Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Problemas Liberales
Leonardo Girondella Mora
10 mayo 2006
Sección: GOBIERNO, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La discusión política de hoy en México es la misma de otros lugares ahora mismo, pero también de muchos años atrás. Es el debate entre dos maneras de pensar muy distintas para el manejo de los gobiernos y las economías:

LA POSICION CENTRALIZADA.

Se refiere a las políticas cuya esencia es la acumulación del poder en los gobiernos —lo conocemos como socialismo en sus muy diferentes versiones y niveles, incluyendo el extremo comunista. Aquí se encuentran los partidarios del estado benefactor, de la planeación gubernamental, de la regulación económica y en general del intervencionismo estatal. •

LA POSICION DESCENTRALIZADA.

Se refiere a las políticas cuya esencia es la participación libre de los ciudadanos en las cuestiones económicas y políticas —lo conocemos como liberalismo en diferentes niveles, incluyendo el extremo del capitalismo anárquico. En esta posición están los partidarios de mercados libres, libre comercio, y en general de una amplia libertad ciudadana.

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Son dos posiciones opuestas —formas totalmente diferentes de entender las cuestiones políticas y las económicas. La posición centralizada tuvo muy claros representantes durante el siglo 20, en los casos de la URSS, Cuba, la Alemania Nazi, la Italia Fascista. el régimen de Pol Pot y muchos más. Subsiste en el siglo 21 en Cuba, Corea del Norte, en el régimen de Mugabe, en Venezuela y otros casos más.

Es decir, el problema que se presenta es el del desmantelamiento de regímenes intervenidos fuertemente —¿cómo transitar de un sistema centralizado a uno descentralizado?

Un breve artículo del Adam Smith Institute trata este problema analizando el caso de Alemania en la pos-guerra. La solución sugerida es directa —seguir los pasos de Konrad Adenauer en una situación similar y deshacerse de las regulaciones que paralizan a la economía.

Hacer desaparecer a los obstáculos que la autoridad ha colocado impidiendo el desarrollo económico. Las evidencias del éxito de lo hecho por Adenauer ilustran la conveniencia de seguir sus huellas: de 1950 a 1961 la economía alemana se duplicó. Antes de la guerra, en la Alemania de Weimar, la economía estaba dominada por cárteles de precio, con no menos de 2,300, dice ese artículo, establecidos en 1930.

Las cosas fueron aún peores con el gobierno nazi, con la mitad de la economía dominada por cárteles, que fueron prohibidos por después de la victoria aliada, aunque siguió existiendo la práctica de fijación de precios.

En pocas palabras, Alemania estaba bajo la posición centralizada y eso fue cambiado totalmente por el régimen de la pos-guerra —con ideas de los proponentes de la posición descentralizada, Ludwig Erhard, el ministro de economía, y Adenauer dejaron a los mercados en libertad, que los precios se fijaran espontáneamente y las personas entraran y salieran del mercado como quisieran ellas y no las autoridades. Se anularon los controles de precios y se lanzó una nueva moneda —adiós al intervencionismo burocrático y bienvenida la iniciativa personal, con responsabilidad personal.

Las nuevas medidas fueron aplicadas en las zonas ocupadas por los británicos y americanos, pero no en las zonas ocupadas por los franceses y rusos —estas últimas no mejoraron. El mismo Adenauer escribió que los políticos que “se preocupan por las cuestiones del orden económico, deben conocer el curso de los eventos de la zona anglo-americana desde junio de 1948” (citado en el mismo artículo).

Quizá la mayor de las lecciones es la de aprender a decir no a las peticiones de, por ejemplo, mayor circulante, elevaciones artificiales de salarios y demás peticiones de los lastimados con las nuevas medidas.

Los efectos fueron admirables, incluso con excepciones que son absurdas —aún hace poco estaban reguladas las ventas por liquidación y prohibidas las ofertas del tipo de “compre uno, lleve dos” —por no mencionar que el poderío de esa economía está amenazado por alto desempleo, pensiones con problemas y bajo crecimiento, causado por eso mismo que se quisieron quitar de encima Erhard y Adenauer y que ahora tiene las presiones naturales de la UE.

Lo que señala el artículo del Adam Smith Institute es una lección doble.

Para progresar es necesario desmantelar el intervencionismo estatal y el hacerlo es una tarea sumamente difícil y tardada —el intervencionismo estatal, esa posición centralizada, tiende a aferrarse y surgir ante los menores descuidos, seguramente por presiones de grupos corporativistas que persiguen lograr beneficios propios. Pero también por parte de mentes que aún no entienden las evidencias del progreso, asociado a los sistemas con libertad económica.

De lo que es posible concluir que los sistemas liberales tienen dos problemas de implantación —el de la victoria de las ideas, que va por buen camino, y el del desmantelamiento de las estructuras corporativistas del socialismo, que es en extremo difícil y la causa central de las burbujas socialistas que surgen en ocasiones.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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