Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Conceptos Políticos Básicos
Eduardo García Gaspar
26 diciembre 2004
Sección: POLITICA, Sección: Análisis, Y MATERIAL ACADEMICO
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Dentro del terreno de la política se presentan nociones cuyo entendimiento resulta crucial para la comprensión de los fenómenos de ese tipo. Aquí se presentan algunas de esas nociones, de manera breve y necesariamente simple, con todas las ventajas y desventajas que eso representa.

Más que establecer una definición de cada una de las nociones, se presentan elementos asociados con esa noción, de manera que el lector pueda crear una idea de cada una de esas nociones.

Anarquismo

La idea de la abolición de las leyes y del gobierno es la más asociada con el anarquismo. Una sociedad sin gobierno y sin leyes se organiza por la participación voluntaria de sus miembros. Las relaciones entre ellos se realizan sin recurrir a la fuerza del gobierno. Proudhon, francés, definió un sistema de este tipo, sobre esa base, los acuerdos entre las personas son libres y voluntarios, sin que exista poder de coerción.

Por lo tanto, el anarquismo es una forma de pensar que algunas personas poseen y que tiene repercusiones en toda la estructura de la sociedad, aunque su esencia es netamente política. Un anarquista desea hacer desaparecer a la autoridad gubernamental y por lógica, también quiere que desaparezcan las leyes que esa autoridad debe aplicar.

La justificación de un anarquista para hacer esto es la idea de que una sociedad anárquica vive mejor, pues se basa en los acuerdos voluntarios de los ciudadanos que solucionan sus conflictos por medio de la razón y sin usar la fuerza.

Como toda posición política, el anarquismo admite diferentes posiciones con algunas de ellas justificando el uso de la violencia en contra de la autoridad y sus gobernantes. Esta faceta violenta es la que da origen a creer que es legítimo atentar contra la vida de figuras públicas, como ministros, jueces, monarcas y presidentes. Los anarquistas han sido autores de asesinatos de figuras políticas, presidentes y monarcas de Francia e Italia.

El concepto ha caído notablemente, pero fue popular en la última mitad del siglo 19. Sus partidarios eran enemigos del Marxismo por verlo como una forma de coerción sobre los trabajadores; de hecho, un anarquista, Bakunin, hizo intentos por atraer a los trabajadores a su causa, compitiendo con los esfuerzos de los marxistas.

El anarquismo actual posiblemente se ha convertido en movimientos terroristas. Como forma de pensar, en la actualidad muy pocas personas se declararían anarquistas. Sin embargo, la creencia de poder usar legítimamente la violencia posiblemente haya influido en los movimientos terroristas actuales que combinan esa idea con nociones de Nacionalismo e incluso religión.

En otros terrenos, es posible usar la palabra anárquico para describir procesos sociales espontáneos y de los que ninguna persona es responsable. Por ejemplo, el desarrollo del lenguaje y los diferentes idiomas pueden ser vistos como procesos anárquicos, es decir, que no fueron reglamentados por nadie en particular y que han sido el resultado de acuerdos mutuos y libres entre las personas.

Igualmente, un mercado libre en el que compradores y vendedores logran acuerdos mutuos por voluntad personal es otro proceso ampliamente reconocido como anárquico, producto de acuerdos mutuos personales.

Comunismo

Es referido a un sistema social completo, especialmente político, pero con serias repercusiones económicas. Pertenece al género de Ideología, en el sentido de que sus partidarios están muy poco dispuestos a hacer concesiones que signifiquen modificaciones a su pensamiento.

La propiedad y la autoridad, dentro del comunismo, son dadas a la comunidad. Dentro de ese régimen cada persona trabaja de acuerdo a sus capacidades individuales y recibe frutos en concordancia con sus necesidades. De acuerdo con sus principales exponentes, Marx y Engels, el Comunismo es el siguiente paso histórico después del capitalismo, producido por una revolución proletaria que embargaría primero a los países más industrializados.

Las ideas de esos autores fueron tomados por los bolcheviques durante la revolución rusa de principios del siglo XX. Al triunfar los bolcheviques, establecieron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en la que establecieron el Partido Comunista como representante de los intereses de todos los trabajadores, es decir, de todas las personas. Las decisiones del partido eran impuestas a toda la población de esa nación.

Dentro de un sistema comunista no es aceptada la existencia de competencias electorales entre diversos partidos independientes entre sí, evitando la competencia entre diversas empresas. Una de las características de un sistema comunista es la atención a enormes obras industriales y de servicio que son usadas como herramientas de propaganda anunciando sus grandes logros.

Sus antecedentes, según muchos, se encuentran en el pensamiento de Platón y que Carlos Marx reformuló en diversas obras de grandes repercusiones históricas que llevaron a la creación de diversos países comunistas, como la antigua URSS y la República Popular China. A partir del término de la II Guerra Mundial, los regímenes comunistas tuvieron una política expansionista apoyando o creando gobiernos de ese tipo en naciones como Vietnam y Cuba.

Un rasgo importante del Comunismo es la propiedad estatal de todos los medios de producción. Bajo un régimen comunista, por tanto, las empresas son públicas y administradas bajo el concepto de planeación central: un organismo o comité gubernamental traza planes a diversos plazos que son ejecutados por las empresas bajo su autoridad. Esos planes determinan lo que se debe producir.

