igualdad

Los siguientes razonamientos pretenden demostrar que las políticas igualitarias crean mayor desigualdad. El ansia de implantar medidas dirigidas a corregir percepciones de desigualdad produce efectos que empeoran la situación que intentan resolver.

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Introducción

Es un efecto natural que los regímenes que buscan la igualdad como meta será el producir más desigualdad. Más de eso mismo que tratan de combatir.

Un ejemplo muy revelador es la protección del gobernante que persigue la igualdad de todos y termina siendo desigual él mismo.

El caso de la URSS

«A principios de 1952, el departamento y la casa de Stalin estaban protegidos por un personal de 335 miembros del personal de seguridad. Otros 73 atendieron sus necesidades no relacionadas con la seguridad. En total, 408 personas, que trabajan en turnos en varios sitios, se dedicaron a cuidar a Stalin». Khlevniuk, Oleg V. Stalin: New Biography of a Dictator (p. 23). Yale University Press. Kindle Edition.

¿Cuánto costaba esa seguridad del líder?

«En 1951, la remuneración promedio de los miembros del equipo de seguridad de Stalin (incluidos uniformes, viviendas, etc.) era de 5,300 rublos por mes, en un momento en que el salario mensual promedio en toda la Unión Soviética era de 660 rublos y el ingreso per cápita promedio de los trabajadores de granjas colectivas era aproximadamente 90 rublos por mes». Ibídem p. 25.

Lo que sucede en el fondo

Ese fue un régimen que buscaba la igualdad material como meta central. La realidad es que quien busca igualdad, material solamente, termina causando mayor desigualdad que la original que pretendía combatir.

Las políticas igualitarias crean mayor desigualdad por una razón inevitable. Ellas deben ser implantadas por alguien que debe ser irremediablemente desigual al resto.

El proceso de elevación de la desigualdad donde se busca la igualdad

La implantación de políticas igualitarias sigue un proceso, que explico a continuación, por el que su efecto no intencional es producir mayor desigualdad.

1. Nombramiento del gran redistribuidor

Para lograr la igualdad material de ingreso y riqueza, el primer paso obvio que debe darse es forzoso. No tiene escapatoria.

Alguien dentro de la sociedad, típicamente el gobierno, debe retirar recursos de los bolsillos de quienes tienen tienen más. Tiene que existir una autoridad con el suficiente poder para tomar de unos y dar a otros, y así alcanzar igualdad.

Y debe hacer eso sin atender otro criterio que el de «si tienes de más, te lo quitaré, para dárselo al que tenga menos». El monto exacto de ese «tener de más» o «tener de menos» queda a criterio del gran redistribuidor de riqueza.

Un poder gigantesco

El poder que es requerido por esa nueva función política, es colosal e inapelable. La función redistributiva será asignada a una o más personas que en la práctica dispondrán de los recursos de todos de manera discrecional y sin las limitaciones que supondría la división del poder.

Sería, al final de cuentas, la formalización de una dictadura cuya misión sea lograr la igualdad y que puede admitir diversas dosis de intensidad.

2. La acumulación de recursos en la autoridad

El más camuflado de los pasos que se siguen en la búsqueda de igualdad material es el segundo, por el que el gobierno lleva a sus arcones la riqueza retirada en el primer paso. Esto es inevitable.

El gobierno se convierte de facto en el rico más rico de todos y cae, por necesidad en la categoría de esos que «tienen de más». Una posición paradójica que suele ser íntegramente ignorada.

El gobierno adquiere así poder económico en una proporción mayor a la que tendría cualquiera de los billonarios a los que ha cobrado impuestos.

Y no solamente adquiere el gobierno un poder económico descomunal. Ese poder se suma al poder político, ese por el que dicta salarios mínimos, prohibiciones de alimentos, control de la educación, tribunales, reglamentaciones y mucho más.

El resultado es uno de total desigualdad económica y política, exactamente lo opuesto de lo que pretende. Una demostración clara de que las políticas igualitarias crean mayor desigualdad.

3. La redistribución de lo recolectado antes

La tercera de las etapas en un proceso de distribución de riqueza es, en teoría, el reparto del mismo monto tomado de los que «tienen más» entre esos que «tienen menos», como quiera que haya sido definido por el gobierno.

Este proceso de redistribución tiene características propias.

Merma de recursos

Ese monto recolectado no se redistribuye realmente en su totalidad. Esa cantidad sufre disminuciones por causa de costos de recolección y reparto, y por causas de corrupción.

Los recursos se manejarían con el descuido y la ineficiencia naturales de los gobiernos. Y eso sin considerar las oportunidades de corrupción de gobernantes que no son mejores al resto.

Más. como en el caso de Stalin, la justificación de dedicar recursos cuantiosos para la atención de quienes son los grandes redistribuidores.

Más dádivas que redistribución

Lo importante, sin embargo, es otra situación: buena parte del monto recolectado no va a los bolsillos de los que «tienen menos», sino que permanece en las arcas del gobierno.

Es decir, el gobierno crea una desigualdad económica mayor a la inicial que pretendía combatir. No reparte esos recursos mermados tanto como los conserva en sus arcas.

