Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Neuronas y Hormonas
Eduardo García Gaspar
15 junio 2011
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Es el común denominador de varias noticias recientes. Noticias que tienen personajes a nombres como: Berlusconi, D. Strauss-Kahn, A. Shwarzenegger, J. Edwards y A. Weiner. Hace más tiempo, el mismo tipo de noticia afectó a B. Clinton.

La vieja lucha entre neuronas y hormonas, que en algunos lugares se hace más pública que en otros.

No son los únicos, no son los primeros. Y no serán los últimos. Recuerde usted a algunos de los monarcas de hace siglos y aún hace poco.

Son los que hacen noticia, la mayoría de los casos similares no aparece en los medios, aunque algunos llegan a la sección de policía.

Lo que bien vale una segunda opinión no son las noticias de ese tipo en sí mismas. En lo que hay que poner atención es en las reacciones que provocan, los comentarios que generan.

Una de las opiniones que escuche pertenece al género de lo políticamente correcto. Y es fascinante.

Va más o menos así: quienes tienen poder político abusan de él con mujeres que a las que creen débiles. Tal vez hay algo de eso, pero supone que las mujeres son estúpidas y obedecen al otro como robots. La mujer tiene la opción de negarse, como parece haber sucedido con Strauss-Kahn.

La explicación no satisface del todo. Sí hay presiones pero no es la explicación total.

Otra opinión sostiene que hay que distinguir entre la vida privada y la vida pública de los gobernantes, que lo que sucede en su vida privada no importa, que lo que sí importa es lo que acontece en su vida pública como políticos y nada más. Si el político engaña a su mujer o no, eso no importa, según esta forma de pensar.

Esta opinión es muy desafortunada. La verdad es que la vida privada de cualquiera en un puesto público es de importancia porque es un indicio fuerte de su vida pública. Si engaña a su mujer, sospecho, podría engañar a otros también en otras situaciones. Es como un rasgo de su personalidad que no sobra conocer.

El asunto empeora cuando, por ejemplo, el político niega tener una amante y lo hace públicamente, defendiéndose… pero resulta que eso es falso, que sí la tiene. Es como haber mentido en su declaración de impuestos o de bienes patrimoniales. Decir mentiras es un indicio del tipo de persona que es. Si el tipo es el encargado de limpiar establos, no tendría tantas consecuencias. Pero si tiene poder político, la cosa es distinta.

Otra opinión posible sobre el tema es más atinada que las anteriores. Dice que los gobernantes son al final seres humanos, con las mismas debilidades que el resto. Creo que tiene gran fondo esto, por las consecuencias que significa pensar así.

De acuerdo con esta opinión, el gobernante es un simple ser humano nunca mejor que el resto: sucumbirá a las mismas tentaciones, cometerá los mismos errores.

Es una opinión que tiene el mérito de ser una evidencia en contra de sistemas políticos, como el socialismo y el intervencionismo, las dictaduras y el totalitarismo. Todos esos sistemas requieren por diseño que el gobernante posea gran poder, que en él se concentre gran autoridad… lo que no tiene sentido si el político no es mejor que el resto. E incluso, suele ser peor.

Sería correr un gran riesgo nacional dar un poder excesivo a seres humanos que tienen las mismas debilidades que todos nosotros. Tienes las mismas debilidades, las mismas flaquezas. Cometen las mismas faltas, los mismos descuidos.

No tiene sentido darles más poder del que merece un ser humano imperfecto. Lo que sí tendría sentido es limitar el poder del gobernante, no ampliarlo.

El enfrentamiento entre las hormonas y las neuronas es parte de la libertad, del choque entre lo que debe ser y lo que no debe ser. Las neuronas y las hormonas es una disyuntiva similar a la que plantea la corrupción, aceptar o no aceptar dinero por la concesión de un favor o de un contrato de gobierno.

Los gobiernos excedidos de sus límites presentan más oportunidades de conductas indebidas a personas que no son mejores que el resto.

Por mi parte, veo una oportunidad de aprendizaje: esas noticias revelan que los políticos tienen las mismas tentaciones que el resto de nosotros, pero también que ellos no son mejores que nosotros. Son iguales en su imperfección y sus debilidades.

Por lógica irrebatible, no debe dárseles más poder que el estrictamente necesario para gobernar estando muy pendiente de su vida privada.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Naturaleza Humana.

En ContraPeso.info: Gobernantes está la colección completa de ideas acerca de estos personajes y sus rasgos. Un tipo de personalidad muy digno de estudio.

Creo que fue Lord Acton (1834-1902) quien resumió esto de una manera breve: nadie está preparado para gobernar, nadie, y ése es el problema de la autoridad política.

Pensar en regímenes políticos de gran poder concentrado, como el socialismo y sus variantes, supone que existen hombres superiores al resto en lo que puede confiarse un poder exagerado. No existen esos hombres.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Neuronas y Hormonas”
  1. Corina Dijo:

    Pero estos escandalos de los Politicos, nos deben de hacer pensar , si estas personas fueron o siguen siendo capaces de hacerle esta humillacion a sus familias, de que no seran capaces de hacerle a lo gobernados que les dieron su confianza al elegirlos, con esto deberiamos tener mas sabiduria para elegir a nuestros Gobernantes. Pues es una verguenza para sus familias y para el Pais que representan, y ahora resulta que necesitan rehablitacion, desde cuando el pecado necesita rehabilitacion, lo que necesita el pecado es genuino arrepentimiento.





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