Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Mochila Izquierda
Eduardo García Gaspar
26 mayo 2006
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En dos ocasiones distintas, muy separadas en el tiempo, dos profesores de universidades estatales, me hicieron un comentario idéntico: hay en esas instituciones una especie de congelador que hace las funciones de conservador de ideas socialistas extremas, típicamente Marx.

Sus comentarios concuerdan con otras cosas que he leído, especialmente una de ellas que comento a continuación.

Un libro dice que los estudiantes de izquierda llevan una especie de oferta en paquete, que ampara posiciones variadas. Están en contra del libre comercio y por eso se manifiestan en contra de todo lo que venga de la OMC.

Apoyan todo lo que tenga que ver con el ambientalismo y por eso se oponen a alimentos modificados. Favorecen todo lo que tenga que ver con redistribución de la riqueza y por eso son movidos por todo programa de ayuda a países pobres.

Piensan que los animales tienen derechos y se inclinan por el feminismo aunque no tanto como antes. Y, aunque no son religiosos, tienen algunas ideas confusas al respecto.

Además, suelen ser víctimas de lo políticamente correcto: esa autocensura del pensamiento que evita usar la razón en temas que ellos consideran sensibles.

En fin, si le hago caso a esa mochila de ideas de estudiantes de izquierda termino con un perfil similar a ése del que me han informado otras personas. Quizá haya algo de cierto en esto. Lo preocupante del asunto en una distorsión de la labor educativa.

Me imagino que mucho de ella debe ser la propagación de una pasión por el pensar buscando la verdad y no la labor de indoctrinación de una posición, sea la que sea.

Y es que, por ejemplo, cuando un joven estudiante realiza una protesta contra el comercio libre y lo hace con violencia, eso habla de que no es un estudiante, de que no piensa ni razona.

El tema es uno de análisis, no de protesta callejera. Se soluciona con información, no con marchas. Lo mismo me pasa cuando se reportan noticias de jóvenes que apedrean un MacDonald’s para protestar contra alimentos modificados. No son formas civilizadas de expresar posiciones opuestas.

La explicación que me han dado es ésa, la de que esos estudiantes son las víctimas de una academia que no educa, sino que hace indoctrinación.

Puede ser y hay testimonios fuertes al respecto. En mi vida he encontrado no pocos casos de personas que expresan opiniones aventuradas cuya única explicación es la de una educación indoctrinada. Un caso me llamó poderosamente la atención hace ya tiempo.

Era un joven recién salido de la universidad que hablaba pomposamente de cuestiones políticas. Aseveraba sin rubor que era cosa probada que el libre comercio dañaba a las economías, que la oferta y la demanda eran inventos académicos burgueses, que todo podía explicarse por la lucha de clases y otra serie de aseveraciones similares.

No hablaba por sí mismo en realidad. Repetía lo que había escuchado, supongo que en clase. Y lo daba por hecho. Se negaba a argumentar ordenadamente y la evidencia presentada en su contra, era rechazada siempre argumentando intereses de clase.

Todo un prototipo de lo opuesto de un estudiante al que se le debió contagiar pasión por el uso de la razón y no doctrinas dogmáticas. En realidad no era él un joven, sino un clon de algún viejo profesor.

La educación es una cuestión de aprendizaje que deja en el estudiante un hábito de uso de la razón. Jamás puede ser una tendencia a querer ganar una discusión con marchas, ni protestas. Cierto que deben enseñarse valores, los básicos que conocemos, especialmente lo referente a un uso responsable de la libertad.

Lo preocupante, creo, es lo bajo que han caído algunos estudiantes. Un grupo de ellos, posiblemente no numeroso, pero sí vociferante, carga ese paquete de ideas que les impide ser ellos mismos.

No lo son, más bien son una máquina de repetición de lo que les hizo creer algún indoctrinador que se hace pasar por profesor típicamente de izquierda y que aún conserva las teorías obsoletas de Marx y sus seguidores.

La consecuencia es terrible, pues esos jóvenes vivirán su futuro en un mundo que no entienden porque lo aprendido por ellos es ficticio. Y bajo un mundo que no comprenden no podrán tomar decisiones correctas en su vida. Ese es el precio de la educación que no muestra pasión por el descubrimiento.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “La Mochila Izquierda”
  1. rinette Dijo:

    Sí, pero me parece infinitamente peor los que estan adoctrinados desde la derecha, a los que se les enseña a nunca abrir la boca, a reproducir los estandares, a no darse cuenta del mundo en el que viven y que terminan siempre en la pasividad. No apoyo la violecia pero prefiero el ruido al desgraciado silencio. Si hay ruido al menos podemos entender que algo está mal, si hay silencio, no hay nada que podamos hacer.





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