¿Qué es estado de derecho? Su definición, su contrario y la necesidad de tenerlo para prosperar. Características, elementos, propósitos y fines.

Estado de derecho, su contrario

Hace tiempo leí una buena idea, una definición de lo contrario de estado de derecho. Es lo opuesto a la famosa frase de Luis XIV, «el estado soy yo».

Hasta aquí se tiene la idea de qué no es un estado de derecho. No es un sistema de gobierno en el que se depende de la voluntad de una persona o grupo de ellas que actúan de acuerdo a su capricho.

Estado de derecho es lo contrario a la imposición de la voluntad de una o más personas.

Trabajando la idea un poco más a fondo, se tiene a un estado de derecho como contrario a la arbitrariedad potencial que existe en la centralización del poder gubernamental en unos pocos.

Freno a abusos de autoridad

Concuerda así con el objetivo básico de la democracia. A ella Montesquieu la consideró como un arreglo gubernamental que persigue evitar abusos de autoridad.

La mención de abusos, por su parte, implica la existencia de ciudadanos que poseen derechos. Solamente podría abusarse de la persona si a ella se le reconocen derechos.

Yendo aún más a fondo, debe concluirse que bajo esa mentalidad, la persona es reconocida como anterior al gobierno mismo.

Antes de la existencia del estado, existe la persona y ella tiene derechos que el gobierno reconoce y no debe violar. Si los derechos son respetados, se está en un estado de derecho, y viceversa.

(Abro un paréntesis para señalar que aquí me refiero a derechos en la acepción primaria del término. No en la distorsión que los derechos han sufrido con la adición de derechos llamados de segunda y tercera generación, los que fomentan un gobierno grande y que no respeta la idea del estado de derecho.

Los derechos son reconocidos por el gobierno, y no son creados por él; la diferencia es delicada y neurálgica. En un estado de derecho, la autoridad reconoce que las personas, sus ciudadanos, son seres libres, racionales y con potencial para tomar sus propias decisiones aceptando las consecuencias de sus actos).

Estado de derecho contra abusos de autoridad

Un ser de ese calibre y con esas cualidades debe ser respetado, lo que en un estado de derecho se entiende como la imposibilidad de sufrir abusos de poder por parte de la autoridad.

El gran tema de un estado de derecho es el de evitar abusos de autoridad. Lograr eso es posible siguiendo el mecanismo de la democracia.

La división del poder en las tres funciones de sobra conocidas, pero también su división federal y la realización de elecciones periódicas.

Los pesos y contrapesos de un gobierno así son herramientas prácticas en contra de abusos posibles de un gobierno, una institución que por naturaleza acumula tal cantidad de poder que merece ser ampliamente vigilada y acotada.

Estado de derecho limita el poder

Los gobiernos por su esencia misma poseen un poder desmedido con respecto al de otras instituciones. Por esta causa es que deben ser observados acuciosamente para impedir sus excesos.

La consecuencia de un estado de derecho es amplísima y baña a toda la sociedad con un sentimiento de confianza. El ciudadano sentirá que no está sujeto a la veleidad, ni a la inconstancia de una autoridad poderosa que en cualquier momento puede afectarle negativamente.

Esta confianza es causa central de prosperidad general. Es obvio que un estado de derecho es propicio al avance del bienestar de sus ciudadanos.

Muy importante es la cualidad del estado de derecho que se expresa en su nombre. Una nación gobernada por leyes que reconocen derechos personales y que son aplicadas a todos por igual.

Se trata de una nación de leyes y de instituciones cimentadas en los derechos de los ciudadanos. Lo opuesto a la imposición unilateral de la voluntad de quien sea que ocupe los puestos gubernamentales.

A esto debe añadirse que el estado de derecho es contrario a las esperanzas que en muchas ocasiones tienen los ciudadanos de encontrar al gobernante ideal que salve a la sociedad de todos sus problemas. Los gobernantes, se piensa en la idea del estado de derecho, son humanos y no superiores a otros.

