estado de derecho

¿Qué es estado de derecho? Su definición, su contrario y la necesidad de tenerlo para prosperar. Características, elementos, propósitos y fines. Un régimen destinado a defender libertades y evitar abusos de poder.

Primero, su contrario

Estado de derecho es lo opuesto a la famosa frase de Luis XIV, «el estado soy yo».

No es un sistema de gobierno en el que se depende de la voluntad de una persona o grupo de ellas que actúan de acuerdo a su capricho.

Es lo opuesto al presidencialismo, al despotismo ilustrado, al totalitarismo, al absolutismo político.

Estado de derecho es lo contrario a la imposición de la voluntad de una o más personas.

Un estado de derecho es lo opuesto a la arbitrariedad que existe en la centralización del poder gubernamental en unos pocos que ejercen el poder a su capricho.

Definición de estado de derecho

El concepto está razonablemente explicado así:

«[…] un principio de gobernanza en el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente, se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos». un.org

El mismo significado esencial se ha definido así:

«El estado de derecho implica que cada persona está sujeta a la ley, incluidas las personas que son legisladores, encargados de hacer cumplir la ley y jueces. Cualquier medida o acción debe estar sujeta a una norma jurídica escrita y las autoridades del Estado están limitadas estrictamente por un marco jurídico preestablecido que aceptan y al que se someten en sus formas y contenidos». es.wikipedia.org

En otras palabras, corresponde a un régimen bajo el imperio de la ley que a todos aplica por igual, incluyendo al gobernante. No es ya el gobernante cuya voluntad es ley, sino el régimen de leyes aprobadas.

Características y propósitos

Dentro del significado contenido en las definiciones anteriores, se encuentran los siguientes elementos.

1. Freno a abusos de autoridad

El estado de derecho previene abusos de poder por parte del gobernante. En la situación que se pretende corregir, la palabra del gobernante se convierte en mandato obligatorio aplicado por la fuerza.

En una situación de estado de derecho, el gobernante mismo está obligado a obedecer a la ley, incluso en contra de su voluntad —y todos los demás por igual.

Concuerda así con el objetivo básico de la división del poder. A ella Montesquieu la consideró como un arreglo gubernamental que persigue evitar abusos de autoridad.

2. Personas libres con derechos

La mención de abusos, por su parte, implica la existencia de ciudadanos que poseen derechos. Solamente podría abusarse de la persona si a ella se le reconocen derechos.

Yendo aún más a fondo, debe concluirse que bajo esa mentalidad, la persona es reconocida como anterior al gobierno mismo.

Antes de la existencia del estado, existe la persona y ella tiene derechos que el gobierno reconoce y no debe violar. Si los derechos son respetados, se está en un estado de derecho, y viceversa.

Los derechos son reconocidos por el gobierno, y no son creados por él; la diferencia es delicada y neurálgica.

En un estado de derecho, la autoridad reconoce que las personas, sus ciudadanos, son seres libres, racionales y con potencial para tomar sus propias decisiones aceptando las consecuencias de sus actos.

Estado de derecho su razón de ser

El gran sentido de un estado de derecho es el de evitar abusos de autoridad. Lograr eso es posible, en parte, siguiendo el mecanismo de la democracia. Pero eso no es suficiente

Debe existir también la división del poder en las tres funciones de sobra conocidas, pero también su división federal y la realización de elecciones periódicas.

Y lo que el estado de derecho añade en concreto, el concepto de república, un límite a la voluntad desbordada de la mayoría y que se encuentra en la aplicación de leyes justas.

Los pesos y contrapesos de un gobierno así son herramientas prácticas en contra de abusos posibles de un gobierno, una institución que por naturaleza acumula tal cantidad de poder que merece ser ampliamente vigilada y acotada.

Estado de derecho produce prosperidad

Los gobiernos por su esencia misma poseen un poder desmedido con respecto al de otras instituciones. Por esta causa es que deben ser observados acuciosamente para impedir sus excesos y dejar en libertad al ingenio humano.

La consecuencia de un estado de derecho es amplísima y baña a toda la sociedad con un sentimiento de confianza. El ciudadano sentirá que no está sujeto a la veleidad, ni a la inconstancia de una autoridad poderosa que en cualquier momento puede afectarle negativamente.

Esta confianza es causa central de prosperidad general. Es obvio que un estado de derecho es propicio al avance del bienestar de sus ciudadanos.

Enfoque a la persona individual

Un estado de derecho, puede inferirse de lo anterior, es uno focalizado en la persona y coloca a los gobiernos al servicio de sus ciudadanos.

El gobierno es entendido como una institución que sirve al ciudadano. Lo contrario de las ideas anteriores de gobiernos sustentados en el derecho divino, el dominio militar, la voz del pueblo, la conciencia de clase, la superioridad racial. O cualquier otro pretexto para imponer los dictados de la autoridad en la persona.

