Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Buenas Noticias
Eduardo García Gaspar
15 septiembre 2003
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es un rasgo muy humano el hablar con los demás. Si usted, por ejemplo, ha visto una buena película, se sentirá muy bien cuando la recomienda a otras personas. E

s una acción que comparte con otros lo que uno considera bueno. Decir, “oye, el otro día vi la película de Nemo, la del pescado, y está excelente”, es algo natural.

Es parte de nuestra inevitable forma de ser. Igual sucede cuando uno acude a un restaurante que es bien calificado. Cuando eso pasa, todas las personas tienen ganas de compartir ese dato con los demás. Así nos comportamos, así nos compartimos.

Hablamos de los libros que nos han gustado, de los lugares que hemos visitado, de los discos que compramos, de los programas de televisión que vemos, de los columnistas que leemos.

Deseamos que los demás conozcan las buenas noticias que tenemos en lo personal. Esa es la esencia de muchas profesiones, como la de compositores, pintores y artistas, el querer decir algo a los demás.

Tomo por un hecho que parte de nuestra naturaleza humana se define en relación a los demás, a quienes vemos como merecedores de nuestra comunicación, de lo que sabemos. Y el dar buenas noticias es algo que deseamos y hacemos obedeciendo a nuestra esencia.

Vayamos ahora un paso más allá. Suponga usted que tiene una gran noticia, de verdad buena, de enorme beneficio para quienes le rodean e incluso para quienes usted no conoce.

¿No sería natural que usted actuara para lograr que esa buena nueva fuera conocida por los demás? Definitivamente sí. Cuanto más grande es la noticia mejor.

Otro ejemplo, todas esas comunicaciones que se han dado respecto a tener a Marte a plena vista: un montón de correos, conversaciones, consejos y demás.

Si esa buena nueva que usted tiene se refiere a la salvación de las almas de las personas en el mundo futuro, es natural que esa tendencia natural humana sea irresistible y lógica. Tal es la razón de las misiones de las iglesias.

Toda religión que cree poseer la buena noticia de la salvación eterna va a moverse para comunicarla… sin remedio, lo va a hacer siguiendo ese mismo instinto que el resto de los humanos tenemos para compartir con otros el conocimiento de la última buena película que hemos visto.

Hay excepciones, desde luego, pero esa es la tendencia habitual. De aquí surge una situación interesante.

¿Debe permitirse esa acción misionera de las iglesias? Claramente sí, pues negarla sería como prohibirle a usted recomendar a sus amigos el preparar una receta muy especial que usted conoce y quiere compartir.

¿Hay iglesias a las que se les debe prohibir el hacer misiones? Ninguna, excepto a aquellas cuyos valores violen los valores humanos (por ejemplo, hacer sacrificios humanos, o matar a los infieles).

Es decir, si una iglesia Mormona establece un templo en una parte de una ciudad, cumpliendo con todos sus requisitos de ubicación, no hay manera de que, por ejemplo, los católicos que allí viven lo puedan prohibir.

Y si ellos lo intentan, estarían atacando las bases de sus propias misiones, pues se podría justificar el impedimento a las misiones católicas en las partes del mundo donde ellos no son mayoría. El gran principio a aplicar es el de la tolerancia, permitiendo las misiones de las religiones, de todas ellas.

Sin embargo, la tolerancia tiene un límite, cosa que no es admitida fácilmente. Y los límites de esa tolerancia no son claros. Es obvio el no permitir una iglesia que basa su culto en el sacrificio de infantes, porque eso va contra el valor de la vida humana. Pero, ¿qué pasa si alguna iglesia miente sobre las creencias de otra y así la ataca?

La cuestión ya no es tan clara.

Lo mismo, ¿qué pasa si el ministro de una religión no quiere que cerca de su templo se establezca el templo de otra religión? Las cosas se empiezan a nublar en un gris espeso. Estos son los asuntos que hacen fascinante a la vida, el encontrar soluciones a problemas que se viven en pleno.

La guía está allí, para solucionar el asunto, pero la aplicación principios no es sencilla, pues mil detalles oscurecen la solución. Supongo que de esto está formada nuestra vida y todo sea parte de la co-creación que Dios nos ha encargado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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