Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ganas de Controversia
Eduardo García Gaspar
6 mayo 2005
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Hay algo en el aire, que es grave y que me gustaría compartir con usted. Comienzo con una serie de sucesos que tienen algo en común.

  • Una conductora de noticias en los EEUU hablando de Benedicto XVI insistió intencionalmente en sus entrevistas tratando de generar controversia acerca del recién nombrado papa.
  • Un comentarista de deportes de la TV mexicana intencionalmente crea rivalidades entre equipos y aficionados.
  • Un grupo de personas se opone a la construcción de un aeropuerto en México y hacen una marcha por las calles blandiendo machetes.
  • Una estación de radio señala como controversial el antecedente nazi del nuevo papa (ignorando la historia real).
  • Un alumno se niega a discutir sus opiniones económicas alegando que las del profesor están afectadas por la “estructura mental burguesa.”
  • Una serie de aficionados arrojan bengalas encendidas a un campo de futbol.

Varios comunes denominadores hay en esos sucesos y otros similares. Uno de ellos es la falta de diálogo.

La posible discusión pausada acerca de una situación es sustituida por una situación de confrontación. Los medios y las personas, en lugar de buscar el acuerdo, ensalzan la controversia. Ya no importa encontrar un punto de concordancia, lo importante es la confrontación.

Todo se basa en la dualidad de ganar o perder, sin considerar la posibilidad más conveniente de llegar a acuerdos. Muy lejos está esto de la tradición dialéctica de una conversación pausada que utiliza la razón en busca de la verdad.

Sucede esto por una razón pocas veces tratada abiertamente. Me refiero al relativismo y sus consecuencias. Cuando lo que cada persona piensa es considerado como verdad, resulta lógico que la verdad deje de buscarse, pues ya la posee cada persona y, más aún, surja lógicamente el deseo de imponerla en los demás.

Cuando la verdad, en cambio, está allá fuera hay esfuerzos por encontrarla. Pero cuando la verdad se posee en lo personal, lo único que puede hacerse es en el mejor de los casos abandonar la discusión y en el peor, usar la violencia para imponer las verdades propias. Es decir, el relativismo produce el abandono de la búsqueda de la verdad y por eso, el dejar de usar la razón.

Tiene razón Benedicto XVI cuando llama dictadura al relativismo, porque él ata a la razón y la somete a una prisión que le impide ser usada. Cuando ambas partes saben que van tras la verdad, esa búsqueda los une y les hace trabajar juntos en pos de ella. Pero cuando cada persona se siente poseedora de la verdad no hay posibilidad de diálogo, sino de imposición.

Y esto empeora por la búsqueda insensata de controversia por parte de algunos medios que deben creer que eso les da popularidad. Buscan y crean enfrentamientos y animosidades que lejos de ayudar, fomentan un medio ambiente que anula la razón y hace florecer a los odios.

La consecuencia es una sociedad más dividida que unida. Veneno puro que se manifiesta en tratar a la política como fuente de chismes de celebridades. Sin embargo, lo que he dicho parte de una premisa que tomo como cierta.

La verdad es externa a nosotros y es real, existe y no la conocemos totalmente, excepto por algunas cosas obvias, como la idea de que “cada una de las partes es menor al todo que ellas forman” y cosas por el estilo. El resto de nuestro conocimiento es parcial, aunque a veces tan confirmado que podemos tomarlo como verdad.

Mi punto es un tanto filosófico y sujeto a discusión. Sencillamente temo que nuestros tiempos son unos en los que el diálogo está siendo sustituido por la imposición, en los que la razón ha dejado de usarse para dar paso a la fuerza, en los que las ganas de crear controversia son más fuertes que las de buscar la verdad. Pero de lo que estoy seguro es de una cosa.

Es más prometedora y más fructífera la posición que acepta que la verdad existe independientemente de nosotros y que debemos encontrarla, que la posición que dice que cada quien tiene su verdad y que debemos imponerla, o bien dejar de buscarla en colaboración con otros.

Muchas veces no llegaremos a acuerdos y nos dividirán las opiniones personales, pero ésta es una posición humilde que está dispuesta al diálogo. Y ella es muy distinta a la soberbia opinión del que pretende ser ya poseedor de la verdad total.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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