Un estado de derecho, por tanto, es contrario a las concepciones políticas sustentadas en la existencia de una ideología a implantarse desde arriba al estilo del fascismo o del comunismo. En ellos una elite llega al poder y deja de servir al ciudadano para imponer su ideología.

Yendo algo más a fondo. No se impone la utopía gubernamental, sino que se crean las circunstancias que hagan posible las utopias propias de cada ciudadano, decididas por él mismo.

Un obstáculo viejo del estado de derecho lo eran las monarquías basadas en el derecho divino que justificaba la aceptación obligatoria de los mandatos del rey.

En los tiempos actuales, existe otro obstáculo similar para el estado de derecho. Es el estado de bienestar y que, por definición, presupone que el ciudadano es incapaz de valerse por sí mismo.

Por eso, el gobierno toma a su cargo el cuidado del ciudadano desde que nace hasta que muere, con lo que asume un poder muy propenso a ser mal usado y excesivo.

Estado de derecho, en resumen…

El estado de derecho, por todo lo visto antes, parte obligadamente de una idea acerca de las personas como seres humanos dignos de respeto y capaces.

¿Qué es estado de derecho? Donde el gobierno y sus acciones son guiadas por el respeto a las leyes y las instituciones. Y ellas emanan de los derechos y obligaciones naturales de la persona. Las leyes y las instituciones ponen límites a los potenciales abusos del poder gubernamental.


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Y unas pocas cosas más…

Debe verse:

Las funciones esenciales del gobierno

Otras ideas relacionadas:

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Notas sobre las leyes de un estado de derecho

Un Estado de Derecho es un arreglo social en el que se respetan las libertades de los ciudadanos y que incluye principios como los siguientes especialmente referidos a las leyes.

1. Autoridad legítima

Las leyes, en un estado de derecho, son promulgadas por una autoridad legítima, es decir, reconocida como tal por sus mismos ciudadanos. Lo que en el caso de una democracia es obvio: el gobierno formado por las personas que ganaron las elecciones.

2. Buenas leyes

Las leyes promulgadas son claras, comprensibles, eficientes y consistentes entre sí. Esto exige leyes justas, simples, no numerosas, que puedan ser entendidas aún por los ciudadanos menos preparados y que no sean incongruentes entre sí.

3. Moral superior

En un estado de derecho, las leyes promulgadas son consistentes y respetuosas de principios morales superiores a ellas.Y que están contenidos en ideas sencillas sobre justicia, igualdad y sentido común. Es decir, principios constantes que están contenidos en la conciencia de todo ser humano.

4. Estabilidad y confianza

Las leyes promulgadas son estables, haciendo posible la confianza en un futuro también estable. Es decir, el Estado de Derecho repudia vaivenes legales y modificaciones severas continuas. Más vale una ley imperfecta estable que cambios continuos en ella buscando la perfección, lo que es imposible.

5. Universalidad de aplicación

Las leyes promulgadas son aplicables a todos son excepción —donde el elemento clave es que también los gobernantes también están sujetos a ellas. Las leyes promulgadas son aplicadas de manera consistente por los jueces y tribunales —lo que evita vaivenes en sentencias legales.

6. División de poder

Las leyes, en un estado de derecho, confirman la separación de los poderes gubernamentales de acuerdo con funciones y responsabilidades. Esto evita la concentración del poder y minimiza los posibles abusos de autoridad.

7. Sentido práctico

Las leyes son prudentes y prevén efectos no intencionales indeseables que puedan tener. Es decir, antes de la emisión de las leyes es una responsabilidad de los legisladores estudiar la posibilidad de consecuencias no intencionales de las leyes propuestas. Las leyes, además, deben ser posibles de aplicar en la realidad.

8. La persona individual

En un estado de derecho, las leyes deben tener como eje central a la persona humana, considerada en su individualidad. Es decir, el sujeto de las leyes es la persona y jamás colectividades de ningún tipo. Las leyes se aplican a personas, no a sectores.

8. Papel del gobierno

Las leyes deben considerar que el gobierno es una entidad necesaria, cuya responsabilidad primaria es la protección de las libertades individuales de todos los ciudadanos por igual.

No deben hacer distinción alguna por causa de raza, creencias, ingresos, educación, sexo y demás. Es decir, las leyes que permiten al gobierno ir más allá de ese objetivo deben considerarse excesivas formas de acumulación de poder indebido.

Cultura cívica ciudadana

Los ciudadanos, en un estado de derecho, poseen un mínimo razonable de creencias y valores políticos, que les hace posible reconocer posibilidades de abuso de poder del gobierno y con capaces de manifestar su desacuerdo civilmente.

Me refiero a una población que no sea fácilmente manipulada ni engañada por populistas.

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[Actualización última: 2020-08]