Una parte sustancial que queda en manos del gobierno se usa, generalmente con ineficiencia, para proveer servicios que da a los que «tienen menos».

Eso significa que el gran redistribuidor reparte los recursos gota a gota, poco a poco, a su criterio entre quienes han seleccionado como objeto de su cuidado. El reparto no es «de una vez», sino en abonos o parcialidades condicionadas.

Un sistema que crea clientelismo y dependencia del ciudadano. Las políticas igualitarias crean mayor desigualdad porque ahora el ciudadano se vuelve sumiso al gran redistribuidor. Quien «tiene más» le teme y «tiene menos» es sumiso a él.

Las políticas igualitarias crean mayor desigualdad, resumen

Las políticas redistributivas de ingresos y riqueza tienen tres efectos según lo visto antes:

  1. Producen más desigualdad material que la original que pretendían solucionar,
  2. Desperdician recursos limitados que podrían haber sido usados más productivamente y
  3. Acumulan un poder excesivo en el gobierno, lo que lleva a abusos de poder.

Recuerde que Stalin usó buena parte del dinero que recibía en sí mismo.


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Un ejercicio mental

El día siguiente de la total redistribución

¿Qué pasa después, en la mañana del día siguiente? El día anterior se redistribuyó toda la riqueza del mundo entre todos sus habitantes.

Cada uno terminó con unos 13.000 dólares. ¿Qué sucede al día siguiente? Una familia de cuatro despertó esa mañana con 52,000 dólares depositados en una cuenta de banco.

Supongamos que todo gracias a la aprobación universal del la solución de la ONU que exigió el reparto igualitario de los recursos mundiales (con excepción de los recursos propios de la ONU que se decretaron como excepcionales).

¿Qué sucede ahora?

Esta es la pregunta que debe hacerse a quienes proponen políticas distributivas de riqueza e ingresos. Presupongan ellos que ya se realizó su propuesta, que es una realidad y que pudo hacerse de inmediato. Ahora todos son realmente iguales en riqueza.

Ahora es el día siguiente y es una realidad el total reparto de riqueza y recursos. Todos los habitantes del planeta tienen la misma cantidad de dinero.

Si se piensa que poco o nada ha pasado que impida seguir con la vida anterior pero ahora con un mayor ingreso y patrimonio, debe pensarse de nuevo. Si se cree que la gente irá a su trabajo, el que tenía antes, se encontrarán con que su empleo ya no existe.

Las empresas tuvieron que ser liquidadas para poder repartir los recursos y los productos que existen son los producidos hasta el día anterior al reparto de riqueza.

No se ha fabricado nada más a partir de ese día. La gente tendrá mucho dinero en su bolsillo, pero no tendrá bienes que comprar, excepto los ya existentes.

Las políticas igualitarias no solamente crean mayor desigualdad, también producen desorden económico y con ello, miseria.

La situación provocará que quienes se den cuenta del problema comiencen a tener iniciativas asociándose con otros para producir lo que hace falta.

De regreso al punto de partida

Con el tiempo se regresará a la situación anterior de desigualdad material. Tendrán más quienes más trabajen y sean más emprendedores; menos quienes menos se esfuercen y trabajen.

De regreso a la situación original que quiso corregirse, podrá de nuevo surgir la idea de redistribuir de nuevo los recursos para lograr la igualdad material.

Querer mantener la igualdad de posesiones requeriría otra intervención del gran redistribuidor.

La real riqueza no es distribuible

¿Por qué al día siguiente de la redistribución total de la riqueza las cosas cambiaron tanto?

Porque la riqueza no es lo que creyeron que era los proponentes de su reparto. No es una cantidad en efectivo que tienen algunas personas en una bóveda al estilo de Rico McPato (Scrooge McDuck).

Si alguien como Jeff Bezos (Amazon) tiene más de 70,000 millones de dólares, vale la pena recordar que esa cantidad no se encuentra en efectivo en su caja fuerte; tampoco está en una cuenta de cheques, ni en una de ahorros.

La inmensa mayoría de esa fortuna está en activos fijos, empresas y sus instalaciones y que son las que proveen bienes y servicios que satisfacen necesidades y dan empleos. Y este pequeño detalle se olvida con frecuencia.

¿Cómo reparte usted la fortuna de Bezos, o la de Mark Zuckerberg, o la de cualquier otro considerado rico? Si la quiere repartir en efectivo, tendrá que vender la empresa y eso provocará que el comprador sea ahora el rico nuevo a quien se le tenga que comprar la empresa para repartir otra vez el dinero…

O pueden repartirse las acciones de Amazon y Facebook entre todos, las que al día siguiente serían de nuevo compradas y vendidas según deseos de la gente para generar otra situación de desigualdad.

Y lo peor, la causa de la riqueza son los talentos personales y ellos son imposibles de redistribuir. ¿Como hacer repartido el talento de S. Jobs?

Y unas cosas más para el interesado…

Conviene ver alguna de estas columnas:

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[La columna fue revisada en 2020-08]