Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Democracia no Basta
Eduardo García Gaspar
14 abril 2005
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Si me baso en la experiencia mexicana con la democracia y en lo que he leído de otras partes de América Latina, debo concluir que la democracia ha sido exagerada. En términos de marketing ella ha sido sobre-vendida, lo que está causando problemas serios en esas partes del mundo.

El sistema democrático se ha planteado mal, como un procedimiento bajo el que es posible seleccionar a los mejores gobernantes y por el que la voluntad de la mayoría es algo sacrosanto.

Se piensa que la democracia es la selección de los mejores gobernantes por medio del voto. Y, por si esto fuera poco, se ha creído que la democracia es una garantía para el desarrollo. Eso es falso.

La voluntad mayoritaria no es salvaguardia para la elección del mejor gobernante, de lo que hay pruebas contundentes y, además, la voluntad mayoritaria no es sagrada ni debe imponerse en los demás. En realidad, la democracia es mucho más el respeto a las minorías que la obediencia a las mayorías.

Digo que la mala venta de la democracia ha servido para dar vía libre a demagogos que se sienten la encarnación de los deseos del pueblo. La democracia es parte de un paquete que viene con otros componentes y que sin ellos no funciona.

A la democracia debe acompañar un sistema liberal de mercados abiertos y de escasa intervención estatal, en el que las personas posean la libertad de entrar y salir de los mercados a su conveniencia.

Igualmente, debe ser acompañada por un estado de derecho, donde la ley impere y las personas perciban que no serán objeto de abusos por parte de nadie. Por esto, es contradictoria la idea de una democracia y al mismo tiempo una política económica socialista.

No es congruente que el ciudadano posea el poder de votar por cualquiera al mismo tiempo que no pueda tener la misma libertad en sus decisiones económicas.

También es incongruente la idea de democracia y al mismo tiempo el Estado Benefactor. La democracia, además, va mucho más allá de la primitiva idea de ser sólo el poder elegir gobernantes. La democracia, bien entendida, es un sistema de fragmentación del poder para evitar abusos de autoridad, como desde el inicio lo escribió Montesquieu.

Y es ella un sistema que actúa como un seguro en contra de gobernantes malos, como lo propuso Popper.

La democracia no es la elevación de las mayorías al rango de voluntad general sagrada como lo sugirió Rousseau… y si se intenta, las cosas saldrán mal.

Visto de otra manera, tenemos un problema en América Latina y ése es el entendimiento incompleto de la democracia como un mero sistema de elección por mayoría de los gobernantes. A la explicación de la democracia que tenemos le faltan al menos dos componentes: la libertad económica y el estado de derecho. Más, desde luego, la libertad de expresión y de creencia. Sin esos elementos, la democracia que decimos tener no lo es en realidad.

Lo que se tiene, cuando esos elementos adicionales faltan, es un disfraz. Tenemos demagogia enmascarada de democracia, o populismo, o como usted le quiera llamar… pero democracia no. Es que todo es una cuestión de coherencia. Si se es libre para elegir a un gobierno no tiene lógica el tener limitada la libertad de trabajo.

Las inconsistencias tienen su costo y ese precio es el subdesarrollo. Mientras no se comprenda esta idea completa de la democracia, nuestra mala versión es una oportunidad para darle entrada a gobiernos de vocación populista y demagógica, que buscan su legitimidad en la votación mayoritaria creyendo que ella es la sagrada voluntad general de la nación.

Y como, por esta razón, la democracia en su versión incompleta no traerá prosperidad, terminaremos desilusionados con ella. Esa desilusión abrirá puertas aún más amplias a más mesías políticos que se crean redentores sociales y salvadores de los pobres.

No es un bonito panorama, pero tiene solución y ella es el entender que la democracia es libertad, que lo que se debe defender no es a la democracia, sino a la libertad en todos los terrenos y bajo un estado de derecho confiable.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “La Democracia no Basta”
  1. Armando Palacios Lárraga Dijo:

    … La democracia que vivimos en México es la de los partidos políticos, todos ellos con mayor o menor índice de corrupción, en donde sólo ellos pueden hacer política. Nosotros, los ciudadanos apartidistas no podemos proponer candidatos. Entonces, por principio, en México no hay democracia, porque en la electoral..





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