Existió un severo enfrentamiento entre los sistemas comunista y capitalista, en términos políticos, diplomáticos, intelectuales e incluso bélicos. La rivalidad llegó a su fin con la caída de la URSS en 1991, lo que fue en general interpretado como el fracaso del Comunismo y una herida severa al Socialismo.

Para comprender al Comunismo es necesario verlo como un sistema social integral, que cubre a la economía, a la política y a la sociedad en general, incluyendo manifestaciones culturales, religiosas, intelectuales y demás. Por ejemplo, no sólo en conveniente que el Estado conduzca las empresas de una nación, según los comunistas, sino que también debe regir acciones culturales como la literatura o la pintura para que ellas reflejen la filosofía comunista y no caigan en los errores capitalistas.

Quizá la principal crítica hecha al Comunismo es la estrecha limitación que impone en la iniciativa personal al limitar las acciones individuales fuertemente. Por ejemplo, dentro de un sistema comunista las personas no pueden establecer empresas propias pues todas son propiedad del Estado; esto significa que quien tiene una idea de alguna innovación industrial no la puede realizar y no sólo él resulta afectado, sino el resto de las sociedad.

Igualmente, dentro de este sistema no pueden tenerse precios reales de los productos y servicios creados, pues no se dan intercambios voluntarios de bienes.

El Comunismo, si bien puede considerarse una Ideología de escasa popularidad actual, ha dejado una profunda influencia en diferentes sectores intelectuales, religiosos y otros más.

Caudillismo

Un caudillo es un tipo de líder, que encabeza a un grupo de personas. él es visto como el guía que manda al grupo con una autoridad que no puede ser cuestionada. Su mando es indefinido en el tiempo y posiblemente impuesto por alguna tradición o costumbre, además de sustentada en el empleo de la fuerza.

Se habla con frecuencia de “líderes sindicales” que son de diferentes niveles, por ejemplo, el líder del sindicato de una empresa específica o el líder de un gremio de trabajadores de cierta especialidad, como el líder de los pepenadores de basura.

Un caudillo político es uno que tiene poder sobre un grupo o comunidad, como por ejemplo, el caudillo de alguna comunidad indígena. El sistema de autoridad basado en caudillos obviamente se llama caudillismo y tiene claros rasgos de autoritarismo, uso de fuerza, abuso de poder y concentración de autoridad en esa persona, quien suele premiar la subordinación a su poder y castigar la insubordinación.

Puede suceder que personas acostumbradas a vivir bajo un caudillismo, al enfrentarse a elecciones democráticas, elijan espontánea y libremente al caudillo dado su hábito de sumisión y la conveniencia personal de favores esperados.

Hegemonía

Un término aún usado, probablemente popularizado en la época de la Guerra Fría, que establece la idea de una dominio, preponderancia, o influencia muy grande de una entidad cualquiera sobre otra. Por ejemplo, puede hablarse de la hegemonía soviética sobre Cuba y de la hegemonía mundial del cine norteamericano.

Corporativismo

Es aplicable a regímenes políticos centralizados y de poder concentrado con dosis elevadas de autoritarismo y corresponde a un tipo de clasificación de grupos de la sociedad que están unidos al gobierno según su actividad o función.

Por ejemplo, asociaciones de empresarios, sindicatos, agrupaciones campesinas, iglesias y otros conjuntos que se ostentan como representantes de quienes ejercen esa actividad. Por ejemplo, un sistema corporativista puede tener una asociación de profesionales contables, banqueros, artistas de cine, restauranteros, trabajadores de muelles, empresarios industriales, campesinos, azucareros y muchas más.

En esencia es corporativismo está formado por esos grupos, con dirigentes que hacen la función de representar a sus agremiados y lo hacen ante el gobierno buscando beneficios propios para el grupo representado sin consideraciones serias acerca de los efectos en el resto de la sociedad. En un sistema corporativista los ciudadanos tienen un poder nulo a nivel individual pues son los gremios a los que pertenecen los que ejercen presiones políticas; por tanto, los ciudadanos que no pertenecen a un gremio carecen de influencia política.

Las decisiones nacionales suelen tomarse consultando a las asociaciones en procesos de decisión donde es común la amenaza de uso de violencia y protesta por parte de cada gremio. Las decisiones son tomadas en las cúpulas de las asociaciones, cuyos dirigentes garantizan el acuerdo de sus miembros sin necesidad de ser consultados. El presidente Salinas en México, por ejemplo, aprovechó una estructura corporativista para implantar su política económica y manejar los incrementos de salarios por inflación prevista.

El corporativismo es campo fértil para el surgimiento de líderes carismáticos que elevan sus posiciones de influencia conduciendo gremios poderosos y llegando a tener poder político muy grande aún sin ocupar puestos gubernamentales. Esos líderes pueden ocupar posiciones altas en sus grupos por largos períodos de tiempo; por ejemplo, Fidel Velásquez en México fue la cabeza de la central de trabajadores ejerciendo una influencia en extremo poderosa en el gobierno durante decenas de años.

Naturalmente un sistema corporativista implica un arreglo social muy jerárquico, en el que las diferentes corporaciones poseen diversos niveles de influencia y poder que siempre se esfuerzan por acrecentar con la intención doble de lograr beneficios para su grupo y mantener la estructura que significa su modo de vida.

Por ejemplo, un síntoma de corporativismo es la falta de competencia de los grupos con otros similares; si un medio televisivo tiene el monopolio de esa industria, ese gremio hará lo posible para evitar que el gobierno otorgue otra concesión de televisión a empresas que le significarán competencia. Cada una de las corporaciones y grupos dedicará una buena parte de sus acciones a mantener sus privilegios y pondrá todo obstáculo posible al cambio de estructuras de poder, pues eso significaría un daño severo.

Igualmente, dentro de las corporaciones las personas ocupan posiciones jerárquicas muy marcadas en las que se premia más la lealtad y la disciplina incondicional que el talento y la eficiencia.

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Democracia

Una definición razonablemente completa de Democracia incluye los siguientes elementos:

Democracia es un concepto claramente referido a cuestiones políticas y que tiene su fundamento en la soberanía de un país, la que recae en las personas, en cada uno de los ciudadanos de un país. Es la dimensión política del Liberalismo y, por eso no sorprende que se derive del gran valor dado a la libertad humana.

La Democracia tiene elementos que en común buscan la fragmentación del poder gubernamental:

(1) división funcional del poder en áreas ejecutiva, legislativa y judicial,

(2) división temporal del poder por medio de elecciones periódicas en las que compiten candidatos de diferentes partidos y

(3) división geográfica del poder por medio de ciertos niveles de autonomías locales en estados federales. Y

a que la Democracia tiene su base en la separación de poderes, se piensa que ella hace menos probables los abusos de la autoridad. Con un gobierno dividido, igualmente, es posible tener un mejor sistema judicial y de justicia que eleve la seguridad del ciudadano.

Una parte vital de la Democracia es la libertad de expresión y de prensa, necesaria en la competencia política por puestos de elección y en la evaluación de las funciones del gobierno en turno. De no existir libertad de expresión, se dice, sería imposible la Democracia.

Sus defensores usan argumentos muy directos. Afirman que donde existe Democracia es más probable el desarrollo material y que la Democracia es una consecuencia lógica del respeto de los derechos naturales de la persona. Esto equivale a proponer que la causa del progreso radica en la iniciativa personal.

De todos los ideales políticos de la actualidad no hay ninguno más grandes que el del establecimiento de la Democracia en todos los países del mundo. La Democracia es vista como una meta política sin la que no es posible respetar la dignidad y los derechos humanos. Esto es claramente comprendido al ver a la Democracia como una herramienta de defensa del individuo ante los posibles abusos de la autoridad o de otras personas.

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Estado de Bienestar

Es común referirse al Estado de Bienestar como Welfare State. Esta noción es referida principalmente a cuestiones de tipo económico, pero tiene serias implicaciones políticas, pues vuelve al gobierno un agente muy activo en la economía.

Existe un Estado de Bienestar cuando se posee un fuerte sistema de amplios servicios públicos, propiedad estatal, especialmente en las áreas de seguridad social, y que es financiado por una política fiscal de altos impuestos.

Esos servicios a cargo del gobierno incluyen campos de educación pública, de salud y atención médica, de vivienda; incluye también seguro de desempleo, pensiones estatales. Muchos países tienen regímenes con alguna dosis de estos servicios y varían sólo en el nivel que los aplican. México, por ejemplo, ha colocado un énfasis enorme en actividades de ese tipo con los servicios educativos, de atención médica y de financiamiento a la vivienda de los trabajadores.

El fundamento de esa asignación de responsabilidad al gobierno es la hipótesis de que los particulares no deben tener a su cargo esas importantes tareas. Es decir, la mentalidad detrás de esta idea es la de considerar que los particulares no poseen la naturaleza adecuada para hacerse cargo de actividades como ésas.

Es lógico, por tanto, que dentro de un sistema de Estado de Bienestar el gobierno sea la figura social de mayor relevancia y que la sociedad dependa en buena medida de los servicios que ese gobierno ofrece.

Para entender al Estado de Bienestar, ayuda el comprender la idea de un gobierno que, preocupado por el bienestar de sus ciudadanos, opta por tomar un papel activo en la oferta de servicios que son considerados como esenciales a la persona, por ejemplo, la atención médica o la educación.

El punto crucial es distinguir entre las dos decisiones que un gobierno puede tomar al respecto; manifestando dos gobiernos su preocupación por el progreso de sus ciudadanos, uno de ellos puede optar por dejar a la iniciativa personal la oferta de servicios de todo tipo, mientras que el otro gobierno puede decidir ofrecer él mismo esos servicios considerados como vitales.

Más aún, el gobierno que ha decidido participar activamente en la oferta de servicios esenciales, como la educación o la atención médica a obreros, puede decidir entre dos opciones: aceptar que otras personas particulares ofrezcan esos servicios y ser él un oferente más, o bien declararse el único capaz de dar esos servicios prohibiendo a los ciudadanos entrar a esas actividades.

Por ejemplo, ser el único proveedor de educación, prohibiendo escuelas particulares, o dejar que los particulares las operen; ser el único proveedor de servicios de salud para los obreros, o dejar que haya empresas particulares con ese objetivo.

Los partidarios del Estado de Bienestar en lo general argumentan que existen servicios básicos que no pueden ser dejados en manos de particulares, quienes quizá no se interesen en esas actividades o que ofrezcan servicios en unos pocos lugares descuidando otros e incluso cobrando precios inaccesibles para algunos segmentos de la población.

Los partidarios de ideas contrarias argumentan que los servicios que ofrece un gobierno de manera monopólica violan libertades individuales y que en general la habilidad de los gobiernos para administrar esos servicios es nula por lo que terminan dando servicios malos y caros que elevan innecesariamente los impuestos.

El Estado de Bienestar ha sido colocado en nivel de oposición opuesta al Liberalismo, lo que ha llevado a la privatización de algunos de esos servicios, como en Chile. El punto básico de la discusión entre ambos bandos radica en las consideraciones de eficiencia y calidad con los que el gobierno ofrece servicios y la creación de una actitud pasiva del ciudadano quien espera que sus problemas personales sean solucionados por el gobierno.

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Ideología

Es un sistema de creencias, generalmente de tipo político y que tiene serias repercusiones en cuestiones económicas y culturales. Es decir, se trata de un sistema total o integral de creencias que cubre todos o casi todos los aspectos de la sociedad.

El sistema de creencias de tipo ideológico es en el fondo una explicación del mundo y su funcionamiento. Una Ideología, por tanto, presenta una explicación universal y completa, con respuestas a casi todos o todos los aspectos humanos. Una Ideología toma como base su explicación integral y sobre ella basa propuestas de cambio y mejora de la existencia universal.

En cierto sentido, puede tomarse como una forma de organizar ideas básicas dentro de un todo coherente acerca de los fenómenos políticos y sociales. En este sentido, se toma como una posición personal o de grupo que inclina las creencias en la dirección de algún valor político.

En otro sentido, más comúnmente usado, una Ideología connota la adopción de una posición fuerte e inamovible, que no admite discusión y que sus partidarios toman como una verdad que no puede ser puesta en duda. Es decir, Ideología es así tomada como una serie de creencias que significan una posición dogmática extrema e incapaz de ser modificada.

Algunas veces, Ideología suele usarse en un sentido más laxo y flexible, para indicar simplemente la inclinación personal o de grupo hacia ciertos valores y creencias que no pueden ser probados empíricamente.

Por ejemplo, así se habla de una Ideología socialista entre quienes son partidarios de una mayor intervención gubernamental en los asuntos de la sociedad; o bien de una Ideología liberal entre quienes consideran a la libertad humana como el más grande valor. En este sentido no posee la connotación de terquedad e inflexibilidad que por lo general se le da.

Quizá haya sido Carlos Marx quien usó este término de manera concreta por primera vez, al describir a la serie de creencias de cada clase social como una Ideología de clase. En esta connotación, la noción de Ideología tiene un efecto profundo en la actividad intelectual, pues presupone que las personas están cegadas a entender ideas que son ajenas a su condición social, lo que crea argumentos de discusión que son ajenos a la razón.

Debe señalarse que las religiones no son referidas como Ideologías.

Imperialismo

Es una política de gobierno que tiene como objetivo la ampliación del dominio territorial de una nación. Esa ampliación de dominio se realiza sobre otras naciones que son menos poderosas. En lo general, existe acuerdo acerca de que el Imperialismo ha existido de diversas maneras a través de toda la historia.

Para esto se citan ejemplos del Imperio Romano, de las conquistas españolas, portuguesas, francesas, inglesas en América, de las naciones africanas bajo el dominio europeo en épocas recientes. Esta dimensión del Imperialismo es la principal: la de un dominio militar claro de una nación sobre otra.

A partir de la Revolución Industrial, el Imperialismo se tornó más complejo que esa sola dimensión militar pues incorporó aspectos económicos derivados de la competencia por mercados y disponibilidad de materias primas. Sin embargo, la dimensión económica es sólo una de las partes del Imperialismo.

Forman parte integral del Imperialismo, además de los aspectos económicos, un fuerte peso de los sentimientos de orgullo militar y de mejoras en las posiciones diplomáticas de los países. Es muy posible que en muchos casos las ventajas diplomáticas y estratégicas de un país hayan tenido una influencia mucho mayor que los beneficios económicos derivados del dominio sobre otras naciones.

Una de las ideas subyacentes y muy fuertes del Imperialismo es la derivada del contraste entre diferentes culturas, la del dominado y la del dominador. El dominador cree poseer una cultura superior, un mayor avance material, una superioridad intelectual y un diferencial étnico.

Las discusiones sobre los efectos del Imperialismo son sujetos de grandes debates. Sus críticos han sido muy fuertes e incluso parciales. Quizá la posición más razonable es la de ver en el Imperialismo una serie de efectos mixtos. Los efectos positivos posiblemente se deriven de mejoras en salud, educación e ingreso, pero con un costo importante en la discontinuidad de su vida, con un abandono forzado y quizá violento de creencias arraigadas, valores tradicionales, costumbres de generaciones.

Un posible análisis objetivo del Imperialismo reciente sería un estudio que comparara tres etapas sobre la situación de los países africanos

(1) antes de su dominio por parte de los europeos,

(2) al final inmediato del dominio europeo y

(3) unos años después de su independencia y autonomía.

En épocas más recientes, ha sido acuñado un nuevo término, el de neo-Imperialismo, que en esencia significa lo mismo, pero que se aplica a situaciones que describen como dominadores a los países avanzados y como dominados a los países en vías de desarrollo o atrasados. También, se habla de Imperialismo cultural, que no tiene un componente militar, pero que trata de imponer estilos de vida y valores ajenos a las costumbres locales.