Enfoque a la persona individual

Un estado de derecho, puede inferirse de lo anterior, es uno focalizado en la persona y coloca a los gobiernos al servicio de sus ciudadanos.

El gobierno es entendido como una institución que sirve al ciudadano. Lo contrario de las ideas anteriores de gobiernos sustentados en el derecho divino, el dominio militar, la voz del pueblo, la conciencia de clase, la superioridad racial. O cualquier otro pretexto para imponer los dictados de la autoridad en la persona.

Un estado de derecho, por tanto, es contrario a las concepciones políticas sustentadas en la existencia de una ideología a implantarse desde arriba al estilo del fascismo o del comunismo. En ellos una elite llega al poder y deja de servir al ciudadano para imponer su ideología.

Yendo algo más a fondo. No se impone la utopía gubernamental, sino que se crean las circunstancias que hagan posible las utopias propias de cada ciudadano, decididas por él mismo.

Un obstáculo viejo del estado de derecho lo eran las monarquías basadas en el derecho divino que justificaba la aceptación obligatoria de los mandatos del rey.

En los tiempos actuales, existe otro obstáculo similar para el estado de derecho. Es el estado de bienestar y que, por definición, presupone que el ciudadano es incapaz de valerse por sí mismo. Por eso, el gobierno toma a su cargo el cuidado del ciudadano desde que nace hasta que muere, con lo que asume un poder muy propenso a ser mal usado y excesivo.

Estado de derecho, en resumen…

El estado de derecho, por todo lo visto antes, parte obligadamente de una idea acerca de las personas como seres humanos dignos de respeto y capaces.

Todos, sin excepción, dignos de ese respeto que tiene como cimiento la aceptación de una serie de cualidades humanas, como raciocinio y libertad, que le hacen acreedor a derechos esenciales, derivados de esa naturaleza.

Si no fuera así, un estado de derecho no tendría razón de existir y el totalitarismo sería perfectamente admisible.

La consecuencia es de largo alcance. Aceptar esos derechos equivale a aceptar la existencia de valores absolutos y no relativos, como el respeto de la propiedad privada, de la libertad humana. Y, también, notablemente de normas éticas absolutas que consideran el deber ser de un gobierno.

De manera positiva, de acuerdo con eso, un estado de derecho es uno que facilita la acción humana, protegiendo a las personas y sus posesiones de ataques de terceros, incluyendo los del gobierno y dejando un amplio campo de libertad a los ciudadanos.

¿Qué es estado de derecho? Donde el gobierno y sus acciones son guiadas por el respeto a las leyes y las instituciones. Y ellas emanan de los derechos y obligaciones naturales de la persona. Las leyes y las instituciones ponen límites a los potenciales abusos del poder gubernamental.

Estado de derecho, definido

Lo anterior hace comprensible esta definición:

«[…] un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente, se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos. Asimismo, exige que se adopten medidas para garantizar el respeto de los principios de primacía de la ley, igualdad ante la ley, separación de poderes, participación en la adopción de decisiones, legalidad, no arbitrariedad, y transparencia procesal y legal» un.org

Y también, esta otra:

«El Estado de derecho es un modelo de orden para un país por el cual todos los miembros de una sociedad (incluidos aquellos en el gobierno) se consideran igualmente sujetos a códigos y procesos legales divulgados públicamente […] Cualquier medida o acción debe estar sujeta a una norma jurídica escrita y las autoridades del Estado están limitadas estrictamente por un marco jurídico preestablecido que aceptan y al que se someten en sus formas y contenidos. Por lo tanto, toda decisión de sus órganos de gobierno ha de estar sujeta a procedimientos regulados por ley y guiados por absoluto respeto a los derechos». es.wikipedia.org

[La columna fue revisada en 2019-07]

Más sobre el qué es un estado de derecho y su significado

Las leyes de un estado de derecho

23 agosto, 2010

Propósito

Mi intención en lo que sigue es precisar las condiciones de lo que se ha llamado Estado de Derecho —el denominado Rule of Law en inglés.

La connotación de su significado lleva a una idea central, la de un régimen en el que se evitan los abusos de poder y se respetan los derechos personales.

Derechos personales en el sentido puro y ortodoxo de libertades humanas —no en el sentido prostituido de pseudo-derechos de diversas generaciones que ha popularizado en populismo político.

Las leyes de un estado de derecho

Un Estado de Derecho es un arreglo social en el que se respetan las libertades de los ciudadanos y que incluye principios como los siguientes especialmente referidos a las leyes.

Autoridad legítima

Las leyes, en un estado de derecho, son promulgadas por una autoridad legítima, es decir, reconocida como tal por sus mismos ciudadanos.

Lo que en el caso de una democracia es obvio: el gobierno formado por las personas que ganaron las elecciones.

Buenas leyes

Las leyes promulgadas son claras, comprensibles y consistentes entre sí.

Esto exige leyes justas, simples, no numerosas, que puedan ser entendidas aún por los ciudadanos menos preparados y que no sean incongruentes entre sí.

Moral superior

En un estado de derecho, las leyes promulgadas son consistentes y respetuosas de principios morales superiores a ellas.

Y que están contenidos en ideas sencillas sobre justicia, igualdad y sentido común. Es decir, principios constantes que están contenidos en la conciencia de todo ser humano.

Las leyes promulgadas no contienen retroactividad. Es decir, son aplicables a situaciones futuras, no pasadas, lo que es causa de confianza en el futuro.

Estabilidad y confianza

Las leyes promulgadas son estables, haciendo posible la confianza en un futuro también estable.

Es decir, el Estado de Derecho repudia vaivenes legales y modificaciones severas continuas. Más vale una ley imperfecta estable que cambios continuos en ella buscando la perfección, lo que es imposible.

Universalidad de aplicación

Las leyes promulgadas son aplicables a todos son excepción —donde el elemento clave es que también los gobernantes también están sujetas a ellas.

Las leyes promulgadas son aplicadas de manera consistente por los jueces y tribunales —lo que evita vaivenes en sentencias legales.

División de poder

Las leyes, en un estado de derecho, confirman la separación de los poderes gubernamentales de acuerdo con funciones y responsabilidades.

Esto evita la concentración del poder y minimiza los posibles abusos de autoridad.

Sentido práctico

Las leyes son prudentes y prevén efectos colaterales indeseables que puedan tener. Es decir, antes de la emisión de las leyes es una responsabilidad de los legisladores estudiar la posibilidad de consecuencias no intencionales de las leyes propuestas.

Las leyes, además, deben ser posibles de aplicar en la realidad.

La persona individual

En un estado de derecho, las leyes deben tener como eje central a la persona humana, considerada en su individualidad.

Es decir, el sujeto de las leyes es la persona y jamás colectividades de ningún tipo. Las leyes se aplican a personas, no a sectores.

Papel del gobierno

Las leyes deben considerar que el gobierno es una entidad necesaria, cuya responsabilidad primaria es la protección de las libertades individuales de todos los ciudadanos por igual.

No deben hacer distinción alguna por causa de raza, creencias, ingresos, educación, sexo y demás. Es decir, las leyes que permiten al gobierno ir más allá de ese objetivo deben considerarse excesivas formas de acumulación de poder indebido.

Cultura cívica ciudadana

Los ciudadanos, en un estado de derecho, poseen un mínimo razonable de creencias y valores políticos, que les hace posible reconocer posibilidades de abuso de poder del gobierno y con capaces de manifestar su desacuerdo civilmente.

Me refiero a una población que no sea fácilmente manipulada ni engañada por populistas.

[La columna fue revisada en 2019-07]