principio de igualdad de derechos: no existen subsidios, no existe proteccionismo comercial, no hay impuestos especiales.

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Los dos puntos que he intentado resaltar son:

• La incongruencia que existe en las opiniones que defienden a la libertad cultural y a la libertad política y que al mismo tiempo atacan a la libertad económica —una inconsistencia severa que mina a la libertad humana.

• Esa incongruencia sorprende en algunos jóvenes, como el de la fotografía: está él usando una libertad, la de expresión, para atacar otras, las económicas. La expectativa razonable sería que el joven apoyara incluso con vehemencia todas las libertades —ver que, por el contrario, reclaman limitarlas y perderlas es al menos desilusionante.

Addendum

La cita de Hayek fue tomada de The Essence of Liberalism. La fotografía apareció en El Norte (7 junio 2012) y mostraba a un grupo de jóvenes de la UAM que impidieron hablar a la candidata del PAN al gobierno de la Ciudad de México. Esto hace aún más impresionante la incongruencia de la que hablo.

Un caso particular puede usarse para iluminar mi tesis.

Es frecuente la aseveración de que México tiene un sistema económico liberal, a lo que suele agregarse que ha dado malos resultados y que por eso debe modificarse con políticas socialistas. Sin embargo, la premisa puede cuestionarse: México no es una economía liberal.

Y puede probarse usando la idea de Hayek: en México existe una buena cantidad de privilegios otorgados por el gobierno: subsidios, impuestos especiales, tratamientos impositivos de excepción, exclusividad sindical, protección empresarial y, desde luego, monopolios. Una gran colección de privilegios que demuestran la falta de liberalismo económico en el país.

Nota del Editor

La discusión sobre el liberalismo mexicano ha sido tratada en varias columnas, encontradas en ContraPeso.info: México no es Liberal.

El tema de la desilusión que causan los jóvenes que atacan a la libertad ha sido tratado también en otra columna, la que comenta cómo un modelo viejo de imposición censurable pretende ser mantenido creyendo que sólo el cambio de dictador lo haría bondadoso.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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