El Imperialismo es una realidad innegable. Dentro de la historia se han dado eventos que muestran claramente la conquista de unas naciones sobre otras, la imposición de creencias, el aprovechamiento de los recursos de un país y demás. Esta realidad, sin embargo, es tremendamente compleja y ha sido desafortunadamente sujeta de simplificaciones que lo alaban o lo condenan sin análisis. La realidad es más complicada que eso.

Liberalismo

Es referido a todos los aspectos de una sociedad: políticos, económicos y culturales. En cada uno de esos terrenos, el Liberalismo presenta ideas concretas. Su centro o eje es la persona humana como un ser libre.

El gran valor del Liberalismo es por tanto esa libertad del individuo dentro de la sociedad. Sus antecedentes están en ideas nacidas en los siglos XVI y XVII, especialmente producidas por conflictos religiosos que encontraron solución en la tolerancia.

La tolerancia indica considerar a la religión como una cuestión personal que debe ser respetada y en la que los gobiernos no tienen ingerencia. De esta idea se derivaron conclusiones que la ampliaron a nociones que crean un gobierno bajo leyes, limitado bajo una constitución basada en derechos naturales del hombre.

En el terreno económico, el Liberalismo sigue el sistema capitalista: competencia entre empresas y propiedad privada, dentro de mercados libres y comercio abierto entre naciones. En el terreno político, el Liberalismo toma la forma de la Democracia y da al gobierno un papel importante, pero limitado al respeto de los derechos naturales plasmados en leyes que son respetados.

En el terreno cultural, el Liberalismo se fundamenta en la libertad de expresión y la libertad religiosa, con la base subyacente de los derechos naturales.

Para entender al Liberalismo es necesario verlo como un sistema integral, que abarca elementos económicos, sociales y políticos, sobre la base del respeto a la libertad de las personas. Es importante señalar que cuando se habla de política neoliberal refiriéndose a decisiones económicas se está cometiendo en realidad un error teórico, pues esas decisiones de economía son más bien de mercado libre, pues el Liberalismo incluye también a los sistemas políticos. Por ejemplo, la Democracia es claramente una manifestación liberal al igual que la libertad de expresión.

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Marxismo

Cubre todos los aspectos de una sociedad y constituye todo un sistema político y económico. Es una concepción integral de la realidad que intenta explicar incluso la trayectoria histórica del mundo. Fue creado por Carlos Marx y Federico Engels en su primera etapa, para luego ser ampliado y modificado por otras personalidades en la URSS, como Lenin, y en otras partes.

Es un sistema que desafía una explicación sencilla y que, peor aún, tuvo partidarios incondicionales y enemigos totales. El Marxismo, por tanto, genera una buena dosis de controversia y emociones que difícilmente permite llegar a conclusiones racionales entre sus enemigos y partidarios.

Quizá su idea central sea la de sostener que existen diferentes etapas en la historia, claramente divididas y resultado de los métodos de producción que las personas usan para producir los artículos que necesitan para satisfacer sus necesidades. De la etapa feudal se pasa a la etapa capitalista, después de la cual necesariamente se irá a la etapa socialista; el Marxismo, por tanto, predice que los países capitalistas son los más probables de convertirse en comunistas.

Otro concepto central es la segmentación de la sociedad en clases sociales inamovibles y que están en tensión continua sin posibilidad de arreglo. Entre ellas hay una lucha inevitable que ganarán los trabajadores, los proletarios. Este es el centro de atención del Marxismo, el estudio de las economías capitalistas y su inevitable caída debido a la creciente diferencia entre explotadores y explotados.

Muchos críticos del Marxismo lo acusan de poner demasiada atención en el capitalismo y sus defectos, sin hablar del socialismo. Igualmente ha sido criticado por dar demasiada importancia a los aspectos materiales, olvidando otras manifestaciones humanas.

La influencia del Marxismo fue intensa durante el siglo 20. El enfrentamiento entre el Mundo Libre y el Comunismo fue una de las facetas de la guerra fría posterior a la II Guerra Mundial y que quizá tuvo sus momentos más candentes en los años 60. Desde luego, sufrió un fuerte golpe a raíz del colapso de la URSS en la última década del siglo XX. Algunos autores señalan que aún hoy algunas de sus herencias pueden detectarse en segmentos de América Latina y entre quienes enfrentan el estudio de la sociedad usando los marcos teóricos del Marxismo.

Puede decirse que en la actualidad, el Marxismo como conjunto de ideas económicas ha sido ampliamente superado con distintos adelantos de la ciencia económica que afinaron y corrigieron los esfuerzos de A. Smith, D. Ricardo y otros que Marx tomó como verdades absolutas. No obstante, es un punto muy interesante estudiar esta escuela de pensamiento, tanto a sus partidarios como a sus detractores.

Nacionalismo

Es un concepto referido a cuestiones políticas y se asocia con el reclamo de las personas de una nación para establecer un gobierno propio y autónomo de ellas. La consecuencia lógica de ese reclamo es la fundación de un estado separado e independiente al que pertenecen esas personas.

El Nacionalismo es una idea vaga. Puede ser usada para ampliar el dominio de una nación ya existente, pero también para demandar la separación de una parte de una nación. También, el Nacionalismo ha sido ampliamente criticado como una idea emocional, carente de lógica, aunque de posible gran fuerza.

Si bien es una noción vaga, pueden identificarse varios elementos, ligados a la definición de una nación: un amplio grupo de personas con lazos comunes como ascendencia, lenguaje, cultura, religión, tradiciones. Estos lazos son modos de identificar como similares a esas personas, las que tienen una fuerte identificación mutua.

