Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Mutación Moral
Eduardo García Gaspar
26 marzo 2014
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es otra de las transformaciones. De esos cambios casi invisibles que todo alteran.androjo

No es el único, pero es quizá el mayor. Es como un traslado de cosas.

Una mudanza de significados. Veamos dos de sus signos.

Uno, el traslado a los gobiernos de la implantación de servicios de salud, pensiones y demás. Está muy bien representado en México: el nuevo gobierno está expandiendo el mismo estado de bienestar social que los países ricos y desarrollados pueden financiar solo con graves problemas y crisis de finanzas públicas.

Dos, la idea de la empresa socialmente responsables. Su definición es notable:

“Una  Empresa  Socialmente  Responsable es la  que  cumple  con  un  conjunto de normas  y  principios  referentes  a  la  realidad  social,  económica  y  ambiental  que  se  basa  en  Valores,  que  le  ayudan  a  ser  mas  Productiva… la  que  cuentan  con  políticas,  programas  y  estrategias  que  favorecen  a  un  pleno  desarrollo  humano,  para  dar  ejercicio  a  una   Responsabilidad   Social”. empresasocialmenteresponsable.com

Otra definición es también llamativa,

“Responsabilidad Social Empresarial, es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa, tanto en lo interno como en lo externo, considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común” cemefi.org.

¿Qué tienen en común esos dos signos? Una palabra vital en nuestros días, “social”. Por un lado, los gobiernos se asignan la responsabilidad del bienestar social y, por el otro, muchos empresarios se ponen a la moda de la responsabilidad social.

Las definiciones son vagas y resbaladizas, pero no importa, lo que sea que sea social tiene aceptación inmediata. Y esto es lo que pienso que vale una segunda opinión. La mutación de lo moral a lo social.

No hace mucho que la expectativa de un buen gobierno era una conducta efectiva y moral (honesta). Igual para la empresa, considerada buena si ella era productiva, respetaba la ley y su conducta era moral.

En esos tiempos a nadie se le hubiera ocurrido pedir que los gobiernos fueran sociales, menos aún que las empresas fueran sociales. Pero los tiempos cambian y la mutación se dio: lo moral, lo que debe ser, ha sido transformado en lo social, lo que beneficia a la colectividad.

La mutación es notable. La moral es una noción profundamente individualista que hace a cada persona responsable de sus acciones. Lo social deja de ver personas y cree que las cosas pueden ser morales, como una empresa, o un gobierno (las personas no importan en este caso).

De allí la popularidad de la frase “justicia social”, que hace lo mismo: deja de ver a la persona y pone su mira en los agregados sociales. También piensa que las cosas, las empresas y los gobiernos pueden ser justos. A las personas las desaparece.

Lo que así se produce es al menos curioso.

En estos tiempos, lo bueno y lo malo lo deciden instituciones que se han erigido ellas mismas en cimas de lo socialmente deseable. Un caso fantástico es la ONU y su lista de derechos humanos. Otro, Greenpeace con su enfoque unidimensional. Las ONGs son, muchas de ellas, de ese tipo.

Si alguien en nuestros días se declara “socialmente responsable” obtendrá mucha más aprobación que quien se declare “moralmente responsable”. Esto es a lo que me refiero, el cambio de lo moral a lo social. Y que llega a ser extremo: si es moral debe rechazarse, pero si es social debe aprobarse.

Esta es la manera en que todo examen de decisiones y acciones se anula. ¿Quién va a discutir que lo social puede enmascarar medidas equivocadas?

Los gobiernos implantan así las políticas “sociales” más irresponsables sin que pueda haber oposición. Y las empresas pierden su sentido en un vago concepto de responsabilidad. La moral como responsabilidad personal simplemente ya no tiene sentido cuando lo que vale es lo colectivamente social.

Por supuesto, el resultado neto de la mutación es un ambiente de ambigüedad de nociones e ideas, en el que cada uno puede enarbolar la causa que ha seleccionado de un menú a la carta de activismos sociales que son todos vistos como deseables.

La mutación produce además un conflicto entre activismos por hacerse de recursos de gobiernos y empresas para poderse implantar. Lo bueno y malo ya no sale del interior de cada persona, sino de burocracias que compiten por recursos en busca de lo social.

Es como si la moral y la ética han sido sustituidas por la sociología y la política, en un entorno tan confuso que incluso los que se opondrían a la mutación si se diera cuenta de ella, terminan siendo sus agentes colaboradores.

Y con un problema, no hay acuerdos sobre lo que es socialmente benéfico.

Post Scriptum

Esta es otra de las columnas en las que sugiero la existencia de transformaciones importantes en las ideas centrales de las creencias en estos tiempos: Mutación Democrática, Mutación Legal, Mutación de la Libertad.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras