Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Desigualdad como Injusticia
Eduardo García Gaspar
6 febrero 2015
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Es un concepto popular. Una idea repetida una y otra vez.androjo

No sólo entre líderes, sino también entre la gente común.

Es la idea de la desigualdad entre las personas.

Y más aún, la idea de que la desigualdad es la causa de cuanto mal social se sufre.

El tema bien vale una segunda opinión. No solamente para examinar la idea, sino para hacer otra cosa.

Para darle un giro a la desigualdad, es decir, introducir una variable adicional y mejor. Más en específico, proponer que la dimensión de igualdad y desigualdad no es tan importante, como la dimensión de justicia e injusticia.

La popularidad de la idea de la desigualdad parte de una premisa equivocada. Ella supone que toda desigualdad es por definición injusta. Más aún, parte de la idea de que si se remedia la desigualdad, en automático se llegará a la justicia.

La visión es un tanto simple y llegaría a definir a una sociedad igualitaria como una sociedad justa.

Si la desigualdad es equivalente a injusticia entonces la igualdad será igual a justicia Y por lo tanto, una sociedad en la que todos sean perfectamente iguales será una sociedad también perfectamente justa.

Insisto en la idea. Suponer que en la igualdad es una expresión de justicia, es un error. Puede serlo en unos casos, pero en otros no. Es decir tomar a la desigualdad como un parámetro de justicia llevará a errores consistentes. Entremos en esto, siquiera un poco más.

Comencemos por conocer que puede haber tanto desigualdad injusta como igualdad injusta. De la misma manera, también existe igualdad justa e igualdad injusta.

Usted puede imaginar casos de estos, por ejemplo el caso de la persona que no recibe premios por un comportamiento superior al del resto, o el de la persona no es castigada por una mala conducta.

Además hay otro problema es de la definición de desigualdad. Podría tratarse simplemente de desigualdad legal, de desigualdad material, o lo que usted imagine.

Un trato desigual legal es obviamente un problema porque viola el principio de la igualdad esencial humana. Pero una diferencia material podría ser el resultado natural entre dos personas con conductas distintas. Una trabajadora y la otra perezosa.

La variedad de la desigualdad material tiene algún otro problema. El de qué tanta desigualdad debe haber para que ella sea considerada un problema. Resolver este problema tendría que justificar la razón por la que, por ejemplo, un nivel de diferencia de ingresos del 28% fuese el momento a partir del cual ya existiera injusticia.

El concepto de la desigualdad entendida como un equivalente de injusticia tiene un componente oculto, otra hipótesis equivocada. Supone que quienes tienen mayor ingreso son la causa por la que otros tienen menores ingresos. No necesariamente.

Quien roba a otros sí tiene más recursos y sí es una causa de los menores recursos en otros. Pero entre quienes realizan actos voluntarios de compra y venta no hay propiamente una causa que produzca pobreza en algunos y riqueza en otros.

De nuevo otro problema serio cuando se piensa que la desigualdad es siempre un caso de injusticia.

Es común entre quienes confunden a la desigualdad con la injusticia proponer siempre un remedio, el de la redistribución de la riqueza o bien el de la igualación de ingresos. Por ejemplo, los altos impuestos progresivos a los mayores niveles de ingreso o bien la confiscación práctica de las grandes herencias.

Este remedio, el de la redistribución de la riqueza lleva a otra simpleza la de suponer que los gobiernos son los agentes igualadores por excelencia. Otra idea infantil que supone que los gobernantes actuarán siempre de manera honesta y buscando sin excepción el bien ajeno.

En resumen la idea de que la desigualdad es equivalente a injusticia es un error, una falla de simplificación exagerada que siempre conduce a errores. Mi propuesta es la de olvidarnos de la desigualdad en general para poner nuestra atención en la desigualdad producida por la injusticia.

Es decir nuestro foco central está en la justicia y no en la desigualdad. Y más aún hacer a los gobiernos responsables centrales no de lograr igualdad sino de implantar eso que se llama Estado De Derecho es decir una sociedad justa lo que no necesariamente significa una sociedad de personas materialmente iguales.

Post Scriptum

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