Esa identificación mutua forma la identidad nacional, la que llevada a extremos puede significar fuertes presiones políticas y la formación de movimientos de ese tipo que buscan anexiones o separaciones. En casos extremos, el Nacionalismo tiene manifestaciones terroristas dentro de un país o contra otros.

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Socialismo

Es una escuela o forma de pensar, con aplicaciones en política y en economía. Constituye la parte opuesta a la mentalidad del Liberalismo. Dentro del Socialismo se consideran a una gran variedad de posiciones que pueden ser extremas.

El Socialismo, por ejemplo, abarca al Comunismo, pero también a la Democracia social. Esta amplitud hace del Socialismo un concepto que enfrenta problemas de vaguedad. Sin embargo, a partir del colapso de la URSS a fines del siglo pasado, el Socialismo ha adquirido una imagen menos radical y una práctica menos doctrinaria y más actualizada.

Su fundamento central es la intervención directa del gobierno en el funcionamiento de la sociedad, especialmente en la parte económica. Esta posición explica su enemistad absoluta con el Capitalismo, al que acusa de ser la causa del enriquecimiento de unos pocos y del empobrecimiento de los trabajadores, lo que es un atentado al bienestar de la sociedad.

La intervención del estado en la economía puede tomar la forma de propiedad de los bienes de producción, distribución e intermediación, o bien su control por medio de planes económicos obligatorios para empresas de propiedad privada. El Socialismo, por tanto, propone una planeación central de la economía.

Como razones de su propuesta, el Socialismo propone una sociedad en la exista mayor igualdad social, donde las diferencias de ingresos no sean tan amplias. Sus enemigos han dicho que las diferencias de ingreso de hecho son mayores en los países en los que el Capitalismo no ha sido implantado.

Durante la última década de siglo 20, los regímenes nominalmente socialistas han tomado y aceptado ideas liberales, como la propiedad privada de los medios de producción y los mercados libres; por ejemplo, el PSOE español y el partido laborista en Inglaterra. Sin embargo, hay consenso en el sentido de que dentro de América Latina aún existen partidarios del Socialismo tradicional que sostiene medidas más extremas, como las nacionalizaciones de industrias, bancos y demás servicios considerados estratégicos para la soberanía del país.

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Terrorismo

Se asocia directamente a los terrenos de la política. Su característica esencia es el uso de medios violentos, muchas veces enormes, que persiguen el logro de los objetivos políticos de quien realiza esos actos. Si bien lleva varias décadas de ser sufrido en muchos países, los ataques del 11 de septiembre de 2001 en los EEUU han dado al terrorismo una relevancia absoluta.

Son considerados terroristas movimientos como el Ku Klux Klan, que atacaba a la población de color en los Estados Unidos en siglo pasado, y los grupos anarquistas que realizaron atentados en Europa en los inicios del siglo 20.

Muchos consideran con razón que la elevación al poder de regímenes como los de Hitler y Mussolini fue posible gracias a claros actos terroristas. Igualmente, algunos gobiernos pueden deber su poder al uso de medios violentos para llegar a él, como las guerrillas y los ejércitos clandestinos de liberación nacional.

El Terrorismo puede ser realizado por grupos clandestinos y ocultos, que persiguen sus propios objetivos realizando actos violentos dentro de un país para forzar al gobierno a ceder a sus demandas. Pero también puede existir un terrorismo de estado, que es el que realiza un gobierno, igualmente con actos violentos para atacar a quien cree que son sus enemigos, o bien protegiendo a grupos terroristas que actúan en otros países.

El terrorismo ha sido usado por grupos revolucionarios que persiguen acabar con el gobierno de su nación o lograr la autonomía de su región. Los métodos terroristas son violentos siempre y están dirigidos seguramente a mantener sus causas siempre actuales en la conciencia de un país. La naturaleza de esos ataques toma muchas formas: bombas, asesinatos, secuestros de personas, secuestros de aviones e incluso ataques suicidas masivos. Las víctimas del terrorismo suelen ser personajes públicos que dan notoriedad a su causa, o bien sitios célebres o simbólicos.

Entre los grupos terroristas más célebres se encuentran Sendero Luminoso (Perú), ERI (Irlanda), ETA (España). También deben ser mencionados Los Tupamaros en Uruguay, la liga Baader-Meinhof en Alemania, las Brigadas Rojas en Italia. Desde luego, a partir de los sucesos del 11 de septiembre de 2001 en los EEUU, la organización Al-Quada ha pasado a ocupar el primer lugar entre las organizaciones terroristas. Es una posibilidad real que a partir de esa fecha, el mundo en general enfrente un tipo de conflicto muy diferente al bélico tradicional entre dos o más naciones. Ese conflicto es el terrorismo.

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Nación

El concepto central del término nación radica en la denominación dada a una comunidad grande de personas que tienen rasgos comunes y que están dentro de un territorio reconocido como independiente, bajo la autoridad de un gobierno común a todos.

Esos rasgos comunes a las personas de una nación pueden ser de muchos tipos, pero siempre de tipo cultural, muy arraigados, como el idioma y la religión, además de hábitos y costumbres, que son producto de una historia común.

De esta manera, es posible hablar de la nación mexicana o de la nación argentina, lo que hace que nación sea comúnmente intercambiado con la palabra país, para hablar de, por ejemplo, “México como país”. Algunas veces se emplea ese término como sustituto de las palabras pueblo y civilización, como la nación azteca o la civilización maya.

Claramente, por tanto, nación puede referirse al número importante de personas de un país, que están bajo la autoridad de un gobierno y que tienen rasgos esenciales comunes. De allí que se hable de nacionalidad, como una característica personal que denota pertenencia a una cierta nación. Igualmente, nación puede referirse sólo a un territorio.

Estado

Por su parte, el término Estado tiene usos múltiples, algunos de ellos similares a nación. Estado puede ser una de las porciones internas de una nación, con fronteras definidas y con cierta autonomía variable, pero claramente bajo la autoridad de un gobierno central. Este es el caso de, por ejemplo, el estado de Nuevo León, perteneciente a México.

Otro significado de Estado es un equivalente de gobierno, una autoridad pública con jurisdicción sobre un territorio claro. Por eso se puede hablar del Estado Mexicano haciendo referencia sólo a su gobierno, sea de cualquier tipo, democrático o dictatorial. En la palabra Estado se incluyen todas las partes del gobierno.

Para acabarla de complicar, el término Estado también se puede usar para nombrar a países y naciones, por ejemplo, cuando se habla de “los Estados de América Latina”, lo que es equivalente a decir las naciones de esa parte del mundo. En este sentido, Estado es un cuerpo político que constituye a una nación.

Partido de Estado

Los partidos políticos son organizaciones de personas en las que se agrupan ideales políticos y que compiten por posiciones de elección popular para la formación de un gobierno dentro de un sistema democrático. De esta manera, un gobierno puede estar conformado por personas de diversos partidos, lo que es muy claro dentro de las cámaras legislativas. En este sistema hay una separación clara y notable entre cada partido y el gobierno, siendo entidades diferentes.

Un partido de estado es algo contrario a esa situación democrática, pues donde existe un partido de estado no existen divisiones claras entre el partido político y el estado o gobierno. La situación mexicana, durante años, fue la del PRI como un partido de estado: ningún otro partido tenía influencia real en las decisiones de estado y todos los presidentes pertenecieron a ese partido. Lo mismo puede decirse del partido comunista en la extinta URSS o en Cuba.

Presidencialismo

Dentro de un sistema democrático, el poder del gobierno es fragmentado en partes, de manera que se evite el abuso del poder de un gobierno sin esa fragmentación. La clásica división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial, obedece a esa manera de pensar que se basa en la parcelación de la autoridad gubernamental.

Cuando uno de esos tres poderes, por la razón que sea, acumula poder de tal manera que opaca o cancela a los otros dos, se presenta un desbalance de poder. Presidencialismo es una situación en la que existe ese desequilibrio de poderes que favorece al poder ejecutivo haciendo que la autonomía del legislativo y del judicial desaparezcan para todo propósito práctico.

En México se padeció durante muchos años un presidencialismo de tal magnitud que el poder ejecutivo llegó a ser llamado “la presidencia imperial”. Muchas personas opinaban que el presidente en turno en México poseía más poder que un monarca absoluto. Bajo el presidencialismo mexicano, los miembros del poder legislativo literalmente obedecían las órdenes del presidente.

Desarrollo sostenible

Una definición razonablemente completa y aceptada de desarrollo sostenible es una misión imposible, dado su reciente desarrollo y la cantidad de definiciones propuestas. Sin embargo, es posible entender la idea esencial del desarrollo sostenible con los siguientes elementos:

Es una idea de reciente creación, aún en desarrollo, sobre la que no hay un acuerdo exacto acerca de su significado. Para muchos es sólo la integración de aspectos ecológicos en las decisiones económicas, de aspectos de libre comercio, de aspectos educativos, o de cualquier otro aspecto particular. ésas son visiones parciales de un concepto que quiere ser más general y amplio.

Generalmente se menciona al desarrollo sostenido como formado por tres partes, vistas como columnas que sostienen a la idea central. Entre esas tres partes, dice el concepto, no hay diferencias de importancia, todas son igualmente importantes. Esta es una de las características esenciales del desarrollo sostenido, la de tener una visión más amplia e integral del desarrollo o crecimiento.

La primera parte es la del crecimiento económico. Esta parte habla de las mediciones tradicionales de crecimiento material, como ingreso per cápita, producción nacional y demás. Es la dimensión tradicional con la que se ha entendido el avance económico.

Sin duda esta parte muestra la profunda preocupación que existe por los graves problemas de pobreza que existen en muchas partes del mundo.

La segunda de sus partes es la referente a las condiciones sociales que hacen posible el desarrollo de las personas. Son condiciones externas, dadas en el ambiente dentro del que vive la persona. Estas condiciones, por ejemplo, son situaciones en la disponibilidad de servicios médicos o de salud, en los servicios y facilidades para el estudio y la educación, en el sistema político que puede o no ofrecer libertades democráticas, en las oportunidades de empleo y demás.

Es una parte referida a condiciones presentes de la sociedad y muestra la preocupación por los graves problemas que se tienen en enfermedades, epidemias, respeto a derechos humanos y, desde luego, contaminación ambiental.

Uno de los aspectos que más relevancia tienen dentro de esa segunda parte es el de los aspectos ecológicos. Es tanta la importancia que suelen tomar este aspecto que se corre el riesgo de olvidar que también existen otros. El aspecto ecológico, al igual que el resto de los aspectos en esta segunda parte del desarrollo sostenible, tienen en común la noción de pensamiento de largo plazo y los efectos que en el futuro tendrán las acciones presentes.

La tercera de las partes del desarrollo sostenible hacen referencia a las personas, especialmente lo que puede llamarse capital humano, es decir, nuestras habilidades y conocimientos y su aprovechamiento. También considera la solidez de las políticas económicas seguidas en cada país, las que deben estar orientadas a generar progreso y avance sólido en el largo plazo. Es una parte referida principalmente a la persona misma.

Pocas veces es mencionado, pero uno de los aspectos de esa tercera parte del desarrollo sostenible es la de los valores y principios éticos en la sociedad. Conforme las personas tengan comportamientos más éticos, respetuosos de la ley, habrá un mejor capital humano.

La esencia del desarrollo sostenible, por tanto, puede resumirse en su énfasis en el largo plazo y en una visión más amplia del progreso. Los aspectos de educación, salud y ecología dan mucha importancia a las consecuencias futuras de nuestras acciones presentes, demostrando nuestro interés en las generaciones futuras. Los aspectos de libertades políticas, capital humano y políticas económicas sanas dan mucha importancia a las causas del desarrollo cimentado en bases fuertes.

Otro elemento esencial del desarrollo sostenible es la consideración de la persona humana como preocupación principal, en el largo plazo, y vista integralmente.

La expresión más utilizada es la de “desarrollo sostenible”, lo que resumen bien la idea de considerar un progreso sólido que continúe en el futuro. Sin embargo, hay propuestas para cambiar la palabra “sostenible” por la de “sustentable”, argumentando que el ser sostenible no enfatiza bien la idea de tener cimientos sólidos para el crecimiento. Esta discusión muestra el estado aún en desarrollo de este concepto.

Lecturas recomendadas

Los siguientes libros son lecturas sugeridas para quien se interese en ampliar sus conocimientos sobre las nociones políticas.

  • Dos Ensayos sobre el Gobierno Civil. John Locke. Austral. 1991. Posiblemente el libro de mayor influencia política de todos los tiempos, especialmente el segundo tratado. De seguro pueden conseguirse varias ediciones.
  • La Democracia en América. Alexis de Tocqueville. Fondo de Cultura Económica. 1978. Es un clásico acerca de la Democracia escrito en una prosa rica, llena de ideas, que explora manifestaciones de la libertad humana en muchos terrenos.
  • ¿Qué es la Democracia? Giovanni Sartoi. Nueva Imagen. 1997. Casi como una conversación con el autor acerca de la Democracia y sus problemas en la actualidad.
  • Human Action. Ludwig von Mises. Contemporary Books. 1963. Aunque su énfasis está en los aspectos económicos, la concepción humana de Mises es un enorme paso adelante en todas las ciencias que estudian a la persona. Un clásico.
  • Del Espíritu de las Leyes. Montesquieu. Altaya. 1993. Posiblemente el más famoso de los libros sobre la estructura de un gobierno democrático.
  • La Rebelión de las Masas. José Ortega y Gasset. Planeta D’Agostini. 1993. Otro clásico, considerado el libro en español más influyente del siglo 20.

Bibliografía

Fuentes de Información para los documentos de elementos de definiciones de conceptos políticos y económicos: Encyclopedia of World History, Oxford University Press, Oxford, ISBN 0-19-860223-5; Ludwig von Mises, Human Action, Contemporary Books, Chicago, 1963, ISBN 0-8092-9743-4; Ludwig von Mises, Socialism, Liberty Classics, Indianapolis, 1981, ISBN 0-913966-63-0; Eric Roll, Historia de Las Doctrinas Económicas, Fondo de Cultura Económica, México, 1985, ISBN 968-16-0460-1; Mark Skousen, The Making of Modern Economics, ME Sharp, New York, 2001, ISBN 0-7656-0480-9; JP Mayer, Trayectoria del Pensamiento Político, Fondo de Cultura Económica, México, 1981, ISBN 968-16-0538-1; George H. Sabine, Historia de la Teoría Política, Fondo de Cultura Económica, México, 1982, ISBN 968-16-0287-0. Banco Mundial en http://www.worldbank.org/depweb/beyond/beyond.htm (mayo 2002) además del curso sobre desarrollo sostenible (ITESM 22-24 julio 2002) y algunos de los documentos entregados en ese curso. A esto debe añadirse el libro de Gregory M.A. Grombacher “Personalismo Económico”, Centro de Estudios en Economía y Educación. Una o más de estas fuentes fueron usadas o consultadas para estos documentos; quienes leen estas definiciones entienden que ellos son condensaciones que no reflejan la totalidad de las obras consultadas, sino elementos aislados de ellas, por lo que no necesariamente representan los puntos de vista de los autores de las fuentes. Debe el lector acudir a esas fuentes para una mejor comprensión de los conceptos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


6 Comentarios en “Conceptos Políticos Básicos”
  1. fernando Dijo:

    gracias por la informacion

  2. brigitte Dijo:

    ridiculos. NOTA DEL EDITOR: ¿sus comentarios? ¿es una firma?

  3. juliocesar Dijo:

    me parecio muy interesante el texto

  4. juliocesar Dijo:

    para mi lo que oueden hacer es ponerle mas a caudillismo

  5. juan pablo Dijo:

    gracias por la informacion aunque largo

  6. delcy merce Dijo:

    me parece muy chevere que publique esas cosas para los jovenes de todas las escuela





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