Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Irrelevancia Irresistible
Eduardo García Gaspar
29 julio 2005
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Existe, me parece incuestionable, una extraña fascinación por lo irrelevante. Cuando menos prioritario y más trivial es un tema, mayor es el atractivo que ejerce sobre muchas personas.

De entre todos los asuntos, los menos prioritarios son casi siempre los más atendidos. Recuerdo el caso de una persona. Un alto ejecutivo de una empresa quien padecía esta dolencia.

Los asuntos de real importancia eran dejados de lado, ignorados totalmente, para dedicar gran esfuerzo y atención a las cosas más baladíes y de menor consecuencia. No era que trabajara menos. Trabajaba mucho, pero lo hacía con los asuntos de menor relevancia.

El gobierno mexicano parece estar infestado de personas con esa dolencia mental.

La más reciente muestra de esto fue una discusión de días dedicados al tema de la compra de ropa por parte de la primera dama del país. Hubo análisis en los medios de comunicación, entrevistas de las partes acusadoras y declaraciones de esa mujer y su portavoz. Se pidió una investigación del poder legislativo.

Y desde luego, los medios que creen que reportar noticias es hablar de estos temas, dieron rienda suelta a sus juveniles inquietudes. No es la primera vez que esto sucede.

Se han dedicado buenas cantidades de tiempo y trabajo a resolver asuntos de seguridad nacional, como la compra de toallas para los baños de la casa del presidente, el costo de la ropa del alcalde de la capital mexicana y temas similares.

Cuando esto sucede, desde luego los opositores realizan una cargada política y los acusados se defienden como pueden, con algunos medios ocupándose del asunto como si se tratara de una cuestión vital para el país.

La consecuencia inevitable de eso es el descuido del resto de las cuestiones. Cuando algún legislador se dedica a contar cuántos vestidos Chanel o Valentino tiene la primera dama, ese tiempo ya no es dedicado a, quizá, analizar una propuesta de simplificación fiscal o realizar propuestas para solucionar el problema de la baja calidad de la educación pública en México.

Hay que contar esos vestidos, hay que aceptar la invitación a entrevistas de radio, hay que hacer llamadas, hay que leer la reacción del enemigo… La fascinación por lo irrelevante puede dar la impresión de ser una enfermdad involuntaria, contraída quizá por la transmisión de un mosquito portador de virus mutados que abundan en las oficinas de gobierno.

No, no es una enfermedad involuntaria, sino todo lo contrario. Es una decisión propia y consciente, que hace al político preferir atender lo escasamente prioritario por encima de lo realmente importante. El político, digo, conscientemente selecciona los temas de menor relevancia para dedicarles toda su atención porque ellos representan el menor riesgo para su carrera y así puede sobrevivir más tiempo en su profesión.

Un caso claro es el del alcalde de la Ciudad de México, que desatiende las funciones de seguridad y las de justicia, para dedicarse en cuerpo y alma a construir y dar limosnas. Aplicar la ley es mucho más riesgoso que hablar del derecho a la alimentación de los ancianos. ¿Para qué meterse en problemas?

En México, como en muchas otras partes, tenemos una buena lista de pendientes y cosas por hacer en áreas que requieren actualización urgente: producción y distribución de energía, rediseño de leyes fiscales, cambios de disposiciones laborales, aplicación de justicia y renovación policiaca, registro de propiedad, agua, procesos burocráticos, bancos, telecomunicaciones, mejora de calidad educativa, reforma de Estado, solución a problemas de pensiones…

Y ante esta impresionante lista de temas pendientes surge con un ímpetu arrollador una serie de ataques y defensas al respecto de menos de 30 mil dólares que la esposa del presidente Fox ha gastado en vestidos desde el primer año de su administración de acuerdo a una partida presupuestal aprobada.

Es un caso que sin duda saldría en la versión política de Ripley. Pero insisto. Los gobernantes no son tontos. Si se dedican a los asuntos de menor consecuencias es por la razón que he mencionado: ocupándose de lo menos relevante se tienen menores riesgos profesionales que atendiendo los asuntos de real trascendencia.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras